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jueves, abril 16, 2015

TV3 relaciona inmigración con yihadismo.

TV3 ha estado informando sobre que el Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz "ha tornat avui a relacionar yihadisme amb independentisme". Sin embargo, si escuchamos las palabras del Ministro (que ellos mismos ponen) en ningún momento habla sobre el yihadismo, sino que Fernández Díaz está hablando sobre la inmigración y su integración.

Lo que el Ministro dice es que el independentismo está subordinando la integración de los inmigrantes a su captación como independentistas. Así que la asociación no la hace el ministro, sino manipuladoramente, los servicios informativos de TV3, que están asociando inmigración con yihadismo.




viernes, febrero 03, 2012

¿Ser inmigrante se hereda? ¿Cuántas generaciones son necesarias para ser "del país"?


¿Qué es un inmigrante papá? ¿desde cuándo es uno inmigrante?¿hasta cuándo es uno inmigrante?¿cómo se deja de ser inmigrante?¿se cura uno de ser inmigrante?

miércoles, agosto 25, 2010

¿Llei d'acollida? ¿o Ley de "encaje" y asimilacionismo?

Lo llaman "Llei d'acollida" pero en lo que menos se piensa es en el inmigrante y sus necesidades. En realidad se ve a este como una amenaza, y esta ley está pensada para neutralizar esa amenaza.

Se trata, ni más ni menos, de un "Contrato de integración". Sí, sí, aquello que proponía el PP y que todos consideramos reaccionario. Pero al parecer, "reaccionario" en català se traduce como "progresista".


La ley en cuestión, no ya es que proponga que obligatoriamente se les ha de enseñar catalán, es que, obligatoriamente, toda la información y todos los contenidos de la formación que se les prepara (sobre la sociedad catalana, jurídicos, etc) ha de ser en catalán, con independencia del ambiente real en que el inmigrante se mueva.

La paradoja se da, cuando un inmigrante con serias o absolutas dificultades para entender el castellano, que vive en una barriada castellanoparlante, está realizando fuertes esfuerzos para entender lo que le explican en unos cursos, y resulta que le enseñan una lengua que le explican que es para que "se integren", y que no le sirve para entender lo que dicen sus vecinos.

Pero que nadie se lleve a engaño. esta ley no es una ley pensada para "integrar" sino para "moldear", para "asimilar",  no está pensada en vistas al inmigrante (pues entonces debería adaptarse al ambiente en que realmente se mueve) sino en vistas a la "construcció nacional". Lo que de verdad se pretende es transmitir "cuál es la lengua única y propia" del pais, es decir quién manda, y qué lengua deben adoptar si quieren mínimamente progresar en esta sociedad. Y debería quedar claro al leer cuales son los objetivos de la ley:

"Fer del català la llengua comuna d'acollida arreu del territori. És el primer text jurídic que defineix  el català com a llengua comuna."


Ese es la idea de  "bilingüismo" que tienen nuestros políticos e instituciones.


"Article 9.4.
El català, com a llengua pròpia de Catalunya, és la llengua comuna per a la gestió de les polítiques d’acollida i d’integració. També és la llengua vehicular de la formació i la informació, instrument bàsic per a la plena integració al país. Amb aquesta finalitat, l’aprenentatge lingüístic ofert pels serveis de primera acollida comença per l’adquisició de les competències bàsiques en llengua catalana."

martes, enero 26, 2010

El contrato de integración en el Siglo XV

A partir del asunto de Vic (ejemplo de integración, dicen) tanto PP como CiU han vuelto a sacar a la luz sus respectivos "contratos de integración". Cada uno, por supuesto, entendiendo por "integración" cosas diferentes, a su medida. CiU con su "carnet por puntos", puntos de "catalanidad", entiende por estar integrado usar correctamente los "pronoms febles" y cantar "Els Segadors". El PP con su "contrato de integración" supone que estará más integrado quien conozca las proezas de Don Pelayo.

El error está en entender que estar "integrado" es ser uniformado culturalmente, entender que la integración trata de "costumbres" y no de convivencia entre costumbres, culturas y formas de ser diferentes. De esto último trata la Libertad y el ideal de ciudadanía.

