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jueves, diciembre 23, 2010

Para integrarte tienes que hablar en catalán, pero el castellano no está ni discriminado ni en peligro.

Para el nuevo director de la RAE José Manuel Blecua "La única manera de integrarse en Cataluña es hablar el catalán". Sin embargo, según él, no hay ningún tipo de discriminación al castellanoparlante. Yo no sé cómo casan ambas cosas. Porque si para que uno esté "integrado" en su propia sociedad (y teníamos entendido que Catalunya era una comunidad bilingüe) tiene que hablar forzosamente en catalán y no se puede "integrar" en castellano es obvio que hay una discriminación.

Por supuesto su afirmación no es cierta, en realidad Blecua no recoge más que la expresión de un deseo que trasmite el nacionalismo, que la única manera de integrarse en Catalunya fuese hablando catalán. Pero, de ser cierta, resultaría que por lo menos el 46% de los catalanes, que tienen como lengua habitual el castellano -según la Generalitat- no estarían "integrados".

Lo que sucede es que eso es lo que pretende el nacionalismo, que para estar integrado se haya de hablar en catalán (y confunden sueños con realidad, aunque a un medio plazo la realidad y sus sueños irán convergiendo) y para eso trabajan, para que en el futuro, para estar "integrado" en Catalunya tengas que hablar catalán.

Otra contradicción evidente tiene el discurso del presidente de los académicos. Blecua afirma que el castellano no está en peligro en Catalunya. Pero es evidente, que si su primera afirmación es cierta, o acaba haciéndose cierta, que si todos los catalanes tenemos que hablar en catalán para estar "integrados". Una vez la "integración" haya concluido al no usarse en la comunicación entre catalanes, el castellano desaparecerá, quedando al mismo nivel que cualquier otra lengua extranjera.

Relacionadas:

Intégrense en la Catalunya REAL donde nacieron

La Lengua Vehicular como factor de exclusión cultural

Fuentes:
José Manuel Blecua: "El catalán está en una posición más débil"
Blecua, nuevo director de la RAE: El catalán tiene que sobrevivir ante la potencia del castellano

Usos lingüístics. Població de 15 anys i més.

miércoles, agosto 25, 2010

¿Llei d'acollida? ¿o Ley de "encaje" y asimilacionismo?

Lo llaman "Llei d'acollida" pero en lo que menos se piensa es en el inmigrante y sus necesidades. En realidad se ve a este como una amenaza, y esta ley está pensada para neutralizar esa amenaza.

Se trata, ni más ni menos, de un "Contrato de integración". Sí, sí, aquello que proponía el PP y que todos consideramos reaccionario. Pero al parecer, "reaccionario" en català se traduce como "progresista".


La ley en cuestión, no ya es que proponga que obligatoriamente se les ha de enseñar catalán, es que, obligatoriamente, toda la información y todos los contenidos de la formación que se les prepara (sobre la sociedad catalana, jurídicos, etc) ha de ser en catalán, con independencia del ambiente real en que el inmigrante se mueva.

La paradoja se da, cuando un inmigrante con serias o absolutas dificultades para entender el castellano, que vive en una barriada castellanoparlante, está realizando fuertes esfuerzos para entender lo que le explican en unos cursos, y resulta que le enseñan una lengua que le explican que es para que "se integren", y que no le sirve para entender lo que dicen sus vecinos.

Pero que nadie se lleve a engaño. esta ley no es una ley pensada para "integrar" sino para "moldear", para "asimilar",  no está pensada en vistas al inmigrante (pues entonces debería adaptarse al ambiente en que realmente se mueve) sino en vistas a la "construcció nacional". Lo que de verdad se pretende es transmitir "cuál es la lengua única y propia" del pais, es decir quién manda, y qué lengua deben adoptar si quieren mínimamente progresar en esta sociedad. Y debería quedar claro al leer cuales son los objetivos de la ley:

"Fer del català la llengua comuna d'acollida arreu del territori. És el primer text jurídic que defineix  el català com a llengua comuna."


Ese es la idea de  "bilingüismo" que tienen nuestros políticos e instituciones.


