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viernes, octubre 24, 2014

Bárcenas, Rato, Acebes y La Pantoja se han hecho independentistas.

Sencillamente es de psiquiátrico que los mismos que continuamente nos repiten con lo de que "no se ha de mezclar la corrupción política catalana con el Procés, corrupción hay en todos lados" estén bombardeando, a cada noticia que sale, con que si "ahora" se persigue a los Pujol es porque se han hecho independentistas.
Y en los medios de comunicación de la omertà nacionalista lo que está quedando y lo único que causa escándalo es que "los españoles nos persiguen por independentistas" en lugar de escandalizarse de lo verdaderamente material, de como esta gente, ellos sí, robaban Catalunya.

Es de nota cuando además, estos que piden que no se utilicen "casos particulares" (caso particular del exPresidente y exConstructor Nacional, caso particular de Convergència con Ferrovial, caso particular de la financiación ilegal de partidos catalanes...) para atacar el Procés, cuando ellos lo utilizan como argumento para la independencia, diciendo que al hacer un "Nou País" es "farà net" (claro, han de esperar a hacerlo antes de fregar bien, no pueden empezar ya, para esto no hay prisa y por esto no lloramos) o cuando lo utilizan, aún peor, cuando surgen "casos particulares" desde otras partes de España. 


Pues sí, ahora está saliendo el caso Pujol. No porque se haya hecho independentista, porque siempre lo ha sido y hay quien lo hemos denunciado desde hace décadas (¿o a qué pensáis que se refería cuando hablaba de "Construcció Nacional"? ¿A los negocios dudosos de sus hijos con las constructoras?), sólo que entonces electoralmente no le interesaba declararlo y jugaba a la puta y la Ramoneta con eufemismos como "soberanisme".
Ahora está saliendo el caso (los casos) Pujol, como antes salieron los casos Palau, Pallerols, Treball, Pretoria y tantos otros.

O, siguiendo la misma lógica, ¿qué habríamos de entender? ¿Que ahora sale el caso Bárcenas, el Bankia, la Gürtel, etc, porque la cúpula del PP se ha hecho independentista?

jueves, marzo 21, 2013

¿Se comete una "injusticia" si dimite un diputado implicado por un juez?

Es sorprendente de repente la pulcritud que envuelve a los medios tras la imputación de Oriol Pujol (Pujol II príncep de Montserrat). Las informaciones referentes a su implicación con el caso ITV -al contrario de lo que sucede con los casos de corrupción que se dan en el resto de España- eran silenciadas con el argumento de que Oriol Pujol no estaba “implicado” (a pesar de que este mismo rasero no se emplea, como digo, en casos que implican a políticos “espanyols”). Los ecos que llegaban aquí eran a través de la “premsa espanyola” y si un medio de aquí lo trataba era justo para denunciar eso, lo que hacía la prensa “de Madrit” y no para entrar en los detalles del caso (totalmente desconocidas para quien se informe solo por la prensa-radios-televisiones catalanas).

Y uno pensaba que llegada la más que previsible imputación la cosa de alguna forma cambiaría y se hablaría de las imputaciones a Pujol…pues no. El tema no es ese sino lo que debe o no debe de hacer un imputado, subrayando siempre que un imputado no es un culpable y que ha de primar la presunción de inocencia. Y el argumento estrella del momento (inventado ex profeso para el señor Oriol Pujol y que se llevaba un tiempo, desde que hizo previsible su imputación, “calentando” en algunos medios) que no es otro sino el de la “imposible rehabilitación” y la profunda injusticia que se daría si un imputado que ha dimitido de todos sus cargos (delegar no es dimitir) y ha dejado su acta de diputado, resultara inocente.

El argumento invierte el significado de un cargo público, pervirtiéndolo. Vamos, uno no es ministro, concejal o diputado como premio a su capacidad o porque sea de justicia (porque según sus méritos “le corresponde”). El político es un servidor público y ejerce en cuanto que sirve. Si no sirve debe ser relevado (y así se hace cuando es por cualquier motivo, sin que ello se considere “injusticia”). Si el President de la Generalitat decide que un Conseller debe ser relevado, por ejemplo, nadie considerará eso como una injusticia, por más que esa persona “merezca” ese puesto. Merecer, merecer, lo pueden merecer cientos de miles de ciudadanos. Pero ese puesto no está creado para servirle ni por sus merecimientos, sino porque es útil al pueblo. Un juez relevado por alguna incompatibilidad de un juicio en concreto no es menos “merecedor” de juzgarlo, simplemente no es el adecuado. En resumen: El cargo político lo es no para servir a quien lo ostenta o a sus ambiciones personales, sino para servir al pueblo.

Un cargo público debe no solo ser “inocente”, sino estar libre de toda tacha, es una condición que debería ser indispensable para ejercer cargo. La “presunción de inocencia” se le aplica a él como persona, por supuesto, pero como cargo público no ha de ser “presuntamente inocente”, sino limpio de toda sospecha. Esta pulcritud no existe cuando un juez (y no un diario) a encontrado indicios suficientes como para imputarle.

