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martes, marzo 12, 2013

Els "escoltes" de Alicia Sánchez-Camacho


-Molt be,retireu els ESCOLTES a la Alícia Sánchez Camacho
-Sr. director, en català normatiu es diu "ESCORTES"
-Jo sé el que em dic

domingo, octubre 21, 2012

Carta abierta a España de un catalán no-nacionalista .

Hay dos actitudes contrapuestas desde fuera de Catalunya que dan alas al independentismo. Las de aquellos que recurren a la amenaza y la imposición y la de aquellos que desde un falso progresismo piensan que el nacionalismo se frena con "comprensión" al nacionalismo y acaban criminalizando precisamente a aquellos catalanes que se oponen al independentismo. La fuerza que puede frenar al independentismo no está en España, sino en Catalunya, solo que desactivada por esas dos posturas.

Si de verdad se piensa desde España que se va a frenar al independentismo con expresiones más o menos amenazantes o con el recurso a la imposición, del tipo que sea (por muy legal o Constitucional que sea), la independencia es cosa hecha. Con ello lo único que se consigue es activar más al posible independentista, e incluso convencer más a los más tibios, y cargarles de argumentos contra los anti-independentistas. Además con ello se refuerza el presupuesto nacionalista de que existe una dualidad enfrentada entre Catalunya y España.

Pero igual de contraproducente, desde España, es la actitud contraria a la del “recurso a la imposición”, la de la concesión y comprensión con el nacionalismo, que refuerza al independentismo y silencia, aparta y acompleja más al catalán no-independetista. El resto de España no debería ser comprensivo con el nacionalismo, sino con los catalanes, en especial con aquellos a los que el nacionalismo trata de silenciar. Sobretodo no debiera caer en aquello en que se cae tan a menudo desde un falso progresismo, en el rechazar los discursos del anti-nacionalista identificándolos con la ultraderecha, con intereses reaccionarios (nada más reaccionario y anti-progresista que el nacionalismo) o utilizándolo como arma contra el oponente, esta actitud criminaliza y deja desarmada y desamparada la oposición al independentismo.

El verdadero punto fuerte del anti-independentismo no está en Madrid, sino en Catalunya y en aquellos catalanes que se sienten españoles (y que son mayoría según las propias encuestas de la Generalitat). Es el apoyo a esta población y la ayuda a la creación de unos discursos producidos dentro de la propia Catalunya (y no “impuestos” desde fuera) y sobre todo la posibilidad de DIFUSIÓN de esos argumentarios, lo que frenaría al nacionalismo y le haría debilitarse. Con ello los partidos de ámbito estatal no solo reducirían al independentismo a su minoritaria base sociológica, sino que sacarían rédito electoral. La situación hoy es la inversa, por ello hay tanto voto oculto a ciertos partidos y ciudadanos que no votan en elecciones autonómicas, por eso no se expresa multitudinariamente ese sentimiento en manifestaciones, como sí lo hace el nacionalismo. El catalán que se autoidentifica con la “españolidad” se avergüenza de expresarlo y es criminalizado si lo hace. Se crean en la ciudadanía hispano-catalana un sentimiento de culpabilidad y auto-rechazo (el “charnego acomplejado”) que en muchos casos acaba en una “conversión identitaria” que le lleva, para demostrarse así mismo y a los demás que la conversión es “auténctica”, a la mayor radicalidad independentista, a la típica de la “fe del converso”.

martes, enero 26, 2010

El contrato de integración en el Siglo XV

A partir del asunto de Vic (ejemplo de integración, dicen) tanto PP como CiU han vuelto a sacar a la luz sus respectivos "contratos de integración". Cada uno, por supuesto, entendiendo por "integración" cosas diferentes, a su medida. CiU con su "carnet por puntos", puntos de "catalanidad", entiende por estar integrado usar correctamente los "pronoms febles" y cantar "Els Segadors". El PP con su "contrato de integración" supone que estará más integrado quien conozca las proezas de Don Pelayo.

El error está en entender que estar "integrado" es ser uniformado culturalmente, entender que la integración trata de "costumbres" y no de convivencia entre costumbres, culturas y formas de ser diferentes. De esto último trata la Libertad y el ideal de ciudadanía.

La derecha catalanista o españolista, se pensará muy moderna con estas ideas. Pero hay muchos precedentes de "contratos de integración" en la Historia. Es la vieja idea de
"O te integras (entiéndase 'te asimilas') o te expulsamos". Así no es difícil crear "modelos de integración".

Un conocido contrato de integración fue firmado en 1492 por los Reyes Católicos. El
"Edicto de Granada" suponía la expulsión de los judíos que no se convirtiesen al cristianismo. Conseguían así, "integrar" a aquellos judíos en la "cultura del país" y deshacerse de aquellos que no se querían integrar. La "cohesió" ganó mucho con ello. La Humanidad, bien poco.




