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miércoles, enero 14, 2015

Terrorismo islámico, terrorismo independentista.

Por más que algunos occidentalófilos y muchos tontos de tertúlia repitan que lo del terrorismo islámico es una guerra abierta contra Occidente, esto no va a pasar a ser verdad. Es más bien ridículo cuando en la misma semana del atentado del 'Charlie Hebdo' en Nigeria han muerto 30 personas en atentados islamistas, utilizando para ello a tres niñas bomba. Podrían decir, al menos, que la guerra es contra los valores occidentales, pero solo partiendo de un eurocentrismo inadamisible (que ellos precisamente dicen repudiar) según el cuál adjudicáramos a occidente los valores universales, se puede afirmar algo así. Es el islamismo, con una tendenciosidad interesada, el que puede hablar de "valores occidentales" refiriéndose a la libertad religiosa y de expresión. Pero si aquí se impusiesen los "valores occidentales" lo que habría no sería libertad, sino Estados fundamentalistas católicos.


Lo que quiere el fundamentalismo islámico es imponer la sharía, es decir, las leyes islamistas a los Estados (sean occidentales u orientales). Es decir, que su identidad religiosa sea asumida por las instituciones y prevalezca sobre todos, acabando con la separación iglesia-estado y acabando con las libertades individuales (religiosas, morales o axiológicas) y con la neutralidad a la que se deben las instituciones respecto a las identidades de los ciudadanos (identidad religiosa, cultural, ideológica). Es decir, contra uno de los mayores logros de la civilización (que viene de ciudad y ciudadano) que es precisamente la de hacernos "ciudadanos", tengamos la identidad que tengamos, y no meros miembros de un "pueblo" (el pueblo islámico, el pueblo israelí, el pueblo ario...).


Todo terrorismo dice hablar en nombre de la Libertad que ahora tantos han salido a defender con el  "Je suis Charlie". Pero no en nombre de la "libertad de expresión" (occidental según ellos) sino en la nombre de una libertad colectiva, la libertad de su pueblo, en este caso la libertad del pueblo islámico ("Estado islámico" es el nombre del mayor grupo terrorista actual) que está por encima de cualquier libertad individual (como pueda ser la de que puedas expresar creencias contrarias a las colectivas). 

Por todo ello, no es sólo que sea inoportuno y una salida de tono (un intento de meter una cuña para hablar de lo mío sin que se note demasiado) que Artur Mas diga en París, manifestándose por los atentados; "i quan dic la Llibertat la dic en majúscules, perquè és un valor de civilització que ens uneix a tots els europeus, però també les llibertats, que vol dir les individuals i les col·lectives, que no es poden destriar unes de les altres". No es solo un mal chiste, es que precisamente esos que han atentado lo han hecho en defensa de "sus libertades colectivas", escrito así, con el posesivo "sus" porque las libertades colectivas, fijémonos, nunca son las "libertades de todos", sino las libertades que unos (islamistas, nacionalistas...) definen que han de ser para todos. Y eso necesariamente choca contra los ciudadanos que no coinciden con esas "libertades" (así pues, no sólo libertades individuales y colectivas sí son "destriables", es que se oponen). Definir una "nación" como "islámica" no es ninguna libertad, es lo contrario. Pero de la misma forma, definir una nación en la que conviven dos lenguas propias, por UNA lengua, UNA cultura y UNA identidad, no es ninguna libertad "colectiva" (y cuando se le ponen apellidos a un valor hay que empezar a sospechar) sino una forma de intentar uniformizar, es decir, acabar con unas libertades.

Aquí en Cataluña  también hemos sufrido el terrorismo (y no sólo el etarra, también nuestro propio terrorismo alliberador). La triste diferencia con Francia, es que en Francia a nadie se le ocurriría decir que no sólo es responsable el terrorista, sino también quien provoca las causas que lo originan (vamos, sería culpar a los dibujantes por provocar) ni exigir diálogo con el islamismo porque, aunque los medios sean equivocados, hay que comprender sus motivos. 

Porque tener una religión individualmente es legítimo, convertirla en islamismo, (religión de las instituciones), no lo es porque va contra la libertad (y la vida cuando se convierte en islamismo terrorista).
...y aquí nunca comprendimos que tener una identidad es legítimo (e inevitable) pero convertirla en nacionalismo (identidad de las instituciones) no lo es, porque va contra la libertad (y la pluralidad de identidades).

martes, diciembre 30, 2014

Podemos, el independentismo y el verdadero "Caballo de Troya"

Al nacionalismo le ha salido un peligro incontrolado, en un movimiento surgido de la calle (este de verdad, sin subvenciones ni medios que machaconamente van repitiendo el España nos odia y nos roba), se llama Podemos.

Pero ellos ya saben cómo defenderse de eso, lo llevan haciendo décadas. Convergència ya ha dicho que Podemos es el "Caballo de Troya del Procés". Vamos, que cualquier opción que no sea independentista (y en el acto de Pablo Iglesias en Barcelona no había ni una estelada) no es políticamente respetable. Se trata de que Podemos acoja la bandera del independentismo o de excluirles.