La derecha catalanista o españolista, se pensará muy moderna con estas ideas. Pero hay muchos precedentes de "contratos de integración" en la Historia. Es la vieja idea de
"O te integras (entiéndase 'te asimilas') o te expulsamos". Así no es difícil crear "modelos de integración".

Un conocido contrato de integración fue firmado en 1492 por los Reyes Católicos. El
"Edicto de Granada" suponía la expulsión de los judíos que no se convirtiesen al cristianismo. Conseguían así, "integrar" a aquellos judíos en la "cultura del país" y deshacerse de aquellos que no se querían integrar. La "cohesió" ganó mucho con ello. La Humanidad, bien poco.




"Nosotros ordenamos además en este edicto que los Judíos y Judías cualquiera edad que residan en nuestros dominios o territorios que partan con sus hijos e hijas, sirvientes y familiares pequeños o grandes de todas las edades al fin de Julio de este año y que no se atrevan a regresar a nuestras tierras y que no tomen un paso adelante a traspasar de la manera que si algún Judío que no acepte este edicto si acaso es encontrado en estos dominios o regresa será culpado a muerte y confiscación de sus bienes."

viernes, enero 22, 2010

El nacionalismo "integrador" en la Catalunya "de acollida".

Cuando el alcalde de Vic declaraba que la nueva normativa sólo pretendía "poner orden" no estaba más que repitiendo la estúpida consigna de los xenófobos cuando, haciendo chistes del sufrimiento, dicen aquello de "no soy racista, soy ordenado".

Pero quizás lo más significativo sean las distintas respuestas de las cúpulas de nuestros partidos políticos


Por parte de CiU, Duran i Lleida daba un respaldo total a la iniciativa de Vic o Felip Puig se mostraba igualmente contrario al empadronamiento de sin papeles. Además se insta al alcalde de Barcelona, Hereu, a tomar buena nota de lo de Vic.

Por parte del PPC, Alicia S. Camacho recuperaba el lema de Unió de "No hi cap tothom".

En ERC, para Puigcercós "durante estos últimos años, España ha sido un coladero" y por supuesto la culpa es de España, por no dejar a Catalunya gestionar la inmigración. Es de suponer que entonces no entraría nadie si no es cantando Els Segadors.

Por parte del PSC, se mantuvieron en una censurable ambigüedad, durante una semana, hasta que desde Madrid Zapatero se opuso de manera inequívoca a la medida (¡por fin!). Pero aún entonces, y aún teniendo clara la consigna, Montilla recoge el discurso de la derecha observando que había que rechazar "también el buenismo". Por supuesto, la cuestión es que aquí nadie defendía posturas buenistas, por lo que su declaración le inculpa.
A ello hay que sumar algo sobre lo que se ha pasado de puntillas. La alcaldesa de Salt (que pertenece a la ejecutiva del PSC) resulta que impone medidas parecidas.

¿Y quienes defendieron unos derechos básicos de los desfavorecidos?

El PSOE de Zapatero, justo es reconocer, y se le ha de agradecer.

Ciutadans (la ultraderecha para algunos) donde Rivera denunciaba que "Resulta vergonzoso que las mismas formaciones políticas que manipularon y utilizaron a los inmigrantes para que apoyaran las consultas independentistas, les nieguen ahora el derecho a empadronarse". Y de ello se quejaban esos mismos inmigrantes tristemente. Pensaron que cumpliendo con la idea de "integració" nacionalista (esto es, ser uniformizado cultural e identitariamente) ya habían cumplido.

UPyD (igualmente "ultrafachas") desde donde Rosa Díez señalaba como detrás de la medida de Vic se oculta un discurso "cobarde y xenófobo".

No deja de ser significativo que aquellos que nunca se cansan de hablar de "integración" sean precisamente aquellos que proponen medidas en las que la "integración" consiste en la marginación o la expulsión. Pero ya hemos dicho otras veces que aquí hay quien cuando dice "integració" quiere decir "integrismo"







viernes, octubre 23, 2009

Inmigración en Catalunya: Devueltos a su lugar de origen durante el franquismo.