"Article 9.4.
El català, com a llengua pròpia de Catalunya, és la llengua comuna per a la gestió de les polítiques d’acollida i d’integració. També és la llengua vehicular de la formació i la informació, instrument bàsic per a la plena integració al país. Amb aquesta finalitat, l’aprenentatge lingüístic ofert pels serveis de primera acollida comença per l’adquisició de les competències bàsiques en llengua catalana."

miércoles, noviembre 04, 2009

La estrecha puerta de la "Casa Gran"

¿Pero de dónde proviene esta extraña idea de que pueda haber auténticos catalanes y otros que son "falsos"? (ver). Está claro, del nacionalismo, incluso del moderado. Un ejemplo paradigmático es la "casa gran" de Convergència.

Con este proyecto Artur Mas pretendía conseguir algo que no le estaba permitido. Por eso no contentó a nadie dentro del nacionalismo catalán. Nos dijo que para ser catalán hace falta algo más que ser "administrativamente catalán", esto es, ser ciudadano catalán.

Pero claro, hace falta decir "qué" es ese más. Y si lo dice....pues quedaría a las clara que es una exclusión directa a la mitad de los catalanes. Desvelaría el trasfondo etnicista del nacionalismo ante toda la sociedad catalana y ésta mayoritariamente dejaría de tener ese consentimiento callado que hoy la adormece. Era una puerta muy, muy estrecha, para su "casa grande".

La solución es la que siempre dio el nacionalismo (casi que aquí pondría pujolismo, pues fue el gran paradigma de esto) en estos casos. En lugar de la afirmación clara, la ambigüedad estudiada. Para que así, aquellos que interesa entiendan lo que se quiere no se puede decir, pero que, a un tiempo, nunca se le pueda acusar a ellos de haberlo dicho.

Venía de: Los Catalanes de Mentira.

martes, octubre 13, 2009

Integración y Multiculturalismo, dos formas de discriminar.

"Ni la integración -es de los nuestros si renuncia al origen- ni el multiculturalismo -el origen es determinante y nunca será de los nuestros- responden a la verdadera actitud de reconocimiento: 'Podréis llegar a ser uno de los nuestros plenamente, sin dejar de ser vosotros mismos'."


(Josep Ramoneda comentando el libro;
"El desajuste del mundo" de Amin Maalouf)

Fuente: Babelia.

viernes, junio 26, 2009

Fuego (eso sí, tolerante) a Espanya.


El nacionalismo ya tiene estas cosas. Y es normal, uno de sus presupuestos es que sea como sea "somos mejores" (o som millors). A veces eso se disfraza con un "no es que seamos mejores o peores, es que somos diferentes","no es que seamos mejores o peores, es que somos diferentes", pero este "ser diferente" implica en el fondo un "mejores".
Por ello mismo el nacionalismo catalán no puede ser nunca malo. Por contra el español es siempre malo, son "fachas" por españolistas, ¿pero no por ser 'nacionalistas'?.

Así el nacionalismo catalán nunca es "intolerante" (palabra que define al nacionalismo español), pero entonces ¿qué pasa cuando los actos de intolerancia son obvios?. Los medios de comunicación simplemente pasan por encima, la noticia es un breve de un día, que nunca más volverá a salir, no hay tema del que hablar.

Un caso reciente; En Terrassa se montó una gran pantalla para que aficionados catalanes pudiesen ver el partido "España-Sudáfrica" . Claro, uno puede sentirse o no español, le puede gustar o no el fútbol, pero lo que se entiende por 'tolerancia' es aceptar la opinión de los demás y su libertad para organizar reuniones lúdicas de este tipo. Sin embargo, la plataforma independentista Endavant - OSAN (un grupo perfectamente organizado), convocaron una concentración para boicotear el evento. De hecho, el boicot ya estaba anunciado en el Diari de Terrassa, días antes. Equipados con una garrafa de 5 litros de gasolina (nada improvisado) prendieron fuego a la pantalla, por suerte sin provocar heridos. Por suerte también la gente abandonó el recinto, sin que hubieran enfrentamientos.

El lunes Endavant - OSAN enviaba un comunicado asegurando que el acto había sido un "éxito".