No es la primera vez que sucede esto de que en lugar de centrar la atención mediática en los hechos informativos en sí (el caso de corrupción) se desvía hacia adyacentes que justamente buscan disculpar a los “presuntos”. Podemos recordar la invención de otro gran concepto, la “pena de telediario” con el caso Pretoria (casualmente se trataba también de políticos catalanes, y en especial de dos “intocables” de la CiU de Pujol padre). Nadie habla del “premio de telediario” que ostentaban hasta entonces y que hace que cualquiera de esos mismos políticos tenga una consideración o unos sueldos estratosféricos, por el mero hecho de haber sido servidor público.

martes, marzo 12, 2013

Els "escoltes" de Alicia Sánchez-Camacho


-Molt be,retireu els ESCOLTES a la Alícia Sánchez Camacho
-Sr. director, en català normatiu es diu "ESCORTES"
-Jo sé el que em dic

jueves, enero 17, 2013

¿Basta la dimisión de Duran i Lleida?

La resolución del caso Pallerols, con la aceptación por parte de los acusados y de Unió de que el partido fue financiado con dinero público,dinero que estaba destinado a la formación de parados, ha provocado que todos los partidos, excepto CiU, pidan (con la boca pequeña o a pleno pulmón. según los casos) la dimisión de Duran i Lleida. Y aunque la subvencionadísima prensa catalana ha pasado por el tema lo más de puntillas que ha podido y se empiezan a olvidar de ello lo más rápido que pueden, el hecho de que haya muchos desde el independentismo que se la tienen jurada al líder democristiano (por no secundar claramente la deriva secesionista) no ha contribuido a ese olvido.

La pregunta es si eso, su dimisión, basta o habría que ir más allá. Desde luego usar fondos destinados a parados para lucrar a un partido, cuando los partidos están, en teoría, para beneficio de la colectividad y se les supone ejemplos morales, no puede ser más ruin y desautoriza a sus dirigentes para actuar como representantes de la ciudadanía. Pero aquí hay muchos que aprovechando que el foco está puesto sobre aquel que decía que los parados andaluces se gastaban los subsidios “en el bar” (se supone que por ello él pretendía darle “mejor fin” a esos fondos y vio a su partido como más necesitado), se han apartado discretamente y no están libres, sino de culpabilidad sí de una responsabilidad sospechosa... 

Primero, Unió no es un partido ajeno al gobierno es, quiérase o no, parte de CiU, el partido del gobierno, y que este partido sea o no una coalición es cuestión de ellos y su funcionamiento interno -puesto que no es posible votar a UDC y no a CDC-. La responsabilidad política por lo tanto afecta a toda la coalición, y es la coalición la que ha de dar explicaciones y dirimir responsabilidades por los hechos.

Después se ha de explicar el por qué del pacto con el fiscal que pone en libertad a los culpables pagando menos de lo que presumiblemente se ha desviado. Lo cual es asombroso, pues supone que si un ladrón roba, por poner el caso 60.000 euro, pueda ser juzgado 16 años después, sin condena pagando la mitad (es decir, negocio redondo pues uno queda libre con el beneficio de 30.000€). Lo inexplicable es que la propia Generalitat, causa en el proceso, acceda a ese pacto, es decir, a que quede impune el castigo con el simple pretexto de que se devuelve una parte de lo robado. ¿cómo es esto posible? ¿cómo es que no se exigen explicaciones?

Pero la cosa no queda en la Generalitat, porque también ha aceptado el pacto, el Fiscal (nombrado por el Estado) y la Abogacía del Estado ¿cómo es posible? Hay que recordar que el PP ya amnistió el año pasado a los condenados de este mismo partido, Unió, por el “caso Turismo”. 

Generalitat y Estado representan los intereses de los ciudadanos y, en lugar de defenderlos, se han plegado a esta vergonzosa componenda que deja libres a los corruptos y a los beneficiados con el dinero de los parados con gran parte del beneficio. ¿Qué intereses ocultos quedan detrás de esta impunidad que se acepta tanto por parte de la Generalitat como por parte del Estado?

lunes, junio 18, 2012

Convergència, PSC y un tal sr. Millet.


