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sábado, septiembre 25, 2010

Montilla, Rosa Díez, los gallegos, y el odio al no-nacionalismo.

No se entiende muy bien que muchos de los que se apresuraron a llamar "xenófoba" o "racista" a Rosa Díez por el uso del gentilicio "gallego" como calificativo, callen ahora por exactamente el mismo pecado cometido por Montilla (con la menor disculpa de que el segundo contaba con la experiencia de la líder de UPyD y ex-compañera de partido).

No se entiende muy bien que ahora afloren discursos sobre la "corrección política" en aquellos que señalaron con el dedo acusador.

No se entiende muy bien que la prensa que nunca habla de Rosa Díez, llenara las páginas con el caso, mientras que ahora o lo elude, o apenas le suponga algún breve, contando que el protagonista hoy es el Presidente de la Generalitat, que llena las portadas. Curioso que para algunos sólo ha sido noticia la rectificación y no el hecho a rectificar, justo lo contrario que sucedió con Rosa Díez.

No tiene mucho sentido que el Parlamento gallego, que entonces aprobó una condena institucional, ahora simplemente demande unas disculpas.

El odio, y no las razones, alimentan a muchos medios.

Rosa Díez y la antidemocracia; Criminalización y silencio.
Montilla pide perdón a los gallegos por su comentario en el Parlament

Montilla usa «gallego» como insulto

jueves, junio 03, 2010

"Llengua comuna" buena, "Lengua común" mala.


Una de las afirmaciones que ha recibido mayores descalificaciones e insultos en los últimos años fue la que indicaba que el castellano era la "lengua común" en España según el denostado "Manifiesto por la Lengua Común". Al parecer con ello se incurría en una desigualdad y discriminación contra las demás lenguas cooficiales del país. El caso es que año tras año (y no en un caso puntual como en el caso del Manifiesto) se realizan una serie de actos, con el apoyo, beneplácito y sonrisa complaciente de nuestros políticos y de todos aquellos que se pusieron como motos por la intolerable consideración del castellano como "común", bajo el lema "El català, llengua comuna". La cosa está en que esta aplaudida campaña no incurre en discriminación ni desigualdad de ningún tipo contra la otra lengua del país, el castellano.

Este evidente desequilibrio entre las respuestas que merecen exactamente las mismas palabras cuando están referidas al catalán o al castellano es cuestión digna de estudio. Y es preocupante, porque es algo que ha sido asimilado por ciudadanos ajenos a las inquietudes nacionalistas. ¿Por qué? Sencillamente por la criminalización automática, contundente y al unísono (por parte de la inmensa mayoría de medios) de cualquier palabra que pretenda apoyar mínimamente el derecho o el uso del castellano. La intolerancia en este punto no sólo es mediáticamente unánime sino incluso agresiva. La percepción del ciudadano medio ante tal actitud es que, aunque no la alcance a comprender, realmente en esas iniciativas debe haber intereses "ultraderechistas", uniformistas o "fascistas". La única oposición a tal actitud, y el único apoyo que reciben dichas campañas pro-derechos al castellano, vienen de los medios vinculados a la derecha (COPE, ABC, La Razón, etc...) lo que no hace sino reforzar esa impresión. Y aunque puntuales argumentos les puedan resultar convincentes, la actitud del ciudadano medio es la de la desconfianza y aceptación de una cierta ignorancia;
"algo debe de haber", piensa.

El caso es que hay otros grandes medios, de nivel Estatal, especialmente la televisión, cuya actitud es más bien la del silencio. Estos problemas o no salen o simplemente no se les presta apenas atención, estos medios sólo se ocupan de lo "general" que afecta a toda España. Son los medios que realmente ejercen influencia entre una mayoría de esos catalanes no nacionalistas que pudiesen cambiar algo. Pero sucede que su silencio lo que hace es reforzar aún más la sensación de que en realidad son los medios "de la derecha" con su intolerancia los que se están inventando, o al menos exagerando, un problema.