Para el diario Avui, el hecho aparece como casi casual, nadie diría que hay relación entre el nacionalismo de esos intolerantes y los hechos ocurridos ". Antes de explicar que había la concentración independentista, nos informa de que "Algú, encara sense identificar, ha llançat una ampolla de benzina sota la pantalla gegant, que ha començat a cremar.". Hay un "vándalo" suelto por ahí (por supuesto saben que ha sido sólo uno, no puede ser de otra forma) y por otro lado un grupo de manifestantes. por supuesto nada que ver. El nacionalismo catalán nunca es vandálico como el español. Som millors, vull dir diferents.

Y es increíble que cuando el nacionalismo comenta, en diversos ámbitos, la noticia, se defiende precisamente eso, que esta gente son gamberros, pero no nacionalistas. ¿Imaginamos si el acto lo hubiesen hecho unos ultra-españolistas? ¿A caso sería defendible que son gamberros y no españolistas?

Lo de los comentarios (como de costumbre) de los lectores del diario Avui a los hechos es capítulo a parte. Las celebraciones son generalizadas. Y los insultos, por cierto, demuestran la tolerancia de muchos nacionalistas (y del propio diario, que en absoluto los modera);

El negacionismo llega al punto que entre insultos y vivas generalizados hay quien niega que algo así lo puedan hacer nacionalistas catalanes (tan tolerantes y perfectos), buenísimo porque el mismo lector firma como "conspiració";



"2801 .els autors han estat infiltrats de la policia espanyola...temps al temps..."

La respuesta de otro lector (quizá también un policía infiltrado);



"2811 .no home , si ús plau " conspiració" no ens donis aquesta decepció que fins ara n'estavem orgullosos dels qui "han estat" i si ens dius que són policia espanyola ens talles el bon rotllo ."

miércoles, diciembre 24, 2008

¿Esto es la multiculturalidad?; "La integración de todos en una cultura única".

Lo más grave del reciente “Pacte per a la Immigració” es sin duda que posterga las difíciles circunstancias de las personas recién llegadas, las que en peor situación están y las que con más problemas se encuentran en nuestra sociedad, para sumarles uno más, por el bien del ideal patriótico homogenizador de algunos.

La consellera de Acció Social i Ciutadania, Carme Capdevila ha declarado que la lengua de acogida "no puede ser otra" que el catalán. Qué le importa a ella si el inmigrante vive en un barrio donde todo el mundo se expresa básicamente en castellano, qué le importa si va a necesitar esta lengua para “integrarse”. “Integrarse” realmente, allá donde la gente se integra, en su barrio, en su pueblo, y no en la “Catalunya ficticia" de los políticos. Que se ponga este recién llegado primero a estudiar la “llengua d'integració” a la Patria, y las dificultades reales de integración, el cacao mental de la persona, la que ríe, llora y sufre, su sentimiento de impotencia, todo eso...¡pues no haber venido!

La conformación de un equipo de “inspectores de catalanidad” que al parecer es la fórmula escogida, donde lo que se le valora a alguien es si lleva bien calada la barretina, donde lo valorado son méritos culturales y no cívicos, va a poner a Catalunya a la cabeza del conservadurismo reaccionario de Europa.

Carme Capdevila asegura para justificarse que la gente "quiere vivir en una sociedad diversa, no en una diversidad de sociedades". Frase que oculta un trasfondo de aborrecimiento a la diversidad (la auténtica, la que es libremente escogida y no la anecdótica del beber té y comer couscous en festejos mediáticos) cuando no directamente una mal disimulada xenofobia. Y eso se pone bien a las claras con otra de sus frases, según la consellera lo que nos propone el pacto es "la integración de todos en una cultura única". Esa es la tolerancia cultural de nuestros dirigentes, ese el verdadero amor a la diversidad cultural, eso es lo que cree el nacionalismo en la multiculturalidad. No quiero ni pensar lo que hubiese temblado la tierra (y con razón) si a alguien de Madrid se le hubiese escuchado una frase parecida.

lunes, diciembre 22, 2008

La anulación de la diversidad (revisited)

Al respecto del nuevo "Pacte per a la Immigració" creo muy pertinente volver a colgar algo que ya dejé escrito en otra ocasión, visto desde esa perspectiva, queda confirmada y al desnudo su total veracidad;

Si nacionalismo de verdad defendiese las diferencias no procuraría, como hace, aplastar sus propias diferencias interiores.