Pero quien de verdad fabrica"Caballos de Troya" para bombardear alternativas democráticas no es Podemos, sino el propio independentismo. Es decir, hay gente que no comparte el proyecto de Podemos y se alistan e intentan medrar en él sólo para escorar al partido hacia el independentismo. Son los independentistas los que se están infiltrando en Podemos y no al revés. Y pondré un ejemplo documentado.

Jordi Pla es Portavoz del Círculo Podemos de Sants (Barcelona). Públicamente y a través de tuiter ha admitido que las CUP,  y no Podemos, recoge su forma de pensar. ¿Y qué hace? ¿Apuntarse a las CUP? No, presentarse al Consejo Ciudadano de Podemos BCN para escorar a Podemos al máximo hacia opciones pro-independentistas.


Esta opción, a poco que la analicemos, no sólo es poco ética sino profundamente anti-democrática. El señor Jordi Pla no lucha por llevar unas ideas adelante (cómo haría apoyando a las CUP) sino por intentar obstaculizar que haya otras ideas para votar en las cuál él no cree. Vamos, que si quieres votar a un partido anti-casta no tengas más opción que el independentismo, las CUP o las CUP v02 (que él pretende ayudar a construir)

Pero aún hay más. ¿Es de verdad Jordi Pla y quienes le apoyan, son gente del entorno de las CUP? En el mismo debate con tuiteros se le escapó un detalle. En su página de facebook se definía ideológicamente como "liberal". Al ser avisado de esto, cambió rápidamente a "Other" pero hay captura de pantalla de ambas cosas.


El nacionalismo ya está intentando neutralizar a Podemos. Tienen experiencia, lo han hecho durante décadas. Es lo que se hizo con el PSC, cuando un partido que era votado por una masa obrera no-nacionalista era dirigido por unas élites nacionalistas que fueron escorando al partido al nacionalismo hasta que la contradicción ha sido tan grande que ha llevado al hundimiento al partido. Lo ha hecho con los sindicatos (UGT y CCOO). Y cuando no lo ha podido, o cuando el arrastre ha llegado a un máximo, se ha descalificado a las opciones como ultra-derechistas, franquistas, lerrouxistas (esto también se ha hecho con el PSC para forzar su deriva nacionalista a pena de ser descalificado).

Y esto último, como forma de presión para que Podemos vaya derivando donde corresponde, ya se está haciendo. La prensa afín al nacionalismo ya les acusa de lerrouxismo, Convergència también lo ha hecho. Y desde algunos ámbitos se va más allá, comparando directamente a Podemos con Falange.

Al parecer, la democracia como la entiende el nacionalismo, consiste en invalidar toda opción de voto que no sea a ellos mismos. Pero esperemos que a Podemos les sirvan las experiencias del pasado y sepa esquivar desacomplejadamente este peligro que les acecha y sea una alternativa real de gobierno en Catalunya y no se quede simplemente a disputar el estrecho margen de votantes que les deje las CUP.

Aquí otras capturas en que dejan claro su objetivo:
Cuando le dicen que espera que ni un solo indenpentista vote a Podemos contesta "No et falta raó" pero se ha de hacer "pedagogía desde dentro" (No hay mejor definición de un "caballo de Troya")


Aquí confiesa el motivo de presentarse al Consejo de Podemos, y no es otro que hacer esa "pedagogía" pro-independentista:

Aquí confesando que trabaja para hacer más independentistas "desde donde sea":

Y aquí insistiendo en la necesidad de la "pedagogía":






miércoles, diciembre 11, 2013

La Nación como "ciudadanía" frente a la idea etno-cultural de Nación del nacionalismo.

La idea de Nación como "estado" y "ciudadanía" frente a la idea etno-cultural de Nación (nacionalismo).

jueves, julio 25, 2013

Hannah Arendt: "Gleichschaltung" y lengua materna.

Hannah Arendt, judía alemana, sufrió la represión nazi y tuvo que escapar de un campo de concentración y refugiarse en los Estados Unidos. Años después,al escribir sobre el juicio al nazi Adolf Eichmann (analizando la estructura de lo que debía ser el "mal radical" y en la que ella encontró solo la "banalidad del mal") fue acusada de antisemita, de nazi y repudiada y marginada incluso por muchos de los que, dentro de la comunidad judía, eran sus mejores amigos.

Arendt es un ejemplo de integridad intelectual al librarse de muchos de los dogmas que sostienen al nacionalismo, poniendo siempre la identidad individual por encima de las identidades (o maniqueos juicios) de pueblos/colectivos.

El texto siguiente (sacado de una entrevista que puede encontrarse íntegra en youtube) es fantástico ejemplo, además, de cómo fueron los inicios del nazismo y cómo se extiende y triunfa una ideología en especial cuando es percibida como ideología predominante, incluso entre los propios excluidos por ella.


 "La toma del poder [por parte de Hitler] era naturalmente un desastre, pero era una cuestión política, no personal. Para saber que los nazis eran nuestros enemigos no necesitábamos que Hitler se hiciese con el poder, por favor! Y también sabíamos que una gran parte del pueblo alemán estaba con ellos. (...) bueno ya sabe usted lo que era la "Gleichschaltung" ("uniformización") ¡y quiero decir que los amigos se "uniformizaron"! El problema, el verdadero problema personal, no fue lo que hicieron nuestros enemigos, sino lo que hicieron nuestros amigos. Esa marea de la "Gleichschaltung", que en buena medida era voluntaria, o que, en todo caso, no estaba aún bajo la presión del terror: fue como si en torno a nosotros se abriese un espacio vacío. Yo vivía en un medio intelectual, pero conocía también otras gentes. Y pude comprobar que la "Gleichschaltung" se convertía, por así decir, en regla entre los intelectuales; no así en los otros medios. (...) 


