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lunes, marzo 27, 2017

La forma de voto a la que no hacen ascos los dictadores

Sí, tenemos muy asimilado que la dictadura es lo contrario al voto. Sin embargo, prácticamente todos los dictadores han hecho uso del voto alguna vez a lo largo de las trayectorias, y sí, la fórmula siempre ha sido la misma: El Referéndum, justificado como la forma de expresar la "voluntad popular". En realidad, obviamente, lo que se expresa con ello no era ninguna voluntad popular, sino su propia voluntad, la de ellos mismos, basándose en una de las propiedades que tiene el referéndum: La de reducir la pluralidad a uniformidad, reducir lo que es una voluntad múltiple (real) a una voluntad única idealizada anulando y despreciando al que piensa diferente.

El referéndum, al contrario que las elecciones parlamentarias que dan como resultado un parlamento plural, donde son visualizadas las diferencias, lo que hace, salvo cuando es simplemente para algo en lo que existe una mayoría muy clara, a través del voto a un SÍ o un NO es desterrar y dar la categoría de la irrelevancia a lo que puede ser el pensamiento de la mitad de una población. 

En la transición española se pudo plantear un referéndum en el que se diese a elegir entre una España completamente centralizada o la independencia de comunidades llamadas "históricas" y desarticulación de España. Es decir, dar a elegir entre los extremos, entre un SÍ o un NO. Es claro que hubiese ganado el SÍ a España...que hubiese sido centralizada. La opción sin embargo no fue la de plantear ese referéndum, sino la de buscar el punto medio entre ambas opciones haciendo un país entre todos y para todos, y no solo para el que ganase ese referéndum. Sí, fue el pacto de la Constitución al que ahora muchos son desleales.

lunes, abril 08, 2013

"¡¡¡España se rompe!!!"... ¡¡qué risas!!

Muchos se reían  con sarcasmo, y no hace apenas años, al grito de "España se rompe!!" ( a veces "Ejpaña se rompe!!!") refiriéndose a lo absurdo de la posibilidad de que eso pasase. Se burlaban así del supuesto alarmismo de quienes denunciábamos los abusos del nacionalismo y adónde llevaban estos, de no ponerle freno. 

Se lanzaba tal chanza desde (supuestas) posiciones de izquierda, en especial defensores a ultranza del PSOE contra lo que englobaban bajo la etiqueta de "ultraderecha" fuese quien fuese quien estuviese avisando de los caminos que estaba siguiendo el nacionalismo. Es cierto que desde los medios de una ideología más próxima al radicalismo de derechas español el ataque a los nacionalismos periféricos ha sido una constante, pero identificar toda oposición al nacionalismo (ideología por definición de derechas) con la "ultraderecha"  ha sido el mayor error cometido en los últimos años por aquellos que se consideraban a sí mismos progresistas. Y es justo lo que ha posibilitado que hoy día se haya llegado a este punto, en el que se dan cuenta (muchos, todavía los hay obcecados), con la risa congelada que la posibilidad es más que eso, más que una posibilidad, y que es más bien un destino que si no se toma en serio, será pronto -prontísimo- irremediable. España se rompe, pero de verdad.

No se dieron cuenta de que con esa condescendencia con el nacionalismo solo hacían que darle alas y que con esa intransigencia con quienes lo denunciábamos solo hacían que imposibilitar la oposición que podía frenarlo (en especial la oposición interna, desde la propia Catalunya).
Pero es que además, como efecto derivado, esa postura les iba debilitando, nos iba debilitando a los que creemos en los valores de izquierda, porque muchos ciudadanos que tenían simpatías por esos valores, ante el dilema de ese nacionalismo cada vez más radicalizado y fortalecido, y al no verse respaldado sino al contrario, insultado y rechazado, por eso que consideraba la izquierda, acababa por identificarse con aquellos que sí criticaban de manera inequívoca y explícita al nacionalismo, vamos, con los sectores de la derecha o peor, la ultraderecha, de los que se burlaban con el "España se rompe!!!".

...¿y ahora?...¿es demasiado tarde?

jueves, febrero 28, 2013

¿No defender la independencia es ser "nacionalista español"?

