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miércoles, agosto 05, 2015

Artur Mas: La Democracia, la Ley (electoral) y la mayoría en escaños.

Artur Mas afirmaba ayer que con una mayoría (68 diputados) en las próximas autonómicas daría por ganado lo que él plantea como un plebiscito. Tal como está la ley electoral, que premia el voto de ciertos territorios y hace que en otros el voto tenga menos valor, eso no supone necesariamente ser la lista más votada. Es decir, que puede darse el caso de que el "Junts pel Sí" gane las elecciones y saque esos 68 diputados que le dan mayoría y sin embargo sea votado por menos de la mitad de la población. Esto ya ha pasado en tiempos de lucha entre el PSC y CiU, pues la Catalunya interior está premiada por la ley electoral, y suele votar nacionalista, mientras que Barcelona y su área metropolitana está subrepresentada, y suele ser un voto obrero.

Quiere decir que Artur Mas acepta dar por bueno el SÍ a la independencia aunque el SÍ saque menos votos, gracias a un recuento según la LEY electoral. Hasta ahora nos habían jurado y perjurado que la DEMOCRACIA (que para ellos no es sino el sufragio cuando da la mitad más un voto) está por encima de la LEY. Y mira por donde pretenden usar la LEY para esquivar la DEMOCRACIA (según ellos la entienden, evidentemente Democracia y Sufragio son cosas distintas). Aquí son los independentistas los que parecen decir "No hay democracia sin ley".

Para más inri, la ley por la que pretenden colarnos su democracia es la Ley Electoral Española, que es en la que se basan las elecciones en Catalunya. No porque no tengamos "Dret a Decidir" cambiarla (otras autonomías tienen su propia ley) sino porque el nacionalismo, que está favorecido por dicha ley, se ha negado siempre a ejercer ese Dret a Decidir, prefiriendo que en esto siga valiendo la decisión de la "despótica" España. Que decida España que ens va millor.

Además es una aceptación de la legalidad a medias. Es decir, para eso que le convienen aceptan la Ley electoral, pero para aquello que no (Esta ley está para elegir gobiernos autonómicos y gestionar unas competencias muy definidas), pues no la saltamos.

Coherencia indepe.

Relacionada:

http://meteko.blogspot.com.es/2013/12/aprender-que-es-la-democracia-son.html

miércoles, diciembre 11, 2013

La Nación como "ciudadanía" frente a la idea etno-cultural de Nación del nacionalismo.

La idea de Nación como "estado" y "ciudadanía" frente a la idea etno-cultural de Nación (nacionalismo).

miércoles, diciembre 04, 2013

Aprender qué es la Democracia: ¿Son siempre democráticos los referéndums?.

Quizás uno de las principales ventajas con las que juega el independentismo a la hora de promover su "consulta" es la confusión que hay entre el concepto "democracia" y el concepto "sufragio". La mayoría de la población no diferencia ambos conceptos. Y claro, entonces el independentista lo tiene muy fácil para desacreditar a quién se oponga a la consulta llamándolo "anti-demócrata".

La democracia usa las urnas, pero no es las urnas. Y cosas votadas en referéndums pueden ser perfectamente anti-democráticas. 
Por eso es muy importante hacer un poco de pedagogía y explicar a la ciudadanía qué es la democracia y por qué no debe confundirse con el sufragio.

Pondré un ejemplo de actualidad para ilustrarlo:

Croacia prohíbe en referéndum las bodas de homosexuales
Lo croatas han decidido en referendo que su Constitución limite el matrimonio a la unión de un hombre y una mujer, según los primeros resultados de la votación. La consulta, tachada de discriminatoria por el colectivo homosexual, ha sido impulsada por una asociación católica que ha reunido 740.000 firmas.
La reforma constitucional que restringe el matrimonio a los heterosexuales salió adelante con un 64,8% de los votos a favor y un 35,5% en contra, según datos oficiales con una cuarta parte de las papeletas escrutadas.
La Comisión Electoral estima que la participación de la población ha sido inferior a un 40%. La legislación actual establece que basta reunir una mayoría simple de votos a favor, independientemente del índice de participación. 