El mes pasado relataba como existe, entre las mentiras que el nacionalismo va explicándose y nunca se desmienten porque son las cosas que al nacionalista (que por su misma esencia se guía por los sentimientos y no por la razón) le gusta creer, y cuando las oye, las repite como un argumento más, como un intento de culpabilización del descendiente de inmigrantes, y de mantenimiento del victimismo... Existe digo, una muy extendida que supone que la inmigración a Catalunya fue alentada cuando no provocada, por Franco para "castellanizar" Catalunya. Existen datos sobrados de qué fue justo lo contrario, Franco intentó frenar cuanto pudo esa inmigración. Y las verdaderas víctimas eran esos inmigrantes, gentes humildes que iban a ser explotados con sueldos y trato de semi-esclavaje.

Pues casualmente, TVE ha emitido un reportaje, en "Informe semanal" sobre el tema, sobre la represión, y el retorno obligado a sus tierras de origen, de miles de inmigrantes;

El franquismo reprimió a miles de inmigrantes



Más datos:
De cómo el franquismo planeó castellanizar Catalunya y otras historias.

miércoles, septiembre 30, 2009

De cómo el franquismo planeó castellanizar Catalunya y otras historias.

La paranoia y manía persecutoria de algunos nacionalista hace que corran algunos mitos, del tipo "teoría de la conspiración" que planteados fríamente son absurdos pero que sirven para alimentar a su "cosmovisión".

Uno de ellos es que la fuerte inmigración de los 60 a Catalunya, fue un proyecto maquiavélicamente inventado por Franco para castellanizar Catalunya. Ya de niño la cosa me parecía contradictoria con la memoria familiar; por una rama, mi abuela me explicaba como para venir tuvo que hacerlo con... ¡salvoconducto!. Documento que sólo daban a quien tenía familiares ya residentes. O sea, que pocas facilidades le daban para venir. Pero eso se podía explicar por lo reciente que estaba el final de la guerra cuando ella llegó y por las zonas a las que fue.

Pero por la otra rama familiar me explicaban anécdotas en las que estaba claro que llegó un punto en que, o tenías familia, o no se te permitía la residencia en Catalunya. Un caso me llamaba especialmente la atención, de un chico que al parecer llegó a la Estación varias veces, intentando burlar el control, y tantas veces como llegó lo devolvieron a Andalucía. La última vez se presentó completamente rapado. Antes de devolverlo se ocuparon de cortarle el pelo al cero.

Después me he enterado de que sí, lejos de "castellanizar" Catalunya, el franquismo intentó impedir que tanta cantidad de personas llegasen a Catalunya. No por lo de castellanizar o no, que eso les traía sin cuidado (en ese aspecto todo lo veían controlado) sino por el descontrol social que suponía tal movimiento.

Paco Montes Marmolejo, por ejemplo, lo refleja en sus
"Memorias Andaluzas", como ya desde los años cincuenta se dictan "órdenes tajantes contra los que llega­ban a Cataluña, principalmente a Barcelona y provincia para que una vez en ella fueran devueltos a sus lugares de ori­gen. Se pusieron vigilancias en los distintos apeaderos y en la terminal, y todo aquel que no llevase consigo un contrato de trabajo, o certificado de residencia, era llevado a Montjuich, para devolverlo nuevamente hacia lo que había abandonado con la esperanza de mejorar".

lunes, diciembre 29, 2008

Los No-Muertos; Vampiros en Catalunya



Hoy ya hay en Catalunya un ámbito más en el que el monoligüismo se ha impuesto y la neutralidad institucional que garantizaría la igualdad ha sido despreciada. El “Pacte per a la Immigració” demuestra el desprecio del nacionalismo a las libertades individuales, y lo más importante, la libertad a ser como uno quiera, a darse y permitirse uno a sí mismo la propia identidad. Para estos campeones de la identidad, la identidad de los que somos la mitad de los catalanes, la que no es la suya, es un estorbo y les importamos poco.