Y el caso es que realmente es grave el engaño del que es víctima la población, por lo evidente que aparece en casos como el que señalo (de las "lenguas comunes") pero que al final no llegan a la gente. Y es que se debería informar que el citado
Manifiesto (del que yo mismo fui crítico en su día, pero sin criminalizaciones) no es una iniciativa para hacer del castellano la "lengua común" sino que simplemente constata que el castellano es la única lengua común en España con independencia de cuál sea la lengua propia de cada uno. Y esto no es de "fachas" o de "no-fachas" es una realidad, guste o no. Es la lengua en la que se comunicarán un euskaldún y un catalanoparlante en caso de encontrarse, y uno hasta puede pensar, sin ser "facha", que es algo positivo que así sea. Y el hecho de que el Manifiesto no necesitase impulsar el castellano para convertirlo en "lengua común" (porque ya lo es) se sigue de su lectura, a pesar de que diarios como El País, al publicarlo cambiasen manipuladoramente el título del Manifiesto por el de "Manifiesto por una lengua común" en lugar del original "Manifiesto por la lengua común". Y el caso es que lo contrario no sucede, y es que el catalán no es la lengua común de todos los catalanes, sino que la iniciativa El català, llengua comuna precisamente lo que busca es imponer el catalán como lengua común a la sociedad cuando no lo es.


miércoles, agosto 20, 2008

El Castellano, Lengua Propia de España y de Integración en Catalunya

Al parecer, afirmar que el castellano es la lengua común es de intolerantes o de tiranos intransigentes (de "nacionalistas" dicen ahora en cuanto oyen la palabra "castellano") aunque se diga como hecho descriptivo -que es lo que se hacía en las premisas del "Manifiesto"- como algo que se da así en la realidad, es la lengua que se habla en toda España (aunque no guste).

De igual modo se podría haber dicho que es la lengua común con hispanoamérica. Nadie hubiese rechistado por eso. Ninguno de estos defensores de las esencias lo hubiese visto extraño, a pesar de que hablaríamos de diferentes Estados. Curioso país el nuestro.


En cambio, decir que la Lengua catalana es la "propia" -¿¡ Imaginamos que esos intelectuales del Manifiesto se hubiesen atrevido a decir que el castellano es la lengua propia de España !? ¡Qué no se hubiese montado!!- o la llengua de "cohesió". (Debe ser que el castellano descohesiona) o la llengua de "integració" (¿Qué pasa?¿El castellano desintegra?¡La indulgencia de algunos al instante, desde luego!), en cambio digo, decir esto del catalán es de tolerantes, moderados y ecuánimes...

Hay lenguas y lenguas. Lenguas que son malignas de por sí, lo llevan en su esencia, y otras que deben ser las usadas por los ángeles en el paraíso.

Ya me imagino el día de mi muerte:

- ¿Senyor Sant Pere, puc entrar?
- ¿Tens el nivell C?

miércoles, agosto 13, 2008

Sigue sin aparecer el "Segundo Manifiesto"

Según informan las agencias -y después de más de dos meses de intensa búsqueda- sigue sin aparecer el “Segundo Manifiesto por la lengua común” que al parecer es el que verdaderamente querían haber publicado los intelectuales que firmaron el Primero, pero que no lo hicieron, por un traspapeleo a la hora de enviar el original a imprenta.

En dicho Manifiesto, que pretendía acabar con la pluralidad cultural e intentar implantar el monolingüísmo en las autonomías bilingües, y que no era “en favor de los hablantes del castellano” sino “en contra del catalán”, se defendía la obligación de que la lengua de la educación sea la castellana y suponía que una lengua hablada por 400 millones iba ha desaparecer, y por eso había que defenderla -y nunca la libertad de sus hablantes-. También impulsaba abiertamente a la “catalanofobia”, presionaba para que el catalán sólo se hablase en la intimidad, y según algunas fuentes, incluso se requería la cadena perpetua para quien lo hablase públicamente.

Un político catalán incluso afirmó que el manifiesto “insultaba a la inteligencia”. Aunque como muy bien replicó Savater, “bueno, entonces usted no tiene por qué considerarse ofendido, buen hombre.”

La semana pasada los Mossos colaboraban en su búsqueda, pero tuvieron que interrumpirla, al parecer para buscar a cierto gourmet que se fue de un restaurante sin pagar. Y aunque ya habían sido avisados por la Interpol de que ni estaba perdido ni desaparecido, continuaron con su profesional búsqueda. De momento no han encontrado ni al Manifiesto, ni al gourmet, pero no deben andar lejos. ¿Habrá sido el Manifiesto deconstruido? Es probable, al menos se ha intentado desde diferentes medios de comunicación.