¿Qué queda? Queda la lengua. Me he negado siempre, de manera consciente, a perder mi lengua materna. Siempre he mantenido ciertas distancias tanto del francés, que llegué a hablar muy bien, como del inglés, la lengua en la que hoy escribo. Hay una diferencia abismal entre tu lengua materna y todas las demás."

jueves, febrero 28, 2013

¿No defender la independencia es ser "nacionalista español"?

El nacionalismo catalán intenta confundir con la idea de que cualquiera que defienda un Estado en concreto es nacionalista. Es más, la única forma entonces de no ser nacionalista sería defender la supresión de ese Estado (España) y la creación de otro nuevo (Catalunya). Entonces claro, quien esto defiende es nacionalista, pero de ese futuro Estado (aunque para ellos no es futuro sino presente, porque el Estado pre-existe, aunque "administrativamente" no lo sea, en lo que ellos llaman "Nación"). Luego, en la práctica, no ser nacionalista es imposible. Todo el mundo es nacionalista.

El argumento es absurdo. Según ese argumento si somos Europeos es porque hay un nacionalismo europeo y si somos barceloneses es porque hay un nacionalismo barcelonés. Pero es evidente que se puede defender la Unión Europea y no ser un "nacionalista". Es más, la UE es justo la puesta en práctica del ideal habermasiano de que puede existir un estado libre de nacionalismo. La defensa entonces de que Europa sea más Estado (yo personalmente defiendo que la actual Europa como Estado Confederal pase a ser un Estado Federal) no implica, como lo haría en la lógica perversa del nacionalismo, que yo sea "antiespañol" y nacionalista europeo...pero esto es algo que ellos son incapaces de comprender (en realidad son muy capaces, el problema del nacionalismo no es falta de inteligencia, sino que en ellos predomina lo "sentimental", como ellos mismos defienden). 

¿Y entonces qué es ser nacionalista? El nacionalismo liga a esa visión de un territorio, una concepción homogénea e identitaria de cultura/lengua/voluntad/etc... Entendámonos, Franco no era nacionalista español por defender el Estado español (eso también lo hacían los republicanos que combatía) sino por defender que ser español es tener UNA lengua y UNA identidad concreta y que España se define por ella, dejando el resto de identidades/lenguas como algo marginal, anecdótico y coyuntural. Lo mismo pasa con el nacionalismo catalán, en eso radica su nacionalismo, en que pretende que Catalunya tiene una "voluntat", una "identitat", una "llengua pròpia"...y que Catalunya se define por ello.

domingo, octubre 21, 2012

Carta abierta a España de un catalán no-nacionalista .

Hay dos actitudes contrapuestas desde fuera de Catalunya que dan alas al independentismo. Las de aquellos que recurren a la amenaza y la imposición y la de aquellos que desde un falso progresismo piensan que el nacionalismo se frena con "comprensión" al nacionalismo y acaban criminalizando precisamente a aquellos catalanes que se oponen al independentismo. La fuerza que puede frenar al independentismo no está en España, sino en Catalunya, solo que desactivada por esas dos posturas.

Si de verdad se piensa desde España que se va a frenar al independentismo con expresiones más o menos amenazantes o con el recurso a la imposición, del tipo que sea (por muy legal o Constitucional que sea), la independencia es cosa hecha. Con ello lo único que se consigue es activar más al posible independentista, e incluso convencer más a los más tibios, y cargarles de argumentos contra los anti-independentistas. Además con ello se refuerza el presupuesto nacionalista de que existe una dualidad enfrentada entre Catalunya y España.

Pero igual de contraproducente, desde España, es la actitud contraria a la del “recurso a la imposición”, la de la concesión y comprensión con el nacionalismo, que refuerza al independentismo y silencia, aparta y acompleja más al catalán no-independetista. El resto de España no debería ser comprensivo con el nacionalismo, sino con los catalanes, en especial con aquellos a los que el nacionalismo trata de silenciar. Sobretodo no debiera caer en aquello en que se cae tan a menudo desde un falso progresismo, en el rechazar los discursos del anti-nacionalista identificándolos con la ultraderecha, con intereses reaccionarios (nada más reaccionario y anti-progresista que el nacionalismo) o utilizándolo como arma contra el oponente, esta actitud criminaliza y deja desarmada y desamparada la oposición al independentismo.