Montilla ha declarado; "Queremos que nos respeten, que conozcan quiénes somos, cómo somos y qué somos, que conozcan y respeten nuestra lengua, costumbres y tradiciones". Habla en nombre de todos, pero sólo se refiere a una cultura, a una identidad, a la que le es dado defender. Los demás no existimos estamos excluidos. Hay catalanes que en cuanto catalanes, no tenemos “identidad” ni lengua. Somos como los vampiros de las viejas películas, no tenemos alma (unos “desalmados”) nuestro aliento es frío, y nuestra imagen no se ve reflejada en los espejos, por lo menos en esos espejos modernos que son las instituciones, los políticos o las televisiones y radios catalanas.

En este mundo de vivos sobramos. Molestamos. Cuando por casualidad se nos ve, el pánico se extiende, y todos los encargados de guardar nuestras almas, políticos y periodistas corren raudos a negarnos. Sólo fue un espejismo, una pesadilla, quizá del pasado, los muertos en vida. O también los no-muertos. Los no-integrados, que necesitamos la estaca de la “normalització” para pasar a descansar en paz, para dejarles descansar en paz. Si una noche, alguien oye un ruido, es mejor no mirar, o no dejar de mirar TV3, lo que uno se podría encontrar es horrible...que los vampiros existimos, y estamos mezclados con los vivos. Tan mezclados que hay incluso quien dice, que el mismísimo President es uno de ellos, por ello no suele sonreír, y procura hablar poco...podrían delatarle los colmillos.

miércoles, diciembre 24, 2008

¿Esto es la multiculturalidad?; "La integración de todos en una cultura única".

Lo más grave del reciente “Pacte per a la Immigració” es sin duda que posterga las difíciles circunstancias de las personas recién llegadas, las que en peor situación están y las que con más problemas se encuentran en nuestra sociedad, para sumarles uno más, por el bien del ideal patriótico homogenizador de algunos.

La consellera de Acció Social i Ciutadania, Carme Capdevila ha declarado que la lengua de acogida "no puede ser otra" que el catalán. Qué le importa a ella si el inmigrante vive en un barrio donde todo el mundo se expresa básicamente en castellano, qué le importa si va a necesitar esta lengua para “integrarse”. “Integrarse” realmente, allá donde la gente se integra, en su barrio, en su pueblo, y no en la “Catalunya ficticia" de los políticos. Que se ponga este recién llegado primero a estudiar la “llengua d'integració” a la Patria, y las dificultades reales de integración, el cacao mental de la persona, la que ríe, llora y sufre, su sentimiento de impotencia, todo eso...¡pues no haber venido!

La conformación de un equipo de “inspectores de catalanidad” que al parecer es la fórmula escogida, donde lo que se le valora a alguien es si lleva bien calada la barretina, donde lo valorado son méritos culturales y no cívicos, va a poner a Catalunya a la cabeza del conservadurismo reaccionario de Europa.

Carme Capdevila asegura para justificarse que la gente "quiere vivir en una sociedad diversa, no en una diversidad de sociedades". Frase que oculta un trasfondo de aborrecimiento a la diversidad (la auténtica, la que es libremente escogida y no la anecdótica del beber té y comer couscous en festejos mediáticos) cuando no directamente una mal disimulada xenofobia. Y eso se pone bien a las claras con otra de sus frases, según la consellera lo que nos propone el pacto es "la integración de todos en una cultura única". Esa es la tolerancia cultural de nuestros dirigentes, ese el verdadero amor a la diversidad cultural, eso es lo que cree el nacionalismo en la multiculturalidad. No quiero ni pensar lo que hubiese temblado la tierra (y con razón) si a alguien de Madrid se le hubiese escuchado una frase parecida.

lunes, diciembre 22, 2008

La anulación de la diversidad (revisited)

Al respecto del nuevo "Pacte per a la Immigració" creo muy pertinente volver a colgar algo que ya dejé escrito en otra ocasión, visto desde esa perspectiva, queda confirmada y al desnudo su total veracidad;

Si nacionalismo de verdad defendiese las diferencias no procuraría, como hace, aplastar sus propias diferencias interiores.

Lo que busca el nacionalismo es homogenizar su sociedad, impedir la pluralidad y las diferencias. Permitir sólo las diferencias homologadas. Diferencias siempre respecto al exterior, del que se intenta impermeabilizar.

Para el nacionalismo la diferencia dentro de la propia sociedad, o Nación, está proscrita.