martes, junio 02, 2015
Pitidos al Himno y sus causas.
viernes, septiembre 18, 2009
Silbidos en castellano durante la sacrosanta Diada.
Este año los políticos no fueron silbados por "poco patriotas", sino al contrario, estos minoritarios silbidos fueron apagados por aquellos que protestaban ante unos políticos que se dedican básicamente a la construcción de una "Nació" y olvidan los intereses reales de la ciudadanía. Pan, escuela y siete llaves al sepulcro de Casanova.
Estos catalanes ninguneados, indecencia de las indecencias, no sólo gritaban cosas tan terribles como "¡Más trabajo y menos Estatut!" en claro castellano sino que incluso silbaron al himno...y es que, parece que se las trae bien floja la "sacrosanta" catalanitat. Aunque ellos sean para el poder, meros espectros etéreos, sus problemas son muy reales y no los imaginarios del nacionalismo.
Duran i Lleida, asombrado y blanco como después de ver un fantasma, declaraba "Este año los abucheos son más en castellano que en catalán"
Carod-Rovira, a parte de que afirmó que "se moría de vergüenza". (¿no se moría de vergüenza cuando los que silbaban, como suele ser tradicional, eran los independentistas?), se quejó también de "la imagen deplorable que estamos dando como país." "Nosotros hagámonoslo mirar.". Y desde luego, haceróslo mirar.
Pero lo más increíble, para sorpresa de propios y extraños es lo que dijo a continuación:
"En ningún país del mundo, el día de su fiesta nacional, cuando se siente el himno nacional del país, la gente grita, abronca, silba, insulta, etc. No pasa en ningún lugar del mundo"
De una cosa nos hemos enterado; Carod debió seguir la Final de la Copa del Rey, Barça-Athletic de Bilbao a través de TVE.
sábado, mayo 16, 2009
¿Debe jugar el Barça la Copa del Rey?
Y hay algunas críticas que se han hecho a la pitada al himno en la final de Copa del Rey, que pueden ser entendidas si partimos de premisas nacionalistas, pero no de quien no las tiene. Por ello es una crítica que tiene mucha lógica para el “españolista” o para el nacionalista períférico (que se ve desarmado ante la fuerza del argumento, y por ello lo elude) pero sólo es admisible si admitimos como cierta una concepción nacionalista.
Ésta “lógica” nacionalista es la misma que niega la pluralidad y aborrece de la falta de uniformidad. Por ello se esconde, con el intento de censura de TVE, la realidad de la pitada (se aborrece ver que haya quién no se siente “español”) o se dice, desde medios catalanistas, que los “catalanes” mostraron su descontento (cuando si acaso serán los “culés” y además, una parte de ellos). Se utiliza lo que en retórica se conoce como sinécdoque para engañar.
Y el argumento que decía, desde el españolismo (consciente o no) viene a decir;
“Es ilógico pitar al Rey, cuando se acepta jugar la competición que lleva su nombre, lo lógico es, si no se considera que se forma parte de España, no jugar competiciones españolas”
Y eso sería un argumento irrefutable en el caso de que el Barça (o en su caso el Athletic) fuesen eso que algunos nacionalistas pretenden. Es decir, un equipo no español, o en el que sus seguidores no se sienten españoles.
Pero es obvio que eso no es así, es normal que el Barça juegue la Copa del Rey, al menos mientras Barcelona pertenezca a España y en España haya Rey. Y habrá seguidores que no se sienten representados por España, o por el Rey, y no dejan por ello de ser del Barça y querrán que gane todas las competiciones que juega, como los hay que se sienten plenamente españoles, los hay incluso que no son ni catalanes, y eso no los hace menos “culés”. Por cierto, aficionados "culés" los hay incluso en la China Popular, donde muchos, difícilmente entiendan por qué se silbaba al comienzo del partido. Ni falta les hace.
martes, abril 08, 2008
Niños e Himnos
Carta de una lectora a La Vanguardia:
"La última emisión del programa de Julia Otero, No em ratllis,dedicado a Catalunya, terminó con la presentadora y los niños invitados cantando Els segadors con la mano en el pecho. Me parece bien que los ciudadanos hagan uso de su libertad de expresión y manifiesten de tal modo sus sentimientos. Ahora bien, me gustaría saber qué diría Julia Otero si en un programa de niños de una cadena de ámbito estatal o, ¿por qué no?, en TV3, se acabase el programa con el presentador cantando el himno de España con la mano en el pecho."
Isabel González de Gispert
Dejando de lado la utilización de niños, cuyo sentido crítico aún no está formado, para estas explosiones patrioteras, la pregunta de esta mujer es totalmente pertinente.
¿Cuál sería la respuesta mediático-política si en un programa de TV3 se hiciese cantar el himno español a un grupo de niños con esa misma actitud?
Como prueba del nueve de si uno es nacionalista o no lo es se puede auto-formular a sí mismo cuál sería su propia respuesta ante ese supuesto programa.
En su contestación a la carta, Julia Otero, no ha respondido, claro está a la pregunta directa que le hacía esta buena mujer:
"No es bueno proyectar nuestras obsesiones sobre los niños. Es una lección que hemos aprendido al visitar más de doscientos colegios de Catalunya. Las criaturas son el espejo de su familia, pero sin el filtro, a veces perverso, de la corrección política. Como son y se sienten libres, dijeron, por ejemplo en el programa al que usted se refiere, que la Moreneta es negra por su origen inmigrante, confundieron a Carod-Rovira con el rey de España, no tuvieron reparos en afirmar que la senyera es poco fashion...y, sí, cantaron el himno con la mano en el pecho. Sabrá que tal cosa no es tradición catalana, sólo puede ser una imitación de las películas norteamericanas que tanto les gustan. Dejemos que los niños crezcan en paz..., habrá tiempo para que unos u otros o los de más allá les hielen el corazón, que diría Machado."
La verdad es que no creo que se pueda calificar a Julia Otero de "nacionalista", pero el hecho de vivir inmersos en este país bajo "La Costra mediática", nos hace que veamos como "normal" lo que quizá no lo es tanto.
No es bueno, efectivamente, que proyectemos nuestras obsesiones sobre los niños (que ni saben ni entienden, ni falta les hace, conceptos tan abstractos y poco naturales como son "Nación", "Catalunya" o "España", y al programa me remito). No es bueno, porque demasiado es ya lo que proyectan sus obsesiones los padres en sus hijos (una niña dice en el programa que su madre le canta muchas veces el himno, muchos con cortísima edad lo cantan con la misma fluidez, y tropiezos, que una canción de una serie de la tele).
Una de las dos Españas ha de helarte el corazón, cierto querida Julia, pero la educación y adoctrinamiento en la exhibición de símbolos nacionalistas (sean estos españoles o catalanes) no es la mejor manera de intentar evitarlo.