¿Es democrática esa decisión croata?
Veámoslo; cogeré como ejemplo la definición de Democracia que da el diccionario de Filosofía dirigido por Jacobo Muñoz (pero sirve cualquier otra):

Se entiende por democracia el régimen político en el que el poder descansa en el pueblo, comprendido como CONJUNTO de individuos libres e iguales. Por su propia naturaleza, el ideal democrático posee una particular conexión con el origen y la práctica de la filosofía, en tanto que hace suyas las premisas de racionalidad, la deliberación y la mediación conceptual, así como el respeto a la dignidad de los individuos.

Por el hecho que en occidente la democracia se ha apoyado  fundamentalmente en el sufragio, se ha llegado a confundir con él, y aún peor con la mayoría obtenida tras él (puesto que el sufragio en sí mismo no da un único resultado homogéneo, sino una multiplicidad como mínima binaria).

Que en nuestras democracias, en las que votamos muy frecuentemente, la percepción por parte de quienes ostentan el poder, el pueblo (demos-cracia) sea de que no hay democracia en absoluto o que está mu limitada debería hacernos sospechar de que algo no va bien en esa idea de identidad sufragio=democracia. El surgimiento de un movimiento con un nombre tan significativo como "Democracia REAL" debería habernos puesto aún más sobre la pista.

El problema de la democracia es cómo llevar a la práctica el "poder del pueblo". E históricamente no solo se ha intentado llevar a la práctica mediante sufragio o plebiscito. En la misma cuna de la democracia, Grecia, por ejemplo se hacía uso con frecuencia de la democracia por sorteo. Y hay quien ha defendido que este método en realidad es mucho más democrático que el de la elección, porque no está mediado (lo que hace que al poder lleguen las personas con más medios para expresarse o hacerse votar, por más que en teoría todo el mundo tenga derecho a presentarse). Y realmente cuando uno ve a la "clase política" y luego se va a tomar a un cortado a un bar, se da cuenta de que quien manda poco tiene que ver con "el pueblo" que es quien debería mandar según la propia definición de "demo-cracia".

¿Entonces no hay democracia posible? Pues no, no la hay en sentido puro. La democracia es un tipo-ideal inalcanzable. Aranguren llamaba a ese ideal "democracia como moral" contrapuesta a la democracia formal o realmente existente. Pero eso no le hacía llamar a la democracia formal "antidemocrática". Las democracias materiales existentes son (o deberían ser) intentos de acercarnos a ese tipo-ideal, que para eso sirve, para ser un modelo con el cuál cuestionarnos cuán democrática es nuestra democracia, a sabiendas de que nunca lo será del todo.

La democracia es una cuestión de grado. No es algo que se arregle con un SÍ o un NO, sino que se puede ser más o menos democrático sin dejar de serlo o sin serlo en absoluto.

Habermas ha señalado algunas de las condiciones necesarias para acercarnos a ese ideal (distribución simétrica de la información socialmente relevante, constitución de instancias de formación de una opinión pública políticamente interesada, establecimiento de vías de representatividad, creación de espacios públicos de discusión, separación entre los ámbitos de la justicia y la moral...) y si algo deja claro es que lo que no es democrático es el uso de las instituciones democráticas (y con ellas el sufragio) para alentar o defender INTERESES PARTICULARES convirtiendo a la racionalidad democrática en mera "razón instrumental".

Por eso una votación, aunque sea con una mayoría absolutísima, no es democrática en sí, si no tiene en cuenta las pre-condiciones que  la hacen posible.

jueves, julio 25, 2013

Hannah Arendt: "Gleichschaltung" y lengua materna.