El verdadero punto fuerte del anti-independentismo no está en Madrid, sino en Catalunya y en aquellos catalanes que se sienten españoles (y que son mayoría según las propias encuestas de la Generalitat). Es el apoyo a esta población y la ayuda a la creación de unos discursos producidos dentro de la propia Catalunya (y no “impuestos” desde fuera) y sobre todo la posibilidad de DIFUSIÓN de esos argumentarios, lo que frenaría al nacionalismo y le haría debilitarse. Con ello los partidos de ámbito estatal no solo reducirían al independentismo a su minoritaria base sociológica, sino que sacarían rédito electoral. La situación hoy es la inversa, por ello hay tanto voto oculto a ciertos partidos y ciudadanos que no votan en elecciones autonómicas, por eso no se expresa multitudinariamente ese sentimiento en manifestaciones, como sí lo hace el nacionalismo. El catalán que se autoidentifica con la “españolidad” se avergüenza de expresarlo y es criminalizado si lo hace. Se crean en la ciudadanía hispano-catalana un sentimiento de culpabilidad y auto-rechazo (el “charnego acomplejado”) que en muchos casos acaba en una “conversión identitaria” que le lleva, para demostrarse así mismo y a los demás que la conversión es “auténctica”, a la mayor radicalidad independentista, a la típica de la “fe del converso”.

lunes, agosto 08, 2011

La espalda de España a la Catalunya del no-nacionalismo.

El nacionalista explica el crecimiento del independentismo como “culpa de España”. ¡¡¿Cómo no?!!. Tampoco habría de extrañarnos. Lo realmente grave es que esa tesis es asumida por gran parte de los españoles (y por otros catalanes no-nacionalistas) como una realidad.

Esta es la tesis: El independentismo crece, porque “España” no escucha al nacionalismo, no acepta sus demandas o menosprecia a “Catalunya”. Si escuchase podría haber un “entendimiento” y Catalunya podría existir, sin más tensiones, dentro de España. En el fondo es muy absurdo considerar que el independentismo crece porque no se hace lo que pide el nacionalismo, primero porque, en realidad, sí se ha ido haciendo. Y a cada paso que se ha dado en ese sentido, el horizonte de demandas nacionalistas se ha alejado un paso más. Ese horizonte es inalcanzable y se demuestra aún más con la negativa radical de todo nacionalista cuando se le plantea buscar un pacto para “cerrar” definitivamente el Estado autonómico. Eso lo consideran inadmisible, siempre debe estar abierto, por la sencilla razón de que siempre debe haber un paso más a dar…hasta la independencia, claro.

Felipe González lo expuso muy bien en su día. El nacionalista te pide media tarta, cuando la consigue, te pide media tarta más… de la media que te queda… A la hora de repartir nunca se tiene en cuenta lo ya conseguido, sino solo lo que queda por conseguir.

Y hace poco lo ha dicho el propio Zapatero en el debate de la Nación, que se sorprendía: “¡El momento de más autogobierno, el momento de más desafección!” 

“Pasamos a un modelo de financiación nuevo. ¡Viva el modelo de financiación! Ahora ya el concierto. Pues ya estamos con el concierto, será el nuevo elemento [de conflicto]. Y llegaremos y no habrá o habrá un acuerdo, y poco después diremos: ¡hala!, esto ha sido un fraude, elemento de desafección. A lo mejor es que tiene que ser así y la historia hay que contarla así”

La historia se repite, cierto. Ya le pasó al propio Manuel Azaña, máximo defensor del Estatut en la República, de aquel Estatut que había de arreglar el “encaje” de Catalunya en España de una vez por todas…como siempre dice el nacionalista cuando hace demandas... Pero Azaña, ("el amigo de los catalanes" le llamaban desde el nacionalismo) acabó por ser el más amargo y desengañado crítico del nacionalismo. En el exilio y con la guerra civil perdida, enfermo y en sus últimos meses de vida, las más duras invectivas serán para sus "amigos" los nacionalistas. Entre estos y Franco, llegó a decir, prefería a Franco: "Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos, o quien fuere, pero estos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco".

La “desafección catalana" no está producida por los gobiernos españoles, sino por la propia propaganda nacionalista que nos venden día sí día no el supuesto "desprecio de España".

Nunca Catalunya ha tenido tanto autogobierno (y el catalanismo tanto reconocimiento por España) y eso lo único que ha conseguido es aumentar en lugar de aminorar el independentismo. Pues son los inacionalistas los que han ganado en poder (y no "los catalanes") y los que, con ello, tienen el monopolio del argumentario público desde la perspectiva catalana. El aumento del independentismo se debe a que el independentismo y el identitarismo dominan el discurso en Catalunya y excluyen, criminalizando, cualquier otro. El independentismo crece porque aumenta su fuerza con las cesiones y porque la oposición propiamente catalana a ese independentismo, que podría frenarlo, es ignorada o criminalizada.

Desde los sectores no nacionalistas no se han dado cuenta que apoyar al nacionalismo y darle manos libres dentro de Catalunya, es precisamente fortalecer aquella parte de Catalunya que NUNCA le será fiel... pues siempre le falta un paso para conseguir sus fines... Aquellos que acabaron por desengañar a todos los que les tendieron su mano, Azaña, González o, ahora, Zapatero.

...mientras, todo el sector de catalanes que identitariamente es más afín a una idea de España han sido ignorados o despreciados cuando se han quejado.

lunes, enero 24, 2011

El frascaso de la izquierda en Catalunya.