El nacionalismo catalán intenta confundir con la idea de que cualquiera que defienda un Estado en concreto es nacionalista. Es más, la única forma entonces de no ser nacionalista sería defender la supresión de ese Estado (España) y la creación de otro nuevo (Catalunya). Entonces claro, quien esto defiende es nacionalista, pero de ese futuro Estado (aunque para ellos no es futuro sino presente, porque el Estado pre-existe, aunque "administrativamente" no lo sea, en lo que ellos llaman "Nación"). Luego, en la práctica, no ser nacionalista es imposible. Todo el mundo es nacionalista.

El argumento es absurdo. Según ese argumento si somos Europeos es porque hay un nacionalismo europeo y si somos barceloneses es porque hay un nacionalismo barcelonés. Pero es evidente que se puede defender la Unión Europea y no ser un "nacionalista". Es más, la UE es justo la puesta en práctica del ideal habermasiano de que puede existir un estado libre de nacionalismo. La defensa entonces de que Europa sea más Estado (yo personalmente defiendo que la actual Europa como Estado Confederal pase a ser un Estado Federal) no implica, como lo haría en la lógica perversa del nacionalismo, que yo sea "antiespañol" y nacionalista europeo...pero esto es algo que ellos son incapaces de comprender (en realidad son muy capaces, el problema del nacionalismo no es falta de inteligencia, sino que en ellos predomina lo "sentimental", como ellos mismos defienden). 

¿Y entonces qué es ser nacionalista? El nacionalismo liga a esa visión de un territorio, una concepción homogénea e identitaria de cultura/lengua/voluntad/etc... Entendámonos, Franco no era nacionalista español por defender el Estado español (eso también lo hacían los republicanos que combatía) sino por defender que ser español es tener UNA lengua y UNA identidad concreta y que España se define por ella, dejando el resto de identidades/lenguas como algo marginal, anecdótico y coyuntural. Lo mismo pasa con el nacionalismo catalán, en eso radica su nacionalismo, en que pretende que Catalunya tiene una "voluntat", una "identitat", una "llengua pròpia"...y que Catalunya se define por ello.

miércoles, octubre 31, 2012

Los expoliados ricos, los expoliadores pobres.

Según parece hay un expolio injusto y continuado de Catalunya por parte de autonomías como Andalucía o Extremadura. Debe ser el único caso del mundo en el que los expoliadores siguen siendo más pobres que los expoliados.

domingo, octubre 21, 2012

Carta abierta a España de un catalán no-nacionalista .

Hay dos actitudes contrapuestas desde fuera de Catalunya que dan alas al independentismo. Las de aquellos que recurren a la amenaza y la imposición y la de aquellos que desde un falso progresismo piensan que el nacionalismo se frena con "comprensión" al nacionalismo y acaban criminalizando precisamente a aquellos catalanes que se oponen al independentismo. La fuerza que puede frenar al independentismo no está en España, sino en Catalunya, solo que desactivada por esas dos posturas.

Si de verdad se piensa desde España que se va a frenar al independentismo con expresiones más o menos amenazantes o con el recurso a la imposición, del tipo que sea (por muy legal o Constitucional que sea), la independencia es cosa hecha. Con ello lo único que se consigue es activar más al posible independentista, e incluso convencer más a los más tibios, y cargarles de argumentos contra los anti-independentistas. Además con ello se refuerza el presupuesto nacionalista de que existe una dualidad enfrentada entre Catalunya y España.

Pero igual de contraproducente, desde España, es la actitud contraria a la del “recurso a la imposición”, la de la concesión y comprensión con el nacionalismo, que refuerza al independentismo y silencia, aparta y acompleja más al catalán no-independetista. El resto de España no debería ser comprensivo con el nacionalismo, sino con los catalanes, en especial con aquellos a los que el nacionalismo trata de silenciar. Sobretodo no debiera caer en aquello en que se cae tan a menudo desde un falso progresismo, en el rechazar los discursos del anti-nacionalista identificándolos con la ultraderecha, con intereses reaccionarios (nada más reaccionario y anti-progresista que el nacionalismo) o utilizándolo como arma contra el oponente, esta actitud criminaliza y deja desarmada y desamparada la oposición al independentismo.