"Nosotros ordenamos además en este edicto que los Judíos y Judías cualquiera edad que residan en nuestros dominios o territorios que partan con sus hijos e hijas, sirvientes y familiares pequeños o grandes de todas las edades al fin de Julio de este año y que no se atrevan a regresar a nuestras tierras y que no tomen un paso adelante a traspasar de la manera que si algún Judío que no acepte este edicto si acaso es encontrado en estos dominios o regresa será culpado a muerte y confiscación de sus bienes."

martes, mayo 26, 2009

Sobre "alianzas fascistas"

Mucha gente debería revisar la facilidad con que utiliza calificaciones como "fascista", "franquista", etc... Porque, por ejemplo, deberían ser conscientes de qué tipo de gente utiliza estos insultos como recurso habitual.

Por ejemplo para los "demócratas" de ETA y su entorno todo lo que se aparta de su nacionalismo radical es "fascismo". Curioso, siendo el "nacionalismo radical" una de las características fundamentales y definitorias del fascismo. Así en una entrevista publicada ayer por el también muy "democrático" Gara (Por supuesto no los enlazo a ellos) dos miembros de ETA se refirieron a la coalición entre el Partido Socialista y el Partido Popular en Euskadi como
"alianza fascista española" y al nuevo lehendakari vasco Patxi López, lo calificaron como "Caudillo de Vascongadas por la Gracia de Dios" (curioso también, siendo el primer lehendakari que no jura su cargo sobre la biblia).

El hecho coincide con la salida a la luz de unas negociaciones que re-editarían esa "alianza fascista" (según la lógica de ETA, claro) aquí en Catalunya. Aunque me temo que no caerá esa breva, los nacionalistas ya se han echado las manos a la cabeza y algunos se preguntan como esos partidos que discuten por todo se ponen de acuerdo cuando se trata de enfrentarse al nacionalismo. Lo dicen los mismos que piden un "pacte nacional" entre ERC y CiU -partidos que discuten por todo menos cuando de cuestiones "nacionals" se trata. Al parecer sólo son lícitos los acuerdos que aceptan sus tesis.

Montilla planteó una entente al PP catalán para hacer la pinza a CiU

El president presentó la oferta a Alicia Sánchez-Camacho en una cena en la Casa dels Canonges | El día de Sant Jordi, Rajoy se comprometió con Montilla a respetar los acuerdos PSC-PPC | El desacuerdo sobre la Oficina Antifrau enfrió el pacto pero la relación es muy

| 25/05/2009 |

El presidente de la Generalitat, José Montilla, planteó al PP catalán la conveniencia de establecer un relaciones con el Govern el y con el PSC que redundara en beneficio de ambas partes, una suerte de entente política para el resto de la legislatura que, de facto, funcionaría como una pinza política en perjuicio del adversario electoral común, Convergència i Unió.

La iniciativa, estrictamente socialista, viene de lejos y en ella han participado varios dirigentes del PSC, pero los socialistas conceden tanta importancia a este asunto que Montilla tomó personalmente las riendas el pasado mes de febrero convocando a Palau a la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho. El encuentro, celebrado discretamente pero con algún detalle de solemnidad, tuvo lugar el 18 de febrero. El presidente de la Generalitat invitó a cenar a la presidenta del PP a la Casa dels Canonges y el encuentro duró varias horas, hasta bien entrada la madrugada. Tan larga fue la reunión y acabó tan tarde que se convirtió en la comidilla del personal subalterno y de seguridad de Palau y de Alicia Sánchez-Camacho.

(...)

La cena de la Casa dels Canonges vino precedida de contactos de los dirigentes socialistas Miquel Iceta y José Zaragoza en los que con menos miramientos el PSC se ofrecía a intercambiar favores con el PP catalán, desde aumentar su presencia en positivo en los medios de comunicación públicos hasta coordinar algunas tácticas que con el tiempo han ido cristalizando. Por ejemplo, al PSC le interesa muchísimo, igual que al PP, centrar el debate político en el dilema izquierda/ derecha en vez de azuzar el conflicto entre Catalunya y España, y en ese contexto, todo lo que sea hablar de un posible pacto CiU-PP al PSC le viene de perlas y al PP le modera y le acerca a la centralidad política catalana.


El miedo al PP ha sido y continúa siendo la coartada principal del mensaje publicitario socialista. En lo que respecta a la política catalana, todo lo que sea relacionar CiU y PP resta votos a los nacionalistas por el flanco más soberanista, por su izquierda y también por la frontera de voto conservador con el PP. Ahí reside el interés socialista en promocionar bajo cuerda al partido de Aznar y Rajoy.

Está claro, pues, que las relaciones PSC-PP son cada vez mejores y más fluidas pese a que del encuentro de la Casa del Canonges no salieron acuerdos concretos.