Javier Cercas 15 de enero de 2011

(...) desde hace muchos años la izquierda catalana ha entregado la hegemonía ideológica al nacionalismo, de tal manera que a veces se diría que en Cataluña, en la práctica, no es posible no ser nacionalista: o se es nacionalista catalán o se es nacionalista español; también puede resumirse así: asombrosamente, en Cataluña es posible ser a la vez nacionalista y de izquierdas. Se trata de dos disparates complementarios.

No solo es posible no ser nacionalista -nacionalista catalán o español o moldavo-, sino que es indispensable, al menos si uno se reclama de izquierdas, dado que el nacionalismo es, aquí y en Moldavia, una ideología reaccionaria, incompatible con los principios más elementales la izquierda.(...)

El triunfo de Franco en la guerra supuso el triunfo del nacionalismo español y la derrota de los demás nacionalismos hispánicos, empezando por el catalán; este hecho provocó uno de los muchos automatismos políticos que recorrieron la dictadura: puesto que el nacionalismo español era malo, los demás nacionalismos hispánicos eran buenos; y, puesto que el nacionalismo español era de derechas, los demás nacionalismos hispánicos eran o podían ser de izquierdas. 

(...) la reacción de algunos notorios socialistas a la última debacle electoral: según ellos, el PSC no perdió las elecciones por ser demasiado nacionalista, sino por serlo demasiado poco. (...) Pero, como todo el mundo sabe, el problema electoral del PSC es mucho más antiguo y más serio: es el problema de los varios cientos de miles de ciudadanos que, reiteradamente, votan socialista en las elecciones generales y se quedan en casa en las elecciones autonómicas; baste recordar que en las últimas generales el PSC cosechó 1.600.000 votos, mientras que en las últimas autonómicas no ha llegado a los 600.000: más de un millón de votos de diferencia. Ese es el verdadero problema: el de todos los ciudadanos que no se sienten concernidos por el tradicional catalanismo de izquierdas del PSC, no, cabe conjeturar, porque sea de izquierdas, sino porque está colonizado por el nacionalismo. 

(...) la izquierda catalana debe rechazar la confrontación entre nacionalismos rechazando por igual y por las mismas razones -por ser ambos irracionalistas, comunitaristas e insolidarios, es decir, fundamentalmente reaccionarios- el nacionalismo catalán y el español; o dicho de otro modo: debe romper con su discurso tradicional construyendo a cambio un discurso que, antes que catalán o español, sea un discurso de izquierda, un discurso capaz de enfrentarse sin ambigüedades a la hegemonía del discurso nacionalista.

(...) Defender el derecho a usar el catalán no equivale a defender el nacionalismo catalán, igual que defender el derecho a usar el castellano no equivale a defender el nacionalismo español; defender el derecho a usar una lengua es solo defender los derechos legítimos de los hablantes de esa lengua.

No será fácil, repito: ni en el asunto de la lengua ni en nada. Pero es muy posible que en la construcción de ese nuevo discurso necesario se juegue la izquierda catalana su futuro.

Fuente: El País

jueves, enero 20, 2011

El no-nacionalismo en el Senado.

Este pasado martes ha sido un día histórico para el Senado y en general para las instituciones españolas. Y me refiero al hecho de que, por primera vez y con normalidad, en el Senado se puedan utilizar las diferentes lenguas oficiales. Hay quien pueda pensar lo contrario, pero se trata, creo, de un gran triunfo del no-nacionalismo.

Es una magnífica noticia, que el Senado respete y reconozca las identidades culturales de todos en igualdad, aunque todavía limitada. Yo soy de los que piensa que no solo la "cámara de representación", sino también el Congreso -que también es una "cámara de representación"- debería visualizar la pluralidad y riqueza lingüística del país.

La principal objeción se ha referido al gasto que supone el mantenimiento de la traducción simultánea. Entiendo las reticencias, estando metidos en la crisis que estamos, pero dicho gasto no solo es irrisorio, teniendo en cuenta que hablamos de un Estado, sino que, según dicen, supone solo el 1% del total del presupuesto del Senado.

Conseguir el mismo efecto pedagógico que a la larga producirá la medida, tendría un coste muchísimo más elevado y unos resultados seguramente más cuestionables.

El catalán se hace oír en el Senado por primera vez en democracia

CiU y PNV dicen que el gasto por usar el catalán, el vasco y el gallego en el Senado es "poco importante"

jueves, diciembre 30, 2010

Nacionalismo, permiso para cualquier cosa.

El nacionalismo catalán hoy tiene patente de corso para cualquier cosa. Pueden cometer cualquier abuso, porque si se les denuncia, en seguida con su victimismo, sacarán a relucir los agravios sufridos históricamente o acusarán al denunciante de no ser más que un facha español que pretende la desaparición del catalán.

sábado, septiembre 25, 2010

Montilla, Rosa Díez, los gallegos, y el odio al no-nacionalismo.

No se entiende muy bien que muchos de los que se apresuraron a llamar "xenófoba" o "racista" a Rosa Díez por el uso del gentilicio "gallego" como calificativo, callen ahora por exactamente el mismo pecado cometido por Montilla (con la menor disculpa de que el segundo contaba con la experiencia de la líder de UPyD y ex-compañera de partido).

No se entiende muy bien que ahora afloren discursos sobre la "corrección política" en aquellos que señalaron con el dedo acusador.