CONVERGÈNCIA.... 
El caso de las donaciones millonarias pone bajo sospecha a Convergència 
La investigación judicial sobre el expolio del Palau de la Música de Barcelona, una de las instituciones emblemáticas de la cultura catalana, ha sembrado serias dudas sobre la financiación de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). Los últimos informes policiales revelan que Ferrovial pudo no ser la única empresa que, presuntamente, pagó comisiones a la formación nacionalista a cambio de la adjudicación de obra pública. Otras firmas de la construcción (ACS, FCC), pero también concesionarias de autopistas (Abertis), farmacéuticas (Grupo Ferrer) y suministradoras de aguas (Cespa, Sorea) hicieron donaciones a una fundación afín al partido de Artur Mas, la Trias Fargas, que en buena medida nutrieron las arcas de CDC. En 2003, y después de 23 años de Gobiernos de Jordi Pujol, el tripartito de izquierdas se hizo con el poder en la Generalitat. Pero la supuesta travesía en el desierto de CDC no fue tal; al menos, en el plano económico. La merma de poder político no desanimó a los donantes. Es más, las aportaciones a la fundación “se incrementaron en un 400%” en ese periodo, entre 2002 y 2008, según el informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Comisaría General de Policía Judicial. La Trias Fargas —rebautizada Catdem tras el escándalo del Palau, en julio de 2009— es una “plataforma de pensamiento político” que “difunde ideas” y “fomenta el debate para promover el catalanismo y la democracia”, recoge su web La Trias Fargas es, supuestamente, el principal vector de financiación de CDC. Pero el dinero aterriza en el partido por muchas otras vías. La investigación sobre el saqueo del Palau perpetrado por su expresidente Fèlix Millet y su mano derecha, Jordi Montull —cifrado provisionalmente en 35 millones—, ha revelado la existencia de empresas que juegan un papel clave en la trama. Tres de ellas (New Letter, Letter Graphic y la matriz de ambas, Mail Rent) son, al mismo tiempo, proveedoras del Palau y de la formación nacionalista. La investigación ha acreditado que esas empresas fueron usadas como “instrumento” para hacer llegar el dinero de Ferrovial a CDC. En ese juego a tres bandas, Millet y Montull hicieron de intermediarios a cambio de una comisión. Las empresas cobraron un millón del Palau por trabajos que, según los indicios hallados, no ejecutaron. Pero es que, además, esas empresas (dedicadas al buzoneo y el marketing electoral) facturaron 804.563 euros a CDC por trabajos “genéricos” hasta 2009, según un informe del administrador concursal de esas sociedades, que también ha arrojado luz al caso. Lo curioso es que esas mismas empresas devolvieron a la formación de Mas parte del dinero que habían ingresado: 775.000 euros. “No ganábamos, pero tampoco perdíamos. Hicimos donaciones a Convergència como inversión de futuro, para fidelizar al cliente”, justificó el administrador de Mail Rent en su declaración como imputado. Entre otras irregularidades, el informe denuncia que la empresa entregó 1,3 millones en efectivo a un destinatario “desconocido”, ya que no hay rastro documental de la operación. La policía sospecha que ese dinero acabase, una vez más, en CDC. Las empresas que cobran del partido parecen empeñadas en devolverle parte de lo ganado. Es el caso de Hispart, otra proveedora que “paga una cuota de afiliación o similar”, según la policía. Se ignora, además, el destino de 18 de los 35 millones expoliados, ya que fueron retirados en cheques al portador por Millet y Montull.

  ....y PSC

El fiscal pide 10 años para Millet y 4 para la cúpula de Urbanismo de Barcelona
El caso de las presuntas irregularidades en la tramitación de un hotel de lujo junto al Palau de la Música va a llegar a juicio antes que el saqueo de la entidad perpetrado por Fèlix Millet y Jordi Montull, que asciende a 35 millones de euros. La fiscalía ha pedido duras penas de prisión (diez años y dos meses) para Millet y quien fue su mano derecha por apropiación indebida y falsedad documental. En esa misma causa —una de las derivadas de la investigación sobre el expolio del Palau— el fiscal también acusa a la antigua cúpula socialista de Urbanismo en el Ayuntamiento de Barcelona. Los máximos responsables de Urbanismo en el Consistorio durante la etapa del alcalde socialista Jordi Hereu sucumbieron al poder de influencia de Millet y le facilitaron la tramitación del fallido hotel del Palau, un proyecto que jamás vio la luz por la decidida oposición de los vecinos, que llevaron el caso a los tribunales. García Bragado y Massaguer “ocultaron” que la operación beneficiaba a un particular —el hotelero Manuel Valderrama— para no desvirtuar la apariencia de interés público que tenía el proyecto, según la fiscalía. El caso tiene su origen en 2003, cuando Millet y Montull lograron para el Palau la titularidad de unas fincas cercanas al recinto. El objetivo era, supuestamente, construir un hotel para dar mayor proyección al auditorio modernista. En realidad, buscaban “un importante beneficio personal”. Pero tenían un problema: la calificación urbanística de la zona no permitía, en el casco antiguo de Barcelona, el uso hotelero. De modo que intentaron a toda costa cambiar esa circunstancia. Los saqueadores confesos de la institución musical aprovecharon “las relaciones personales” con los responsables de la Generalitat y del Ayuntamiento “para conseguir que colaboraran en la realización de aquella operación urbanística, firmando convenios, haciendo informes, agilizando trámites, dando información interesada o dictando resoluciones varias”.