El verdadero punto fuerte del anti-independentismo no está en Madrid, sino en Catalunya y en aquellos catalanes que se sienten españoles (y que son mayoría según las propias encuestas de la Generalitat). Es el apoyo a esta población y la ayuda a la creación de unos discursos producidos dentro de la propia Catalunya (y no “impuestos” desde fuera) y sobre todo la posibilidad de DIFUSIÓN de esos argumentarios, lo que frenaría al nacionalismo y le haría debilitarse. Con ello los partidos de ámbito estatal no solo reducirían al independentismo a su minoritaria base sociológica, sino que sacarían rédito electoral. La situación hoy es la inversa, por ello hay tanto voto oculto a ciertos partidos y ciudadanos que no votan en elecciones autonómicas, por eso no se expresa multitudinariamente ese sentimiento en manifestaciones, como sí lo hace el nacionalismo. El catalán que se autoidentifica con la “españolidad” se avergüenza de expresarlo y es criminalizado si lo hace. Se crean en la ciudadanía hispano-catalana un sentimiento de culpabilidad y auto-rechazo (el “charnego acomplejado”) que en muchos casos acaba en una “conversión identitaria” que le lleva, para demostrarse así mismo y a los demás que la conversión es “auténctica”, a la mayor radicalidad independentista, a la típica de la “fe del converso”.

viernes, octubre 12, 2012

Adèu Espanya. Adèu PSC. Crónica de una autodestrucción.

O mucho y muy rápido cambian su discurso o el PSC se enfrenta al peor resultado de su historia, que puede llevarlo a acabar como partido casi residual. El principal problema es muy sencillo, su electorado está DESACTIVADO frente al electorado nacionalista que está HIPERACTIVADO.

Ello es resultado de años de una deriva en la que se ha buscado agradar a unos votantes que jamás les votarían (los que pueden votar ERC, SI o CiU) pues los consideran “botiflers” o directamente españolistas y despreciar a aquellos que han sido sus más que fieles votantes durante muchos años. El poblema es que estos últimos ya no se identifican con el partido, ven al PSC como una mala copia de CiU que habla de cosas que no van con ellos. Se siente expulsados del sistema o simplemente reaccionan cambiando su voto.

¿Y como ACTIVAR a su electorado? Pues ahora lo tienen difícil, pues habrían de romper con unas líneas argumentales que se llevan defendiendo durante años, pero sería posible si hubiese una valentía que creo que no existe en sus dirigentes. Tendrían que romper con los presupuestos nacionalistas que ellos han aceptado acríticamente (vamos, que Catalunya es una nación que se define por UNA lengua, UNA cultura y UNA identidad). Tendrían que hacer llegar el mensaje a la calle de que el nacionalismo discrimina identidades y no cree en la sociedad bilingüe. Que lo que hay entre el nacionalismo español y el nacionalismo catalán no es el nacionalismo catalán tibio, con voluntad de hacer concesiones. Tendrían que acabar, en definitiva con el monolingüismo institucional y llamar a su electorado a votar en unas elecciones que son tan de ellos como de cualquier nacionalista que se las intenta apropiar. Hacerles ver que se juegan mucho y que han de defender lo que es suyo a riesgo de quedar excluidos para siempre. 

En caso de algo así, la respuesta obviamente, sería radicalísima por parte del nacionalismo. El PSC sería atacado, insultado, tachados de fascistas, acusados de “romper la cohesión”, etc. Pero esto en el fondo sería positivo a la hora de ACTIVAR el voto, porque como digo el voto nacionalista, hiperactivado ya, no ganaría un solo punto, mientras que la radicalidad de la respuesta dejaría mucho más claro el extremismo que hay detrás del nacionalismo y su peligrosidad para el no-nacionalista. 

Pero no hay valor 
Adèu Espanya, ADÈU PSC.

jueves, junio 21, 2012

España es un invento, Catalunya es una realidad (inventada).

Es muy curiosa la mítica del nacionalismo catalanista...

...según ellos, "España" no existe, es simplemente un "invento".

...y sin embargo "Catalunya" existe y es una Nación sencillamente porque se tiene conciencia de serlo. Vamos, que en este caso ser invento -de algunos- es lo que da la legitimidad para ser realidad.

viernes, noviembre 25, 2011

Ideas previamente sancionadas en nuestra democracia por la ley electoral...

Si algo se ha puesto de nuevo en evidencia en estas elecciones es la injusticia de la ley electoral actual. El hecho de que no todos los votos valen lo mismo. Eso da paradojas como que, por ejemplo, a UPyD cada escaño le haya costado 228.048 votos, mientras que a GBai le salga por 42.412 votos (cinco veces menos). O el hecho de que UPyD con cien mil votos más que CiU, tenga 5 escaños y no tenga derecho a grupo parlamentario propio mientras que CiU tiene grupo y 16 escaños. O el hecho de que EQUO no haya podido entrar en el parlamento con 215.776 votos mientras si lo hace GBai con apenas 42.412...