No se sabe muy bien dónde pueda estar, es posible que en uno de los 7 cels de Sisa (puede que en el 6ª o el 7º a lo más), De Juana Chaos ha apuntado que quizá esté en el corazón de algunos españoles, y se ha ofrecido para ir buscándolo él mismo uno a uno. Otra opción era en los cajones del despacho de Fernando Savater, pero ha sido registrado y no se ha encontrado nada, excepto unos rotuladores rojo y amarillo, entre otros muchos colores, que seguro usaba el españolista filósofo para ir pintando banderitas españolas por todas partes. Porque aunque afirma que “España se la suda”¿...y Euskadi? ¿Euskadi no, verdad? ¡a jajá! ¡Fernandito que se te ve el plumero españolista!¡Menudo favoritismo!


Dicho Manifiesto ha estado de actualidad últimamente y ha sido discutido y debatido por políticos, tertulianos, columnistas y opinadores en general, mientras que el Primero apenas si ha sido tratado. Sin embargo, todavía no ha sido encontrado. En realidad muy pocos, parece ser, son los que lo han leído. En realidad nadie. Ni tan sólo los mismos que lo escribieron, han llegado a leerlo, pues antes de empezar, ya estaba desaparecido.

Se sigue buscando. Hermeneutas, bomberos, policías y arqueólogos están en ello.

jueves, junio 26, 2008

Contra el Manifiesto.

Lo siento. No puedo estar de acuerdo con el “Manifiesto”.

No se puede reproducir la misma arbitrariedad que achacamos al nacionalismo, ni que sea basada en criterios "pragmáticos" frente a los criterios esencialistas del nacionalismo.

Lo que no se puede hacer es promover una prioridad de una lengua sobre otra, bajo ningún concepto. Se quiera o no, eso ya implica desigualdad.

El punto 2 de las "Premisas", con el que convengo plenamente, no es coherente con el punto 1. ¿Nos referimos a lenguas o hablantes, a personas o a territorios?.
No estoy de acuerdo ya con el enunciado. ¿Qué es eso de la "lengua común"? Todo esto me suena demasiado a le "llengua de cohesió" nacionalista. No necesitamos malditas lenguas que nos cohesionen, ni lenguas comunes para unirnos. Nos ha de unir la idea de libertad máxima para todos y el respeto de las opciones de cada uno, elegidas así, libremente.

Y si un ciudadano, quiere vivir "plenament en català", sin usar en su vida una sóla palabra de esa "lengua común", que él no siente como tal, pues ahí está su derecho. La defensa del castellano (de los castellano-parlantes debería decir) se debe ejercitar porque nosotros también tenemos ese mismo derecho. En igualdad.

La única obligación debe estar en el conocimiento (ni que sea pasivo) de ambas lenguas por todos los catalanes, catalán y castellano, para que todos podamos ejercitar plenamente nuestro derecho a vivir "plenament en català" o "totalmente en castellano". Que todas las identidades sean compatibles e igual de dignas. Este conocimiento está claro, no se trata de un "Nivell C" o similar, sino simplemente el de comprensión básico, que ya se da de hecho en la inmensa mayoría de nuestra sociedad.

Por ello, nada de "asimetrías". Esto de "lengua común" me recuerda demasiado a lo de "llengua propia". Aunque haya de reconocer que el manifiesto reconoce muchísimo más a las lenguas co-oficiales (las llengues propies) que el nacionalismo (y la legislación catalana) reconoce al castellano.

Esta idea de "asimetría" no hace, creo además, ningún bien a la causa de los que luchamos por el reconocimiento del castellano en igualdad de condiciones con el catalán. Puede reflejar demasiado una imagen de que siempre una lengua ha de estar por encima de la otra. O la una o la otra. Y de ahí a la idea, demasiado común de que el castellano es "cosa de españoles" y el catalán "propio de catalanes". Yo quiero el reconocimiento de mi identidad, incluso en una posible Catalunya independiente. No lo pido como español, sino como catalán.

Las lenguas no necesitan ni merecen defensa, ni "Manifiestos". Los necesitamos los hablantes. Lo necesitamos, en especial, los castellano-parlantes catalanes. Lo necesita nuestra identidad, no reconocida como catalana por nuestras instituciones.

Tienen mi firma para ese futuro, espero, "Manifiesto".

Por la Igualdad.



Texto completo del Manifiesto