Hannah Arendt, judía alemana, sufrió la represión nazi y tuvo que escapar de un campo de concentración y refugiarse en los Estados Unidos. Años después,al escribir sobre el juicio al nazi Adolf Eichmann (analizando la estructura de lo que debía ser el "mal radical" y en la que ella encontró solo la "banalidad del mal") fue acusada de antisemita, de nazi y repudiada y marginada incluso por muchos de los que, dentro de la comunidad judía, eran sus mejores amigos.

Arendt es un ejemplo de integridad intelectual al librarse de muchos de los dogmas que sostienen al nacionalismo, poniendo siempre la identidad individual por encima de las identidades (o maniqueos juicios) de pueblos/colectivos.

El texto siguiente (sacado de una entrevista que puede encontrarse íntegra en youtube) es fantástico ejemplo, además, de cómo fueron los inicios del nazismo y cómo se extiende y triunfa una ideología en especial cuando es percibida como ideología predominante, incluso entre los propios excluidos por ella.


 "La toma del poder [por parte de Hitler] era naturalmente un desastre, pero era una cuestión política, no personal. Para saber que los nazis eran nuestros enemigos no necesitábamos que Hitler se hiciese con el poder, por favor! Y también sabíamos que una gran parte del pueblo alemán estaba con ellos. (...) bueno ya sabe usted lo que era la "Gleichschaltung" ("uniformización") ¡y quiero decir que los amigos se "uniformizaron"! El problema, el verdadero problema personal, no fue lo que hicieron nuestros enemigos, sino lo que hicieron nuestros amigos. Esa marea de la "Gleichschaltung", que en buena medida era voluntaria, o que, en todo caso, no estaba aún bajo la presión del terror: fue como si en torno a nosotros se abriese un espacio vacío. Yo vivía en un medio intelectual, pero conocía también otras gentes. Y pude comprobar que la "Gleichschaltung" se convertía, por así decir, en regla entre los intelectuales; no así en los otros medios. (...) 


¿Qué queda? Queda la lengua. Me he negado siempre, de manera consciente, a perder mi lengua materna. Siempre he mantenido ciertas distancias tanto del francés, que llegué a hablar muy bien, como del inglés, la lengua en la que hoy escribo. Hay una diferencia abismal entre tu lengua materna y todas las demás."

martes, julio 16, 2013

Hannah Arendt y el mal radical de...¿Pueblos o personas?.

Hannah Arendt judía alemana Hay en las pantallas una muy recomendable película sobre una de las pensadoras más fundamentales del siglo XX, Hannah Arendt. La película, de Margarethe von Trotta relata el proceso en Israel al nazi Adolf Eichmann, que le sirvió para escribir uno de sus libros más importantes, y sin duda el más famoso.

Una virtud de la película es hacernos ver, con Arendt, dos importantes cosas. Primero que, incluso en un ejemplo tan radical como es el nazismo, no se puede hablar de grupos (pueblos, naciones, culturas, etc...) buenos y grupos malos. No se trata de que los alemanes fuesen malos y los judíos buenos. Cualquiera puede comportarse mal (o bien) si las circunstancias le dan la oportunidad, es la condición humana y son personas concretas las "culpables" o las "heroicas" en las respuestas a dichas circunstancias. Después, que el maniqueísmo del grupo (nacionalismo) es tal, que denunciar algo así puede lanzar contra ti todas las presiones del mundo, incluso de los que creías tus amigos. Es mucho más fácil y confortable tener la explicación del blanco y negro de que "el otro" es el malvado, y "nosotros" estamos justificados a todo y legitimados, como víctimas, por ello.