¿Por qué ha de estar premiado el voto en clave localista y no en cualquier otra clave? Si uno vota en clave "animalista" por ejemplo ¿por qué su voto ha de ser castigado por el hecho de estar distribuido más unifórmemente en el territorio nacional? ¿no es igual de legítima una aspiración que la otra? ¿Por qué una aspiración ha de estar premiada de antemano?

España ya es un país descentralizado, con unas autonomías con sus propios representantes. Todo espíritu más local (nacionalista o regionalista) ya está representado ahí. ¿por qué se ha de discriminar otras tendencias más universales -e igual de legítimas- frente a estas también en las elecciones Generales?.

De haber circunscripción única, además, no tendrían que verse las aspiraciones más localistas, infravaloradas con el resto. Siempre tendrían la opción de unirse con todas las localistas o nacionalistas del país, formando coaliciones y agrupaciones que sumarían todos los votos, y que representarían su peso real. Frente a esto en circunscripciones provinciales, las aspiraciones de carácter más universalista no tienen ningún tipo de defensa en su discriminación.

El problema además se agrava, porque en muchas de las provincias españolas no hay una opción real de que salga otra opción que no sea PP o PSOE. Votar a otra opción es directamente tirar el voto, por lo que el elector tiende a votar lo que le parece "menos malo" de las dos únicas opciones. En esas provincias, en las que solo se puede elegir entre dos opciones, no hay democracia real. No todos los votos cuentan. De hecho la gente acaba votando al que le parece menos malo de los dos, porque sabe eso, que otro voto no contabiliza, en lugar de lo que votaría por ideología.

miércoles, agosto 17, 2011

¿Por qué crece el independentismo?

La teoría de "a más españolismo, más crece el independentismo" es notoriamente falsa y lo correcto es lo inverso, “a más catalanismo ,más crece el independentismo”. Es tan obvio que parece ridículo expresarlo. Lo cierto es que con Franco el independentismo estaba bajo mínimos y ha ido creciendo en democracia muy poco a poco a medida que el independentismo asumía más influencia y poder... La subida acelerada corresponde a los últimos pocos años, con la cesión al nacionalismo del monopolio ideológico dentro de Catalunya y la expulsión de toda divergencia, españolista o no-nacionalista.

Llegada la democracia, y durante muchos años, el único partido abiertamente independentista era ERC, y sacaba cuatro votos. CiU escondía su independentismo (si lo tenía) y el PSC de entonces sería llamado por los del PSC de hoy (que son los mismos pero más viejos y sin tantos complejos) "españolista".

A más crecimiento, mayor potencial de crecimiento, de ahí la aceleración exponencial que tiene el independentismo. O cambian mucho las inercias o el resultado será (y que no se me escandalice nadie) en menos años de lo que pensamos, la independencia de Catalunya. Entonces alguno se preguntará cómo ha podido suceder aquello que en el fondo solo querían cuatro gatos...

lunes, agosto 08, 2011

La espalda de España a la Catalunya del no-nacionalismo.

El nacionalista explica el crecimiento del independentismo como “culpa de España”. ¡¡¿Cómo no?!!. Tampoco habría de extrañarnos. Lo realmente grave es que esa tesis es asumida por gran parte de los españoles (y por otros catalanes no-nacionalistas) como una realidad.

Esta es la tesis: El independentismo crece, porque “España” no escucha al nacionalismo, no acepta sus demandas o menosprecia a “Catalunya”. Si escuchase podría haber un “entendimiento” y Catalunya podría existir, sin más tensiones, dentro de España. En el fondo es muy absurdo considerar que el independentismo crece porque no se hace lo que pide el nacionalismo, primero porque, en realidad, sí se ha ido haciendo. Y a cada paso que se ha dado en ese sentido, el horizonte de demandas nacionalistas se ha alejado un paso más. Ese horizonte es inalcanzable y se demuestra aún más con la negativa radical de todo nacionalista cuando se le plantea buscar un pacto para “cerrar” definitivamente el Estado autonómico. Eso lo consideran inadmisible, siempre debe estar abierto, por la sencilla razón de que siempre debe haber un paso más a dar…hasta la independencia, claro.