¿cómo nos han de extrañar cosas como estas? :
PSC y CiU usaron a los Mossos para tapar el escándalo del Palau

viernes, noviembre 19, 2010

¿Alguien se acuerda de los señores Millet, Alavedra y Prenafeta?

¿Por qué ningún partido político habla en esta campaña de los casos tan evidentes de corrupción como el caso Palau o el Pretoria?
Cuando estalla el “Caso Palau” el interés del establishment fue desvincularse como fuese de una historia que evidenciaba el funcionamiento oligárquico que se esconde bajo la senyera. Lo primero fue una campaña para hacer creer que se trataba de un vulgar caso de “choriceo” sin implicaciones políticas. La empresa parecía imposible, pero nada es imposible si controlas los medios que informan sobre ello. Al final nos vendieron eso, para nada valía la pena recordar que entre los patronos del Palau estaban la flor y nata de nuestros dirigentes, ni las relaciones de Millet, ni recordar el G-16, ni la financiación de la fundación de Convergència, ni el pago de las deudas de Àngel Colom al ingresar en CiU, ni cómo fueron ignorados, por parte del Parlament, los avisos de la Sindicatura de cuentas de las irregularidades...

El caso es que en plena operación disimulo del affaire Millet estalla el “Caso Pretoria”. Las detenciones de altos cargos de CiU junto a otros del PSC en un mismo caso, con un preludio profético de Pujol el día anterior amenazando con “tirar de la manta” y con aquello de que si hablase "tots faríem una mica de ferum" eran ya demasiado. Pero enseguida encontraron respuesta. Hablaron de desafecció de la ciudadanía con la política, montaron el cortafuegos del "no todos somos iguales" y salieron con lo de que no nos preocupásemos, que ya tenían la solución. Y esta era una regeneración política que se iba a demostrar por vía de la "llei electoral".

Catalunya es la única comunidad autónoma que no tiene una ley electoral propia, esto es, que se rige aún por la ley española. El nacionalismo de la diferencia (aquel que hace que para reformar la distribución provincial se busque un nombre propio del medievo, "Vegueria", todo sea por no parecer españoles) tiene estas cosas.

Pero en fin, la "ley electoral" iba a solucionar lo de la "desafección política" y por arte de magia desaparecerían los problemas de la corrupción con ello. No se sabe muy bien por qué. Porque implícitamente, al relacionar ley electoral y corrupción, se está afirmando que la corrupción proviene del "nepotismo" (les traiciona el subconsciente) si no, si la corrupción política no está generalizada, no se ve por qué cambiando la proporcionalidad del voto, ha de disminuir la corrupción. Pero si existe el nepotismo, cosa evidente y que lleva a esta asociación tácita, entonces sólo se puede disminuir si es a través de las listas abiertas. Pero tal alternativa quedó descartada por todos desde un principio.

La cuestión es que, ni siquiera esa reforma de la ley electoral que seguía dejando todo el poder a los aparatos de los partidos, y ninguno a los ciudadanos, se va a llevar a cabo. No hay acuerdo y el proyecto de reforma se abandona. Era algo que muchos ya sabíamos, volver a sacar el tema de la ley electoral no era más que una excusa para tapar los casos de corrupción, para justificar que se estaba haciendo algo al respecto. ¿Qué se estaba haciendo? Nada, hoy lo vemos.

viernes, junio 11, 2010

La "construcció nacional" de la Sociovergència y sus cloacas.

Lo que llaman Sociovergència (PSC+CiU) ya existe, ha existido siempre, como se decía con el Barça, son siempre los mismos que se van pasando el porrón. Unas veces estará en manos de unos, otras en la de otros, pero siempre estará en sus manos. Lo decía hace un par de semanas:

La corrupción política en Catalunya es un caso quizá único en el mundo. Los casos de corrupción son "transversales", es decir, las mismas tramas afectan tanto al partido de gobierno como al de la oposición. Tan transversales como el famoso "Editorial conjunto" o como la unanimidad de la "societat civil" catalana. No es casualidad, es el funcionamiento feudal de la sociedad catalana que se mantiene a través de los siglos cambiando las caras y menos los apellidos.

No es sólo el "caso Pretoria" el que involucra tanto a CiU como a PSC, como si se tratase de un sólo partido, también el "caso Palau". En realidad, ambos casos no son más que ramificaciones de un único caso. Todo ello no quiere decir que haya una unanimidad de intereses, todo lo contrario, como en toda gran familia, en su intimidad hay unas luchas de poder y desacuerdos terribles, que incluso pueden llegar a amenazar su estabilidad, pero al final, la ropa sucia se lava en casa. Es lo que pasó con el asunto del "tres por ciento" o con las amenazas de Colominas o Pujol de "tirar de la manta". Ahora, el que se está viendo especialmente con el culo al aire en el caso Millet es el también enredado en el caso Pretoria, Antoni Castells. Dos procesos, por cierto, que se descubren, a pesar de todos los indicios, desde "Madrit".