No se entiende muy bien que la prensa que nunca habla de Rosa Díez, llenara las páginas con el caso, mientras que ahora o lo elude, o apenas le suponga algún breve, contando que el protagonista hoy es el Presidente de la Generalitat, que llena las portadas. Curioso que para algunos sólo ha sido noticia la rectificación y no el hecho a rectificar, justo lo contrario que sucedió con Rosa Díez.

No tiene mucho sentido que el Parlamento gallego, que entonces aprobó una condena institucional, ahora simplemente demande unas disculpas.

El odio, y no las razones, alimentan a muchos medios.

Rosa Díez y la antidemocracia; Criminalización y silencio.
Montilla pide perdón a los gallegos por su comentario en el Parlament

Montilla usa «gallego» como insulto

jueves, marzo 11, 2010

Rosa Díez y la antidemocracia; Criminalización y silencio.

El dogmatismo predominante es excluyente. Hay democracia, uno puede tener diferentes ideas y defenderlas, pero el no-nacionalismo (o el anti-nacionalismo que yo defiendo yendo más allá de lo que van partidos como C's o UPyD) no es una idea respetable. No es "democrática" y por lo tanto se la puede excluir del juego democrático en el mismo sentido en que podemos (y debemos) excluir ideas anti-democráticas como el racismo, el totalitarismo o el fascismo (con el cual el simplismo mental intenta asimilar al no-nacionalismo, incapaz de ver que precisamente se excluyen mutuamente).

El no-nacionalismo
se criminaliza y precisamente quien más lo hace es el nacionalismo. Pura contradicción, porque todo nacionalista es también anti-nacionalista (y por lo tanto no-nacionalista). Un nacionalista catalanista es anti-españolista y un españolista es anti-catalanista. La diferencia es que lo que llamamos "anti-nacionalismo" está contra todo nacionalismo.

La criminalización, a falta de argumentos que demuestren que el no-nacionalismo es anti-democrático viene del dogmatismo, de la mentira, la manipulación o de la simple exageración caricaturesca. Así pasó con el asunto del
"gallego en sentido peyorativo". La expresión de Rosa Díez fue seguramente desafortunada, pero la anécdota que nadie hubiese percibido en boca de otro, ha dado pie a que se digan barbaridades como que Rosa Díez odia a los gallegos o que pretende insultarlos o incluso que es una prueba (irrebatible) de que es "xenófoba"... La circunstancia es tan absurda que debería llevarnos a la risa, si no fuera porque el impulso de tales palabras conduce a la criminalización y lo que verdaderamente prueba es el odio que la posición ideológica de Rosa Díez provoca en algunos. Es tan absurdo como acusar a quien dijese que "nos engañan como a chinos" es en realidad un xenófobo y un racista por usar tal expresión, o que tiene "chinofobia".

Es sólo un ejemplo, es absurdo relacionar el boicot totalitario y anti-democrático (este sí, y de forma evidente) que sufrió la líder de UPyD en la Autónoma de Barcelona al
bombo mediático criminalizante que la nimiedad del "gallego" ha tenido. Pero es a base de estas cosas, de la criminalización continua del no-nacionalismo utilizando a veces la excusa más peregrina, como se llega a lo segundo. Es por ello que la responsabilidad se extiende y va mucho más allá de aquellos que intentan silenciar los argumentos de forma física, impidiendo su expresión material. Están aquellos que los intentan silenciar mediante la manipulación, la deformación o directamente, la minimización en los medios.



El País: Rosa Díez: "Zapatero podría ser gallego en el sentido peyorativo"
Público: El Parlamento gallego condena el tópico peyorativo de Rosa Díez
El blog de Manuel Hernández: La agresión a Rosa Díez en los medios
Vozbcn: Un grupo de independentistas revienta un acto de Rosa Díez en Barcelona
Youtube: Vídeo de la agresión a Rosa Díez en la UAB

miércoles, febrero 24, 2010

Sobre las banderas.



"A mi dadme sábanas, para hacer el amor sobre ellas."

Iván Tubau.

viernes, octubre 02, 2009

Zenón el estoico; Una Ley para todos.

"No deberíamos vivir en estados o poblaciones divididas y cada uno con su derecho, sino creer que todos los hombres son nuestros compatriotas y conciudadanos; no debería haber más que una forma de vida y un orden estatal, del mismo modo que un rebaño común se cría según una misma ley"

Zenón de Citio (334 a.c. - 260 a.c.)
Politeia

martes, septiembre 01, 2009

Preguntas al nacionalismo periférico.

Tengo una pregunta (en tres) para el nacionalismo periférico ;

¿Por qué no soportáis que puedan existir no-nacionalistas? ¿por qué tanta rabia? ¿por qué los nacionalistas periféricos odiáis más a los no-nacionalistas que a los nacionalistas españoles?

Tengo mis propias ideas de por qué es así. El no-nacionalismo deja al pensamiento nacionalista desnudo, mostrando todas sus flaquezas y contradicciones, sin defensa posible. Y es que, como suele decir Félix Ovejero el nacionalismo, intelectualmente, no tiene "media hostia".