Felipe González lo expuso muy bien en su día. El nacionalista te pide media tarta, cuando la consigue, te pide media tarta más… de la media que te queda… A la hora de repartir nunca se tiene en cuenta lo ya conseguido, sino solo lo que queda por conseguir.

Y hace poco lo ha dicho el propio Zapatero en el debate de la Nación, que se sorprendía: “¡El momento de más autogobierno, el momento de más desafección!” 

“Pasamos a un modelo de financiación nuevo. ¡Viva el modelo de financiación! Ahora ya el concierto. Pues ya estamos con el concierto, será el nuevo elemento [de conflicto]. Y llegaremos y no habrá o habrá un acuerdo, y poco después diremos: ¡hala!, esto ha sido un fraude, elemento de desafección. A lo mejor es que tiene que ser así y la historia hay que contarla así”

La historia se repite, cierto. Ya le pasó al propio Manuel Azaña, máximo defensor del Estatut en la República, de aquel Estatut que había de arreglar el “encaje” de Catalunya en España de una vez por todas…como siempre dice el nacionalista cuando hace demandas... Pero Azaña, ("el amigo de los catalanes" le llamaban desde el nacionalismo) acabó por ser el más amargo y desengañado crítico del nacionalismo. En el exilio y con la guerra civil perdida, enfermo y en sus últimos meses de vida, las más duras invectivas serán para sus "amigos" los nacionalistas. Entre estos y Franco, llegó a decir, prefería a Franco: "Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos, o quien fuere, pero estos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco".

La “desafección catalana" no está producida por los gobiernos españoles, sino por la propia propaganda nacionalista que nos venden día sí día no el supuesto "desprecio de España".

Nunca Catalunya ha tenido tanto autogobierno (y el catalanismo tanto reconocimiento por España) y eso lo único que ha conseguido es aumentar en lugar de aminorar el independentismo. Pues son los inacionalistas los que han ganado en poder (y no "los catalanes") y los que, con ello, tienen el monopolio del argumentario público desde la perspectiva catalana. El aumento del independentismo se debe a que el independentismo y el identitarismo dominan el discurso en Catalunya y excluyen, criminalizando, cualquier otro. El independentismo crece porque aumenta su fuerza con las cesiones y porque la oposición propiamente catalana a ese independentismo, que podría frenarlo, es ignorada o criminalizada.

Desde los sectores no nacionalistas no se han dado cuenta que apoyar al nacionalismo y darle manos libres dentro de Catalunya, es precisamente fortalecer aquella parte de Catalunya que NUNCA le será fiel... pues siempre le falta un paso para conseguir sus fines... Aquellos que acabaron por desengañar a todos los que les tendieron su mano, Azaña, González o, ahora, Zapatero.

...mientras, todo el sector de catalanes que identitariamente es más afín a una idea de España han sido ignorados o despreciados cuando se han quejado.

viernes, julio 01, 2011

Mirar para otra parte, ante el crecimiento exponencial del independentismo.

En los próximos años, mucho antes de lo que se piensa, seremos asombrados testigos de la Independencia de Catalunya. Entonces muchos –catalanes no nacionalistas y españoles comprensivos con el nacionalismo- se preguntarán cómo ha podido suceder algo así. Y cuando echen la vista atrás les costará entender como no fueron capaces de anticipar algo que se veía venir tan claramente.

Pero ellos, en realidad, habrán sido los grandes culpables, pasivos, de la independencia de Catalunya.

Es el negacionismo de una mayoría, de que el independentismo es una amenaza real, la condición indispensable para la llegada de esa independencia. La gente “no se cree” que pueda pasar, les repugna la idea y lo que hacen es negarlo, sin examinarla verdaderamente y mirar hacia otro lado, no ocupar su tiempo en ese pensamiento. Ojos que no ven…

Esa actitud es la que posibilita el crecimiento sin oposición del independentismo. Las fuerzas que podrían plantar una oposición a esa tendencia son por ello expulsadas del espacio público de argumentación para después ser negadas (como no se ven en la tele, no existen, los catalanes somos todos nacionalistas) y criminalizadas (la oposición que se ve es la excepción, en realidad se trata de un “facha” que quiere que Catalunya desaparezca).