Resumen de La Voz de Barcelona:

El texto especifica que Millet y Montull hicieron valer ‘de manera especial e intensa, la posición que sus cargos les otorgaban’, así como su posición dentro de la sociedad civil y política catalana, para llegar a los altos responsables del Gobierno autonómico y conseguir la permuta de la calificación entre dos terrenos necesaria para construir el hotel, que finalmente se paralizó.

Castells firmó el convenio de permuta


La operación se remite a finales de 2003, cuando Millet y Montull firmaron una escritura con el Institut de Germans de les Escoles Cristianes por la que la Fundación recibía la propiedad de las fincas adyacentes al Palacio a cambio de realizar obras de restauración en la escuela La Salle Condal de Barcelona. Las fincas del instituto religioso tenían una calificación urbanística que no permitía llevar a cabo el proyecto hotelero, ya que, según el Plan General Metropolitano, eran equipamiento educativo, por lo que era necesaria una recalificación.

Según la querella, Millet y Montull contactaron con Antoni Castells, consejero de Economía y Finanzas, que firmó en marzo de 2006 un convenio administrativo entre la Consejería y la Fundación Orfeón Catalán-Palacio de la Música, en el que se aceptaba una permuta de calificaciones a través de la que los terrenos anexos al Palacio adquirían la condición de uso residencial, mientras que una finca propiedad de la Generalidad situada en las calles Ciudad y Fernando pasaba a calificación de equipamiento.

Según la Fiscalía, antes de la firma del convenio no se realizó el informe jurídico previo y preceptivo por la Asesoría Jurídica de la Consejería para valorar la utilidad de la operación de transferencia de calificaciones. Tampoco consta que se realizara algún informe técnico del departamento autonómico en el que se hiciera referencia a la valoración de la posible pérdida patrimonial que implicaba la permuta. Además, dejaba a cargo de la entidad el establecer la cuantificación de la compensación que recibiría la Generalidad por la pérdida de patrimonio en la permuta.

(...)Fiscalía pedirá que Castells sea citado a declarar como testigo, además de representantes del gobierno municipal de Barcelona ya que, según la Fiscalía, el convenio no era suficiente para conseguir el objetivo de Millet y Montull, y así ‘obtener el beneficio económico que buscaban los querellantes’, por lo que buscaron entonces un convenio a tres bandas, firmado en octubre de 2006 entre Castells, el entonces primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Casas, y Millet para modificar el Plan General Metropolitano y así hacer efectiva la recalificación.
Según e-noticies:
El Ayuntamiento de Barcelona cerró los ojos
El consistorio únicamente reclamó después de estallar el caso
El Ayuntamiento de Barcelona reaccionó y planteó reclamaciones al Palau de la Música en agosto de 2009, después de que ya había estallado el caso Millet, a pesar de que representantes municipales habían participado en el proceso de recalificación urbanística de la zona del Palau, como mínimo desde el 24 de octubre de 2006.
(...)Añade que Millet y Montull, "a través de contactos directos e indirectos con aquellos [funcionarios y autoridades municipales], consiguieron que finalmente, debido a esta presión (...), el día 10 de abril de 2008 la comisión de urbanismo, infraestructuras y vivienda del Ayuntamiento de Barcelona acordase la aprobación inicial de aquella modificación en los términos de la propuesta que interesaba a los querellados [Fèlix Millet y Jordi Montull]".

La situación se mantuvo hasta que estalló el escándalo, y después, el 13 de agosto de 2009, el gerente de urbanismo del Ayuntamiento ya planteó reclamaciones a la nueva presidenta de la Fundación Orfeò Català-Palau de la Música.

Por otra parte, la fiscalía citará como testigos a Antoni Castells, Ramon García-Bragado, Ramon Massaguer, Carles Martí y Xavier Trias, en este último caso, para que explique si los imputados intentaron contactar con él durante todo este proceso.
Relacionadas: 
Caso Pretoria en "La gran corrupción"

viernes, mayo 28, 2010

Caso Pretoria, editoriales conjuntos, "societats civils" y demás ocupaciones de la oligarquía catalanista.

Los nuevos indicios que surgen del "Caso Pretoria" relacionando a los consellers del PSC Castells y Nadal (precisamente los más destacados de los nois de Sant Gervasi) dejan aún más en evidencia lo que explicaba en "El fet diferencial de la corrupción en Catalunya". El cómo la corrupción política en Catalunya es un caso quizá único en el mundo. Los casos de corrupción son "transversales", es decir, las mismas tramas afectan tanto al partido de gobierno como al de la oposición. Tan transversales como el famoso "Editorial conjunto" o cómo la unanimidad de la "societat civil" catalana. No es casualidad, es el funcionamiento feudal de la sociedad catalana que se mantiene a través de los siglos cambiando las caras y menos los apellidos (aunque haya excepciones de gente que se ha sabido enquistar en el sistema).