Lo que busca el nacionalismo es homogenizar su sociedad, impedir la pluralidad y las diferencias. Permitir sólo las diferencias homologadas. Diferencias siempre respecto al exterior, del que se intenta impermeabilizar.

Para el nacionalismo la diferencia dentro de la propia sociedad, o Nación, está proscrita.

sábado, diciembre 20, 2008

Defender tu lengua es atacar al catalán.

Criminalizar la disidencia se vuelve ya en algo tan habitual, que hasta se nos pasa por alto. Por ejemplo en las declaraciones de ayer de Montilla donde se pone a cualquier defensa del castellano en el mismo saco;

"No podemos admitir que la lengua propia de Cataluña sea objeto de ataques, de menosprecio o de negación por parte de aquellos que, con la excusa de defender la lengua común de cuarenta o cuatrocientos millones, querrían arrinconar el catalán en al ámbito meramente doméstico de unos pocos millones de hablantes"

Defender el castellano no significa atacar al catalán, como se pretende transmitir. Defender el castellano, defender simplemente su uso por parte de los catalanes que lo tenemos como propio, defender su reconocimiento institucional en igualdad, no es atacar nada. ¿O defender el catalán es atacar el castellano?.

Y no deja de ser curioso lo ridículo del victimismo lingüístico, pero cuando uno no mide sus palabras la cosa se hace tan palpable y esperpéntica que parece que Montilla esté hablando sarcásticamente; "querrían arrinconar el catalán en al ámbito meramente doméstico de unos pocos millones de hablantes".

Menudo rincón éste, en el que caben millones de hablantes. Quien aquí está menospreciando al catalán es usted, señor Montilla.

viernes, diciembre 19, 2008

Pacto para que los inmigrantes no molesten en la "Construcció Nacional"

Se ha firmado hoy el "Pacte per a la immigració". Dicho pacto, o "contrato de integración" propone unas medidas que tacharíamos de ultra-conservadoras si se tomasen en cualquier país europeo, pero que aquí se acatan con silencio.

El pacto extiende el concepto de "lengua vehicular" que servía para la exclusión del castellano en la educación, a la acogida y regularización de inmigrantes. No se trata de proteger los derechos de las personas sino de utilizar la inmigración para los fines del nacionalismo. ¿Qué impota sumarles dificultades a esos "extranjeros" que explotamos y que en tan precaria situación están, si con ello nos acercamos más a la "Catalunya catalana" soñada?. Lo primero la
Nació, entendida como "una nació, una cultura, una llengua" y después ya veremos.

Montilla lo ha dejado muy claro, ya sólo habla de "nuestra lengua":
"Queremos que nos respeten, que conozcan quiénes somos, cómo somos y qué somos, que conozcan y respeten nuestra lengua, costumbres y tradiciones". Aunque en realidad no pide respeto, sino asimilación. Lo que se quiere es que el inmigrante se uniformice, adquiera la única lengua, costumbres y tradiciones que el régimen considera legítimas.

Otro de los efectos que se buscan es intentar dificultar al máximo la llegada de inmigrantes hispanoamericanos, lo que va en la línea que denunciaba Francesc Moreno en "Musulmans abans que castellanoparlants", la línea de Pujol, o Heribert Barrera.
Con la excusa de la "integració", se intenta precisamente impedir la llegada de aquellos inmigrantes que, por afinidad cultural, más fácilmente se integran en Catalunya.

La inmigración latinoamericana, elegirá siempre otras zonas de España, pues ya conoce el idioma, mientras que inmigrantes de culturas más exóticas les será relativamente igual tener que aprender una u otra lengua, después de todo ambas les son ajenas.

El problema que tiene el nacionalismo, con esta inmigración hispana, es que, aunque estos son los primeros que alcanzan la comprensión del catalán, relativamente en muy poco tiempo, en la práctica no lo hablan, o lo hacen muy poco. Y claro mejor un chino, que balbucee el catalán y no entienda el castellano, (El 34,4% de los chinos residentes en Catalunya entienden el catalán pero sólo el 26,3% conoce el castellano) que no un argentino, que se pueda expresar en catalán pero que lo haga en castellano.