La única salida que le queda, típica y tópica, es negar que exista el no-nacionalismo, afirmando que quien dice serlo no es más que un "españolista disfrazado" Pero este argumento es claramente falaz, primero porque entre el no-nacionalismo puedan encontrarse casos de "nacionalistas" disfrazados no niega que no se pueda ser no-nacionalista, y no niega que el resto de no-nacionalistas no lo seamos, sólo nos dice que esa persona en concreto es un "españolista disimulando serlo" (y otra cuestión sería preguntarnos por qué pasa esto, por qué los nacionalistas periféricos gritan al mundo que lo son, y los españolistas -exceptuando a los directamente fascistas- tienen esa necesidad de "ocultarse").

Pero además es que, ni aún encontrando algún matiz concreto que pueda resultar "nacionalista" a nuestro parecer en ciertas teorías no-nacionalistas, tampoco niega la posibilidad lógica de poder ser no-nacionalista, simplemente se dice que en esa cosa en concreto no se está siendo coherente, y que se ha de cambiar ese aspecto pues no es sostenible.


Relacionadas:

¿Es posible NO ser "Nacionalista"?
¿Es Neutral el Nacionalismo?
Anti-Nacionalismo y No-Nacionalismo.
(Se trata de las tres partes del artículo:
"Anti-Nacionalismo y No-Nacionalismo en la era PostNacional.")

jueves, marzo 05, 2009

Quien no es de "los nuestros" es "españolista"


El nacionalismo es en realidad, ya intuitivamente, tan indefendible, que la mayor defensa de quien lo es, consiste en acusar al no-nacionalismo de que también son nacionalistas (españoles). Es algo totalmente inconsistente, es como si un violador se defendiese diciendo que hay “otros que violan”, pero es su defensa.

En Euskadi, esto se visualiza en que los partidos que se autodenominan constitucionalistas y no-nacionalistas, PSE-PSOE, UPyD y PP, no son tales, sino “españolistas” camuflados.

En su primera comparecencia ante los medios el “españolista” del PSE, Patxi López, se ha presentado tal como se ve en la foto. Nadie reparó en la bandera que le acompaña, es “lo normal”. Y nadie diría, es lógico, que por esa bandera, se le pueda acusar de ser “nacionalista vasco”.

Imaginemos que en lugar de ser esa bandera, fuera la española ¿no se hubiese mostrado ello como una prueba irrefutable de que se trata de un españolista?

Alguien podría decir, que es porque hay una ausencia, falta la ikurriña, y eso no es la neutralidad exigible a alguien que debe representar a todos sean cuales sean los sentimiento “identitarios” que tengan.

Pues imaginemos que se presenta con ambas banderas, la española y la ikurriña ¿No se utilizaría igualmente como prueba irrefutable de que era un “españolista”?

Queda demostrado que para el nacionalismo hoy predominante (los periféricos) es españolista tanto el que objetivamente lo es como el que no es nacionalista vasco. Quien no rinde culto a su nacionalismo es “españolista”.


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PD Personalmente soy del parecer que, dado el peso “simbólico-sentimental” que para muchos tienen las banderas, deberíamos hacer la mínima ostentación de tales trapos.

Las banderas sirven como “signos” y cuando se utilizan cómo “símbolos” (y se les añade una irracional carga afectiva) sólo pueden traer problemas, y ya que, cada cual tiene derecho a “sentir” más o menos la que quiera, cuanto menos las exhibamos, menos problemas.

Queda dicho esto, simplemente a título de ejemplo.

miércoles, enero 07, 2009

La lealtad nacional para Nussbaum.

"La lealtad nacional es una característica moral irrelevante"

Martha Nussbaum

lunes, enero 05, 2009

Azaña, el ideal de "ciudadanía" frente a la Nación identitaria.

Rescato un fragmento de la reseña que Álvarez Junco dedica a la biografía de Azaña recientemente publicada por el admirado Santos Julià.
El fragmento nos muestra a un Azaña precursor del ideal de "ciudadanía" frente a la idea étno-cultural de Nación que defiende el nacionalismo. Un ideal que ha debido esperar 80 años para que empiece a ser reconocido y defendido en España (y aún así, hoy día, sólo por algunos) y la experiencia del paso previo por un nacionalismo español y su inversión en los nacionalismos periféricos particulizadores que nos demostraban fehacientemente que la exclusión no se soluciona con otras exclusiones inversas.

"Otro aspecto en el que esta biografía pulveriza la imagen acuñada por los enemigos de Azaña es el de su supuesto antipatriotismo. Azaña defiende el sentimiento nacional, pero en la línea de Cicerón o Maquiavelo: como orgullo de pertenecer a una sociedad capaz de dotarse de instituciones libres. La nación, así entendida, es para él un instrumento de modernización.

Las identidades culturales se forjan, sin duda, a lo largo de siglos, pero sólo son naciones modernas cuando se asocia a ellas el sentimiento de soberanía colectiva sobre el territorio que convierte a los súbditos en ciudadanos. De ahí que las naciones, lejos de ser eternas, sean necesariamente recientes, observación en la que Azaña se adelanta a los enfoques hoy dominantes sobre el tema.