En el resto del mundo, España, por poner un ejemplo lejano (para ellos) los casos de financiación ilegal de un partido son un enigma para el otro, que intenta averiguarlos y denunciarlos, para sacar réditos electorales. Aquí eso no pasa, todos se conocen a todos y saben lo que hacen, - lo dijo Pujol,- porque sólo nos gobierna un reducido número de familias que lo controlan todo (
"societats civils" y "editoriales conjuntas" incluidas) y denunciar supone denunciarse a sí mismos. Son los mismos que por medio de una ingeniería social pretenden modificar la realidad social catalana, haciendo desaparecer la "charneguía" para finalizar su soñada "construcció nacional".


Algunos enlaces:

El rastro tóxico de 'Luigi'

Rivera: Que Castells y Nadal den explicaciones

Nadal y Castells, "los únicos que responden"
¿Qué sabe Artur Mas del ‘caso Pretoria’?

miércoles, marzo 03, 2010

La desafección y la ley electoral.

El nacionalismo tiene una necesidad continua de crear conceptos para justificar artificios que no son próximos a la realidad de las personas, pero que son necesarios para que su debilidad intelectual no quede en evidencia. Lo es el mismo término de “Nación” en el sentido que tiene para el nacionalismo, lo es el concepto de “identidad nacional”, de “normalització”, de “lengua propia”, de “integració al pais”, lo era el de “català emprenyat” y desde la misma factoría de este último, lo es el de “desafecció”.

Inventado como forma de chantajear a “España” (“o hacéis lo que decimos o aumentará la desafecció”) y tan poco consistente con la realidad como lo fue el invento, hoy olvidado en un rincón, del “català emprenyat” enseguida fue necesario reconvertirlo para una situación de extrema urgencia.

Cuando estalla el “Caso Palau” el interés del establishment fue desvincularse como fuese de una historia que evidenciaba el funcionamiento oligárquico que se esconde bajo la senyera. Lo primero fue una campaña para hacer creer que se trataba de un vulgar caso de “choriceo” sin implicaciones políticas. La empresa parecía imposible, pero nada es imposible si controlas los medios que informan sobre ello. Al final nos vendieron eso, para nada valía la pena recordar que entre los patronos del Palau estaban la flor y nata de nuestros dirigentes, ni las relaciones de Millet, ni recordar el G-16, ni la financiación de la fundación de Convergència, ni el pago de las deudas de Àngel Colom al ingresar en CiU, ni cómo fueron ignorados, por parte del Parlament, los avisos de la sindicatura de cuentas de las irregularidades ...

El caso es que en plena operación disimulo del affaire Millet estalla el “Caso Pretoria”. Las detenciones de altos cargos de CiU junto a otros del PSC en un mismo caso, con un preludio profético de Pujol el día anterior amenazando con “tirar de la manta” y con aquello de que si hablase "tots faríem una mica de ferum" eran ya demasiado. Pero enseguida encontraron respuesta. Hablaron de desafecció de la ciudadanía con la política, montaron el cortafuegos del "no todos somos iguales" y salieron con lo de que no nos preocupásemos, que ya tenían la solución. Y esta era una regeneración política que se iba a demostrar por vía de la "llei electoral".

Catalunya es la única comunidad autónoma que no tiene una ley electoral propia, esto es, que se rige aún por la ley española. El nacionalismo de la diferencia (aquel que hace que para reformar la distribución provincial se busque un nombre propio del medievo, "Vegueria", todo sea por no parecer españoles) tiene estas cosas.

Pero en fin, la "ley electoral" iba a solucionar lo de la "desafección política" y por arte de magia desaparecerían los problemas de la corrupción con ello. No se sabe muy bien por qué. Porque implícitamente, al relacionar ley electoral y corrupción, se está afirmando que la corrupción proviene del "nepotismo" (les traiciona el subconsciente) si no, si la corrupción política no está generalizada, no se ve por qué cambiando la proporcionalidad del voto, ha de disminuir la corrupción. Pero si existe el nepotismo, cosa evidente y que lleva a esta asociación tácita, entonces sólo se puede disminuir si es a través de las listas abiertas. Pero tal alternativa quedó descartada por todos desde un principio.

La cuestión es que, ni siquiera esa reforma de la ley electoral que seguía dejando todo el poder a los aparatos de los partidos, y ninguno a los ciudadanos, se va a llevar a cabo. No hay acuerdo y el proyecto de reforma se abandona. Era algo que muchos ya sabíamos, volver a sacar el tema de la ley electoral no era más que una excusa para tapar los casos de corrupción, para justificar que se estaba haciendo algo al respecto. ¿Qué se estaba haciendo? Nada, hoy lo vemos.