La entente PSC-PP tuvo un segundo episodio de importancia cuando Mariano Rajoy visitó Catalunya el día de Sant Jordi. Al parecer, el líder del PP no estaba convencido de que fuera el día más oportuno para pasear por Barcelona. Alicia Sánchez-Camacho le convenció utilizando sus buenos oficios con el president Montilla, quien se apresuró a invitarle personalmente a la recepción oficial de Pedralbes, donde se le dispensó un trato exquisito.

Pero, políticamente, lo más relevante fue la conversación privada que mantuvieron el president y el líder del PP en Pedralbes. El presidente de la Generalitat explicó a Rajoy su disposición a ayudar al PP a salir de la marginalidad política en Catalunya, pero le pidió garantías y Rajoy se comprometió firmemente a respetar los acuerdos que estableciera el PP catalán con los socialistas en Catalunya. El resto de la jornada, Rajoy paseó por Barcelona como si fuera una estrella mediática.

La Noticia completa: La Vanguardia

viernes, abril 04, 2008

Zapatero, Rajoy y el castellano en Catalunya

(Transcripción del fragmento en que se refieren a la lengua en el segundo debate de las elecciones geberales 2008)



RAJOY: Tengo aquí un expediente de un ciudadano catalán, me lo ha dado, se ha multado con 400 euros porque en la fachada de su comercio consta "Fincas Nebot api-compra venta de pisos, solares y rústicos", y por lo visto eso vulnera los derechos lingüísticos de los consumidores. Eso lo hace un gobierno suyo, del partido socialista, ¡suyo!


MODERADORA: Señor Zapatero...

ZAPATERO: Señor Rajoy, hablemos de Andalucía.

(...)

ZAPATERO: La política lingüística que se sigue en Cataluña, señor Rajoy, es la misma que en los últimos 20 años. La misma. Ustedes estuvieron 8 años de Gobierno, es verdad que era la época en la que se hablaba catalán en la intimidad por Génova.

Y usted fue ministro de Educación y nunca le escuché nada sobre el problema o los problemas del castellano en Cataluña. Ahora lo han cogido para dividir y enfrentar. Para dividir y enfrentar.

RAJOY: ¡Todos lo han visto! Es evidente que el señor Zapatero apoya que una persona por poner el título de su negocio en castellano se le multe, y es lógico porque quien le multa es el partido socialista. ¡Es quien le multa! A mí me gustaría que desautorizara esta resolución porque desgraciadamente hay muchas como esta.

Mire, yo le hago una propuesta: voy a hacer una ley para garantizar que todos los ciudadanos puedan mandar a sus hijos a estudiar en castellano en toda España. ¿Usted la va a apoyar o no la va a apoyar? Porque España es el único país del mundo en el que en determinadas zonas no pueden estudiar en castellano, yo voy a hacer esa ley y espero que me diga si la apoya o no...

ZAPATERO: ¡Sí pueden!

(...)

RAJOY: ¿Va a aprobar y la va a apoyar cuando yo la presente en parlamento, esta de acuerdo? ¿Va a hacer algo? ¿Se cree que es normal un país donde por poner un letrero en castellano se te sancione? ¿Hay algún país del mundo donde ocurra eso? Sólo en este, en el que gobierna usted, señor Zapatero.

ZAPATERO: Llevamos veinte años con el mismo régimen lingüístico, que por cierto, apoyó Alianza Popular

RAJOY: No es verdad. No es verdad. No aprobó el Estatuto...

ZAPATERO: Y usted fue ministro de Educación

RAJOY: Sí, pero empezaron ustedes en el 2003...

ZAPATERO: ¿Habló alguna vez del castellano en Cataluña?

RAJOY: Sí, sí, hombre

ZAPATERO: No podían hablar, porque era la etapa del catalán en la intimidad, entonces el catalán era una lengua de todos, que había que defender... Ahora, como no están en La Moncloa ni en Cataluña tienen ninguna representatividad, pues han cogido lo de Cataluña para crispar, para intentar poner a los ciudadanos del resto de España frente a los catalanes, y eso es una irresponsabilidad, porque gobernaron con el apoyo de partidos catalanes, con el apoyo de CiU. Usted como ministro de Educación nunca defendió nada ni la pió, sobre el castellano en Cataluña. No la pió ni hizo nada como ministro.

RAJOY: Bien... Creo que ha quedado claro que al señor Zapatero le parece bien que a una persona que rotule en castellano se le multe y que otros ciudadanos no puedan estudiar en su idioma, algo que no ocurre en ningún país del mundo, queda constancia de que a usted le parece bien.

ZAPATERO: Queda constancia de que no...

..........................