La nación en la que él piensa es, además, compleja, y permite el reconocimiento de identidades culturales diversas. Lo que le hace defender el Estatuto catalán (a diferencia de Ortega, que sólo predica "conllevar" el "problema"), como instrumento de modernización, como avance hacia la adecuación del Estado a la realidad social. Siempre, claro está, que no fomente sentimientos patrióticos basados en la identificación étnica, que responden -en palabras del propio Azaña- a un 'concepto islámico de la nación y del Estado' y cuyo modo de expresión es el 'alarido'."


Fuente: Babelia

miércoles, diciembre 17, 2008

No-Nacionalismo en una frase.

Si se tuviese que explicar en una sola frase lo que es el no-nacionalismo a alguno de aquellos nacionalistas que niegan que pueda existir tal cosa, quizá una buena forma sería:

Es aquella ideología que antepone la ciudadanía y la residencia a la etnicidad y el origen.

El nacionalismo, obviamente, invierte esos términos.

miércoles, diciembre 03, 2008

Nacionalismo ofensivo y Nacionalismo defensivo.

Un importante avance para que llegase a la gente con claridad lo que supone el no-nacionalismo sería que emergiese un nacionalismo español (por supuesto democrático) y sobretodo, declarado.

Claro que ello es muy difícil, dada la situación política hoy, pues a los grandes partidos nacionales (PP y PSOE) les sale más a cuenta la ambigüedad, que puestos a hacer les permite en cualquier momento defender una tesis junto a otra incompatible, o una cosa aquí y otra allá. Más les vale sugerir, de forma que el simpatizante con tendencia españolista siempre verá a su partido como defendiendo sus tesis, aún cuando hagan lo contrario, que siempre puede ser justificado por negación de la evidencia, por creer que las cosas no son lo que parecen o por necesidad práctica del momento. Del mismo modo les podrá votar el nacionalista periférico más moderado (aunque de estos, me temo, cada vez les van quedando menos, pues se van sumando al nacionalismo explícito de los partidos que llamamos "nacionalistas", o les podrá votar una mayoría (presumo) de nacionalismo español tibio o inexistente, un no-nacionalismo, qué se habría de matizar, no siempre es consistente.

Se necesitaría para ello, además, que los políticos que tenemos fuesen a la par de sinceros, valientes, para explicitar sus posiciones y alejarse de ese españolismo acomplejado, que al contrario que todo nacionalismo, en vez de hacer exaltación de sí mismo,en vez de mostrarse, de exhibirse, se esconde y avergüenza de sí mismo. Como el puritano ante los malos pensamientos, que tenerlos los tiene, pero se los niega y se autoflagela por ello.

No se me entienda mal. No niego con eso de que emerja un españolismo democrático que el españolismo ya exista. Incluso que se den muestras claras muchas veces de él. Lo que sucede es que está en un ciclo muy diferente al que encontramos a los nacionalismos periféricos. El nacionalismo periférico es, hoy día un "nacionalismo ofensivo" (lo cual no quiere decir que siempre lo haya sido ni que pueda dejar de serlo). Con "nacionalismo ofensivo" me refiero a que está en fase expansiva, activa (y activista). Busca ganar terreno.

Por contra, el nacionalismo español está hoy en fase defensiva, es un "nacionalismo defensivo" que básicamente lo que pretende es defender las posiciones ganadas. Sean cuales sean. Pero no se atreve, por miedo a ser etiquetados de reaccionarios o "franquistas" (la dictadura significó para el españolismo una etapa de "nacionalismo ofensivo") a intentar "ganar posiciones". Es un nacionalismo, en la inmensa mayoría de los casos, conformista.

Con ello no entro en valoraciones desde el punto de vista del "no-nacionalismo" (o postnacionalismo). Quiero decir que una reclamación concreta del "nacionalismo ofensivo" puede ser, desde el punto de vista del no-nacionalista, completamente justificada (por ejemplo la defensa del catalán en aquellos ámbitos en los que continúa minorizado) al igual que puede estarlo un amurallamiento del "nacionalismo defensivo" (por ejemplo la defensa de una subsistencia del castellano en las educación).

Con esta diferenciación no quiero dar a entender que se trata de una distinción "absoluta". Simplemente de una consideración a grandes rasgos que creo diferencia como se comportan hoy el españolismo y el nacionalismo periférico, y repito que no hay necesidad en ello y que siempre estamos expuestos a un giro de la tortilla en cuanto una de las posiciones gane o pierda confianza (o tenga más o menos que perder), . Por supuesto hay nacionalismo español ofensivo (y desacomplejado por ejemplo en grupúsculos ultras) incluso en algunas actitudes de PSOE o PP. Y por supuesto hay ocasiones (y grupos sociales) en que el nacionalismo periférico toma la forma de un "nacionalismo defensivo". Pero son casos más excepcionales.

La función del no-nacionalismo debiera ser siempre desenmascarar unos y otros, y desacomplejadamente defender las posturas que señala la neutralidad, la laicidad identitaria, aunque para ello se coincida con una u otra postura, en cada caso concreto. Pero señalando siempre cual es su objetivo final, la consecución de unas instituciones equitativas, postnacionales. Que es lícito que una postura gane terreno (sea ofensiva) cuando está en un aspecto infra-representada. Pero sólo hasta conseguir la igualdad en ese aspecto, y nunca aprovechando una posición de fuerza, para conseguir un ventajismo a todas luces injusto para cualquiera que de verdad se considere ecuánime.