Y a todo esto. ¿cuáles son las consecuencias? ¿quién habla hoy de lo que motivó sacar a relucir la reforma de la ley electoral? ¿qué vamos a hacer respecto a la corrupción, señores políticos?. Hoy callan.

viernes, noviembre 13, 2009

El "fet diferencial" de la corrupción en Catalunya. (II)

Señalábamos el otro día como la corrupción en Catalunya tiene unas características "diferenciales" impensables en ningún otro lugar democrático del mundo. Ya decíamos que era impensable que uno y el mismo caso de corrupción envolviese en España a altos cargos tanto del PP como del PSOE. (como sucede aquí con CiU y PSC).

El caso se da, porque el poder en Catalunya lo ostenta una casta (y la prueba está en que la lengua propia de los parlamentarios es el catalán en un 93% mientras entre la sociedad los es sólo de un 47%). Por ello es normal que posturas que no tienen unanimidad entre la sociedad (el 44% dice que Catalunya no es una Nación o la mayoría de la población considera que la educación tendría que ser en las dos lenguas frente a la inmersión), no sólo sean unánimes en el Parlament sino que la discrepancia está completamente criminalizada. Esa criminalización se traspasa a la sociedad a través de unos medios que son mera cadena de trasmisión de ese paradigma.

Por ello, al contrario de lo que pasa en las democracias "normales" los partidos políticos no se fiscalizan los unos a los otros en casos de corrupción, y ésta sólo se utiliza una vez descubierta (desde Madrid, o desde algún proceso judicial independiente, pero nunca desde el propio sistema). Y aún así, ese "uso" (en las "peleas de familia") es comprometedor, y se ha de andar con pies de plomo...En las democracias del mundo se dan casos de corrupción en que uno de los encausados puede amenazar con "tirar de la manta". La amenaza, por supuesto, siempre va contra gente de su propio partido (que les dan de lado una vez descubierto el pastel). Pero aquí no, aquí, caso único en el mundo, como todos en el fondo forman parte de un mismo partido, las amenazas van contra el resto de partidos. Así Agustí Colomines, el Presidente de la Fundación Trias Fargas (de Convergència) tras destaparse la financiación por parte de Millet, declara: "Si nos van presionando, al final lo contaremos todo. Extenderemos las sospechas por todas partes y meteremos el sistema en crisis y esto será Italia". Por supuesto, en seguida sale Artur Mas por TV3 a matizar "seguramente el señor Colomines tenía sus razones para decir lo que dijo, pero se pasó un poco de frenada." Y a continuación Colomines se desdice afirmando que "no amenazó a nadie". Las aguas del Oasis vuelven a su calma.

Al descubrirse que Àngel Colom recibió 72.000€ al pasarse a CiU para pagar las deudas de su Partit per la Independència, Colom declaraba; "Hay gente en Catalunya que quiere poner fin al catalanismo, gente interesada en ensuciar a todo el mundo, sea la burguesía, sean mecenas, sean dirigentes o luchadores del catalanismo. (...)Si los socialistas quieren, porque de ahí viene el ataque, matarme políticamente, que hagan cola." y se refirió al PSC como "esos que están pringando a gente para sacarse la mierda que llevan en su propio zapato". Pero al día siguiente (y tras una conversación entre Oriol Pujol e Iceta) Convergència desautoriza esas declaraciones de Colom, eso sí, sin tomar ninguna medida contra él y declarándolo "victima" del caso. Vuelve la calma al Oasis.

Pero eso no era nada. El mismísimo Jordi Pujol se descuelga con la amenaza, al resto de partidos de tirar de la manta; "si entramos aquí nos haremos mucho daño, porque yo tendré una respuesta fácil. Yo también le podría decir: 'estos dieron tanto a tanto, este dió tanto a tanto..'(...) todos haríamos un poco de hedor". "No entremos, pero, ei! si hace falta entrar, entraremos, yo me parece que no tengo que entrar, pero si tengo que entrar personalmente, entraré". Posteriormente matizaría que "se expresó mal" (aunque bien claro que fue), tras lo que Artur Mas apostilla "Creo que se equivocó al decirlo así". Volvía la calma al Oasis.Pero todo esto viene de lejos ¿no nos suena ya? ¿recuerdan como se desarrolló el caso del 3 per cent? Exactamente siguiendo el mismo esquema. Aquí los diferentes partidos políticos se comportan entre ellos de la misma forma en que lo hacen en un único partido internamente. Las rencillas que salen a la luz, siempre tapadas con un posterior "aquí no pasa nada" son idénticas a las que vemos, por ejemplo, en la lucha de pode dentro del PP entre Rajoy, Gallardón y Aguirre.

Dejo para más adelante la exposición de las relaciones entre los "400" que decía Millet, el cómo unas familias ya poderosas antes de la llegada del franquismo, y que mantienen su poder durante este, se reparten entre el espectro político catalán durante la transición, para seguir monopolizando el destino de Catalunya (ahora ya con un control más absoluto y un freno desde Madrid mucho más ligero).