Para ese negacionismo está bien que se atienda a la encuesta de la Generalitat, según la cuál el independentismo ganaría de plantearse un referéndum:

Pero este tipo de noticias, que entre el nacionalismo tiene un gran eco y les refuerza en sus tesis, resulta que es ignorada por la Catalunya no-nacionalista o por el resto de España y o se desconoce (la mayoría de las veces) o se niega su importancia.

jueves, enero 20, 2011

El no-nacionalismo en el Senado.

Este pasado martes ha sido un día histórico para el Senado y en general para las instituciones españolas. Y me refiero al hecho de que, por primera vez y con normalidad, en el Senado se puedan utilizar las diferentes lenguas oficiales. Hay quien pueda pensar lo contrario, pero se trata, creo, de un gran triunfo del no-nacionalismo.

Es una magnífica noticia, que el Senado respete y reconozca las identidades culturales de todos en igualdad, aunque todavía limitada. Yo soy de los que piensa que no solo la "cámara de representación", sino también el Congreso -que también es una "cámara de representación"- debería visualizar la pluralidad y riqueza lingüística del país.

La principal objeción se ha referido al gasto que supone el mantenimiento de la traducción simultánea. Entiendo las reticencias, estando metidos en la crisis que estamos, pero dicho gasto no solo es irrisorio, teniendo en cuenta que hablamos de un Estado, sino que, según dicen, supone solo el 1% del total del presupuesto del Senado.

Conseguir el mismo efecto pedagógico que a la larga producirá la medida, tendría un coste muchísimo más elevado y unos resultados seguramente más cuestionables.

El catalán se hace oír en el Senado por primera vez en democracia

CiU y PNV dicen que el gasto por usar el catalán, el vasco y el gallego en el Senado es "poco importante"

miércoles, enero 12, 2011

Quien no es nacionalista como yo, es que es un españolista.


Si para el nacionalista catalán, aquel que es menos nacionalista que él (aún siéndolo) ya es "españolista" ¿cómo no han de serlo aquellos que no son nacionalistas o, peor, que somos anti-nacionalistas? El nacionalismo no consiente que puedan existir no-nacionalistas, toda oposición ha de ser por fuerza un nacionalismo de signo contrario. Pero si el nacionalista de signo contrario le parece algo tan perverso ¿por qué él mismo no deja de ser nacionalista?

NOTA: La imagen es una modificación sobre otra tópica que corre por internet y que precisamente intenta transmitir que quien acusa a otros de "nacionalistas" es porque es un nacionalista español.

lunes, agosto 16, 2010

La guerra de banderas.

De repente las banderas españolas "salen del armario" en Catalunya y ahora se habla de "guerra de banderas". Es como si entendiesen que la bandera española, su mera exposición, es una agresión. La senyera no agredía, por supuesto.

Pero hay una "guerra de banderas" (el nacionalista lo plantea todo en términos de competición, de guerra) y CiU tiene que tomar partido. Y lo toma, ya ha pedido explicaciones de porqué no se multó a los taxis que exhibieron banderas tras la victoria de la selección.

Hasta ahora para el nacionalismo las banderas eran la espontanea y libre expresión de los pueblos. Ahora resulta que no, que estas banderas no cuentan, estas banderas no subvencionadas ni promovidas por las instituciones no son espontaneas, ni son pueblo. Y es que el nacionalismo no está para recoger el sentimiento de un pueblo, como quiere hacer ver y repite sin cesar, sino para dirigirlo y moldearlo a su gusto.

Fuente El Periódico

viernes, marzo 26, 2010

Los "españoles" se han tragado lo de la "desafección".

Empieza a ser muy común la idea de que cediendo a las pretensiones del nacionalismo catalán se llegará a un estabilidad y el nacionalismo se va a volitilizar como por arte de magia. Lo contrario, piensan, lo que provoca es la extensión del independentismo y el desapego a "España".

Desde luego, no conocen la naturaleza del nacionalismo. El nacionalismo crece por su promoción, y no por ninguna clase de "desafección", concepto que no es más que una ficción, una invección manufacturada en parte en el mismo laboratorio en el que lo fue el
"català emprenyat" hoy eludido porque unas elecciones dejaron bien sentado que no existía más que en los despachos en que se reune el G-16 y por los pasillos del Palau.

El "català emprenyat" como los "desafectos" son los mismos, los que siempre están, estaban y estarán, emprenyats y desafectos con
"España" sencillamente porque no se sienten españoles, ni se lo sentirán nunca por más cesiones a su posición se hagan. Son los nacionalistas y su misma naturaleza, y su propia supervivencia, se basa en ese descontento insaciable.