Relacionada:

Zapatero y Rajoy tienen razón

jueves, marzo 06, 2008

El Voto In-Útil

Me maravilla esta idea que corre de que existe del “voto útil”. Parte de intentar convencer a la gente de que todo voto es decisivo.

Es falso, cada voto, tomado en sí mismo, o sea “mi voto” es totalmente superfluo. No decide nada, y lo sabemos perfectamente. Vote a uno o a otros el resultado será el mismo. Un voto no influye, y aún más se pierde cuando va dirigido a partidos mayoritarios.

No nos engañemos, nuestro minúsculo voto no va a cambiar nada.

Por eso mismo, nos podemos permitir el maravilloso lujo de votar en conciencia y no "para que no ganen tal o cual" sabiendo como sabemos que ganará quien haya de ganar, lo votemos o no.

El voto ha de ser en conciencia, no deberíamos vender nuestro voto a tan poco precio, a votar el menos malo del Dúo de los Pésimos.

Para mí la verdadera utilidad del voto útil hoy, es fomentar el pluralismo político, indicándole al poder, cúal es nuestra opinión. Señalando (según orientemos el voto) hacia dónde queremos que giren las propuestas de los partidos mayoritarios. Ese es nuestro pequeño poder. Indicándoles que estamos hartos de bipartidismo que lleva al estancamiento de ideas.

Castigando con nuestro voto al poder que se perpetúa (hablo del poder PP-PSOE).

El peligro, se puede pensar, es que los pequeños partidos a la medida que vayan creciendo, reproduzcan los vicios de los grandes…Pero nuestra gran ventaja son las urnas, donde tendrán que vérselas (¡qué bonito es soñar!) de nuevo con nosotros, votantes críticos dispuesto a recibir con alegría a otro recién llegado.

miércoles, marzo 05, 2008

Zapatero y Rajoy tienen razón.

Lo más triste de todo es que, en esto de la lengua, tanto Zapatero como Rajoy tuvieron razón en el debate. Ambos son inexactos, eso sí, pero ambos tienen razón, al menos en el punto fuerte de su argumentación.

Rajoy observa “Porque España es el único país del mundo en el que en determinadas zonas no pueden estudiar en castellano, yo voy a hacer esa ley y espero que me diga si la apoya o no...”.

Zapatero interrumpe taxativo: “¡Sí pueden!”

¿Pero por qué intenta ocultar la realidad? Si pretendiese ser coherente, y no simplemente dar una falsa perspectiva a la población (a aquella parte que le creerá, diga lo que diga) lo que debería hacer es defender la política lingüística que del Govern de la Generalitat (y que ha hecho desde Pujol). Defender la tesis de que la educación en Catalunya debe estar vehiculada sólo en catalán con los argumentos más adecuados de los que disponga. Y sin embargo niega las evidencias (para los que estamos bien informados, no para la mayoría de la población que cree estos engaños).

“¡Sí pueden!”

Después Rajoy intenta subrayar el hecho, intenta que Zapatero se moje: “que a una persona que rotule en castellano se le multe y que otros ciudadanos no puedan estudiar en su idioma, algo que no ocurre en ningún país del mundo..., queda constancia de que a usted le parece bien.”

Zapatero vuelve a interrumpir; “Queda constancia de que no...” O sea, no le parece bien, pues su mensaje es que esto no sucede. Todo son mentiras del PP, ni se multa por tener rótulos sólo en castellano, (Llei de política lingüística 98, art.32) ni la lengua vehicular de la educación es sólo el catalán (Artículo 6 del Estatut)...

La respuesta de Zapatero no es defender la legislación vigente en Catalunya, sino negar que sea una realidad y responder con un “vosotros tampoco hicisteis nada” que ya es auto-inculpatorio, o sea un “vale no hemos podido defender el castellano, ¿pero y vosotros qué?”

Zapatero acusa a Rajoy que en 8 años del gobierno el PP nunca defendió el castellano en Catalunya; “No podían hablar, porque era la etapa del catalán en la intimidad” y en especial puede acusarle a él que era Ministro de Educación; “Usted como ministro de Educación nunca defendió nada.Ni la pió, sobre el castellano en Cataluña. No la pió ni hizo nada como ministro.”

Ni la pió. El PP se olvidó de los castellano-parlantes catalanes cuando gobernaban, a ellos sólo les interesaba mantenerse en el poder en Madrid y ahora intentan dar lecciones...¿quién puede creerlos?

Si los del PP tras las elecciones necesitasen los votos de CiU, de la derecha catalana con la que tanto tienen en común, que nadie dude que volverían a olvidarse del castellano (y está claro que si ganan, cosa que dudo, los necesitarían y se tragarían sus palabras como se las tragó Aznar).

Si alguien vota pensando en conseguir la igualdad lingüística en Catalunya
, tira el voto si vota PP, tira el voto si vota PSOE. Que no se engañe.