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viernes, octubre 30, 2009

Corrupción en... ¿..."España"? ¿Pero no quedamos en que esto eran "els Països catalans"?

Me vais a permitir una maldad...Me parece increíble como a veces los nacionalistas encuentran similitudes entre los "Països catalans" para justificar una presumible "superioridad" o "diferencia" de algún tipo, lindando a veces con lo que algunos llaman "racismo cultural", o siendo más rigurosos, el etnicismo.

Así, ante la coincidencia de que en cierto éxito, intelectual o deportivo, aparezcan por ejemplo, un catalán, un mallorquín y un valenciano, muchos enseguida se percatan, atan cabos y lo sacan a relucir como éxito de los
"Països catalans", que en teoría vendría a demostrar la superioridad identitario-cultural. (Esto lo hacen todos los nacionalismos ante el éxito del compatriota, pero claro, el españolista no ve superioridad "española" en que en unas semifinales haya dos atletas cubanos, un español y un argentino.). Lo mismo se utiliza, como justificación del presente hallada en el pasado, como si la historia marcase nuestros genes, con conceptos como el "seny", el "pactisme", un supuesto "espíritu democrático", etc...

Sin embargo todavía no me he encontrado nadie que subrayase la coincidencia -que es sólo eso, coincidencia- de que los tres casos graves de corrupción que implican altas instancias y no meros
"choriceos locales" de unos aprovechados, se han recogido precisamente en Catalunya, Baleares y Valencia; los "Països catalans".

Es cuestión de recordárselo, sobretodo a aquellos que han hablado siempre con ese desprecio de la
"Picaresca española" -asimilando al pícaro con el corrupto-, como sugiriendo que el ser pícaro (ellos leen "corrupto") es cosa propia de la "esencia española".

Nuestra esencia catalana, en cambio, es la honradez (frente al pícaro), el trabajo (frente a los vagos españoles), la cultura (frente a la incultura española), la tolerancia (frente a la intolerancia española), etc...

lunes, septiembre 28, 2009

La Cataluña Feudal


El escándalo del Palau deja en evidencia la precariedad de nuestros mecanismos de control institucional, la falta de supervisión de las cuentas públicas a pesar de las numerosas instituciones existentes para fiscalizarlas, la poca asunción de responsabilidades cuando se pone de manifiesto el incumplimiento de nuestra función, y un sistema de élites feudal.

¿Hubiera sido posible no detectar el gran fraude si Fèlix Millet no formara parte del Partenón social catalán, de la Cataluña feudal que hereda cargos, prebendas y respetabilidad pública?, ¿si Millet no fuera puro Gotha local?

En libro L'oasi català, Andreu Farràs y Pere Cullell hablaban de las
cien familias que se reparten el poder. Una idea compartida por el propio Fèlix Millet Tusell, que les decía a los autores: "Somos unos cuatrocientos y siempre somos los mismos", citando como lugares de encuentro el Orfeó Català, el Círculo del Liceo, la tribuna del FC Barcelona y La Caixa.

Los mismos desde el colegio (antes Virtèlia o Jesuitas), pasando por el club deportivo, el lugar de veraneo y el consejo de administración.

Millet había simultaneado sus cargos en el Palau con su presencia en una quincena de fundaciones culturales, empresariales y deportivas. Fue Josep Lluís Núñez, necesitado de pedigrí, quien le pidió que se incorporara a la junta para llevar adelante la Fundación del FC Barcelona y allí continuó Millet con Joan Gaspart a pesar de haberse presentado en la candidatura de Bassat. ¿Quién no iba a aprovechar el centro negocios y contactos que representa la entrada a tribuna?

¿Por qué acudió Núñez a Millet? Por su pata negra catalanista. A Fèlix Millet Maristany, padre del Millet ahora en apuros, el Generalísimo le llamaba el catalán cuando era el presidente del Banco Popular durante el franquismo. Como presidente del Orfeó, Millet Maristany protagonizó algunas de las páginas más significativas de la reivindicación catalanista durante la dictadura. Els fets del Palau tuvieron como consecuencia el consejo de guerra a Jordi Pujol. Fèlix Millet tiene dos hermanos: Joan, que fue consejero de Banca Catalana con Jordi Pujol, y Xavier, candidato de CiU en 1979 a la alcaldía de Barcelona en las primeras elecciones municipales, cuando Pujol lo colocó como candidato salomónico entre Ramon Trias Fargas y Miquel Roca.

(...)

Una democracia y una economía sólidas sólo pueden basarse en la meritocracia, en las élites que lo son por el mérito, la inteligencia, la capacidad y el esfuerzo. Lo demás es feudalismo.

Artículo de ESTHER VERA para El País 24/09/2009

Artículo completo.
El País 24/09/2009