A ello se suma un segundo problema. Cuando desde el resto de España se habla de ello, se habla de "Cataluña" o los "catalanes" como si la condición nacionalista fuera la exclusiva, la de todos. Es decir, también
se tragan el argumento nacionalista de que hay una homogeneidad y una preocupación general por estos temas en Catalunya. Quiere decirse que, puesto que todos los catalanes somos nacionalistas, la cesión al nacionalismo se ve como la única salida posible. O se cede o se acaba España. Transmitir esa imagen de unanimidad es algo a lo que dedican los esfuerzos de nuestros políticos y de nuestro stablishment burgués (entre los cuales sí que casi se da esa unanimidad) y con ese objetivo se emprenden iniciativas como la del "editorial conjunto". Poco importa que, según una encuesta de la propia Generalitat, sólo el 3,4% de catalanes responda que el problema más importante de Catalunya es la relación Catalunya/España.

De esta forma se está extendiendo triunfalmente en España, la idea de que se ha de ceder al nacionalismo o el independentismo crecerá aún más, que la única manera de construir España es colaborando con quienes no soportan la idea de España y planean deshacerla. La realidad, por supuesto, es la inversa. El nacionalismo, y con él el independentismo, como todo en el mundo, crece cuanto más se le alimenta. De hecho, desde la transición democrática hasta hoy, cada nuevo paso en el autogobierno lejos de ir apagando progresivamente el ardor nacionalista lo que ha conseguido es, con más confianza en su aumentada fuerza, insuflarse aún más. El nacionalismo no ha hecho más que crecer, y esa es la tendencia a menos que se empiecen a escuchar las voces acalladas del no-nacionalismo, tan presentes en la calle, pero tan invisibles en los medios.

Por eso desde España, lejos de dar más pábulo al nacionalismo, quien quiera realmente que no continue esta espiral acelerada del independentismo, lo que debieran es acentuar su apoyo a la realidad
plural de Catalunya. La comprensión y justificación desde el resto de España de los desmanes del nacionalismo es la auténtica fábrica de independentistas por vía de la eliminación de la diversidad actual. La justificación de la inmersión escolar en catalán (que transmite al niño que la única lengua legítima es la catalana), la consideración de que el catalán sea "lengua propia" de Catalunya (y el castellano, por lo tanto, impropia), la exclusión efectiva del castellano de las instituciones y la vida pública o, sobre todo, la criminalización del catalán disidente, de aquel que denuncia dichos excesos, lo que consigue es eso, que cada vez menos personas se atrevan a protestar ante la visión uniformista de la "construcció nacional" y a la vez cada vez más personas vayan aceptándola como algo "normal", como algo ante lo que sólo cabe la sumisión y el acomodamiento, y por supuesto, nunca la protesta.




miércoles, febrero 03, 2010

Catalunya, una provincia de España.

Siempre me ha llamado la atención cómo en foros, blogs y discusiones en general, el nacionalista sugiere como prueba concluyente de que "Catalunya es una Nació" algunas de las acepciones ofrecidas por la Real Academia de la Lengua. Dejando de lado lo burdo de la defensa (¿sabrán diferenciar entre lo que son las definiciones de "uso habitual" que ofrece la RAE de las que ofrece cualquier estudioso de las ciencias políticas?) las contradicciones a las que se llega entonces son más bien risibles.

Así dicen;

Nación:(Del lat. natĭo, -ōnis).

3. f. Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.

Lo mismo les sirve para "País":

País:(Del fr. pays).

1. m. Nación, región, provincia o territorio.

Claro, tampoco caen en que, con tales definiciones, un País o una Nación es casi cualquier cosa, pongamos Burgos o Extremadura.

El caso es que, con los mismos criterios, se podría decir de Catalunya que es una "provincia" (de hecho así ha sido denominada históricamente, y cuando digo "históricamente" hablo de mucho antes del 1714):

Provincia:(Del lat. provincĭa).

1. f. Cada una de las grandes divisiones de un territorio o Estado, sujeta por lo común a una autoridad administrativa.

Viene todo esto acuento porque precisamente Artur Mas se nos ha destapado diciendo que "No aceptaremos nunca que Cataluña sea sólo una provincia". Pues bien, según la RAE, señor Mas, Catalunya es una "provincia".