Hannah Arendt, judía que sufrió la represión nazi y tuvo que escapar de un campo de concentración, fue acusada de antisemita, de nazi y repudiada y marginada por muchos. Su postura no puede ser más actual y "posnacional":

"Nunca en mi vida he 'amado' a ningún pueblo o colectivo, ni al pueblo alemán, ni al francés ni al americano, ni a la clase trabajadora ni a nada de este orden. En realidad yo solo 'amo' a mis amigos, y soy incapaz de cualquier otro amor. Pero es que además, este amor a los judíos, siendo como soy judía, a mí me resultaría sospechoso" (Hannah Arendt)




jueves, abril 04, 2013

Eugenio Trías y el erial filosófico de Catalunya. (In Memoriam)

Eugenio Trías murió el pasado febrero. Es posible que haya quien lea esto y se acabe de enterar. No es de extrañar. La muerte de Trías ha pasado por los medios catalanes con gran sordina, muy de paso y a poder ser brevemente, como si no fuese con nosotros, los catalanes. No solo los medios, también se ha hecho un gran silencio entre el establishment, que ha mirado a otra parte. Los políticos de importancia no han hecho las consabidas declaraciones, de si "ha mort un patriota", o si es "una gran pèrdua pel país". Nada de eso. Silencio. Y eso que estamos acostumbrados a que esas palabras grandilocuentes las dirijan nuestros dirigentes ante la muerte de cualquier vulgar estudioso, apenas conocidos fuera del oasi, frecuentemente filólogos (filología catalana, claro...) y cuya obra consiste en un trabajo tosco de biblioteca con originalidad inexistente.

Un país como el nuestro, de exaltación hasta el ridículo del valor de lo propio y se olvida, mira por donde, del sin lugar a dudas mejor filósofo catalán que teníamos vivo (y probablemente el mejor, o entre los tres mejores, contando los de toda la Historia). Desde luego el filósofo, no solo catalán, sino español, más reconocido en el extranjero, desde Ortega, Unamuno y Zubiri. El único que ha recibido el que se podría llamar premio Nobel de filosofía, el "Premio Internacional Friedrich Nietzsche".

¿Se nos olvida el patriotismo esta vez? ¿se nos olvida gritar al cielo para que se sepa quién era Eugenio Trías, y que era catalán?. En fin, triste, tristísimo. Pero bueno es saber que el filósofo no se sorprendería para nada de esta actitud y que sin duda es la que esperaba. Conocía bien su tierra, Cataluña. Y mejor que nadie es dejarle a él describirlo, como lo hizo, entre otros lugares, en un artículo de  octubre de 1997:

(...)La escasa o nula tradición filosófica que anida por nuestros lares, o el desprecio y desamor latente o patente que en Cataluña se suele manifestar, incluso en medios intelectuales, con relación a la filosofía explican, quizás la imagen del pedregal de la parábola evangélica que acabo de evocar [la de la semilla que arroja un campesino primero a un pedregal, luego a una zona más receptiva]. Y es que el tan celebrado seny catalán, como muchas veces denunció Joan Maragall, es con demasiada frecuencia la coartada de una percepción alicorta, estrecha de miras, de un escepticismo ramplón y bon vivant, o de un hedonismo de escaso aliento, para el cual toda aventura de pensamiento es reputada como una absurda quimera de quien no sabe tener bien puestos los pies en la tierra.(…)

La filosofía en Cataluña ha circulado entre las humoradas de personajes de gran guiñol, tertulianos desocupados como el afamado Francesc Pujols*, o ese pintoresco e indocumentado histrión que se hizo llamar Peyus. (…)

El marco de reflexión ha estado siempre sustituido por la voz de orden que sólo admite obediencia sin fisuras a un credo, a un cacique, a un líder carismático, a un partido, a una determinada escolástica. Este es un país de genuflexos ante el poder. Y de un poder que no permite fisuras; donde el ejercicio de la libertad de opinión está, en principio, severamente contraindicado. En un espacio así no es posible ninguna filosofía verdaderamente creadora. (…)

Seguramente las cosas mejorarían mucho más si comenzáramos a aprender a sumar y multiplicar allí donde lo que visceralmente pide el cuerpo es restar y dividir; si, por ejemplo, se comprendiera que un filósofo es catalán porque “vive y trabaja en Cataluña”, sea cual sea la lengua en que se exprese; y sea cual sea, también, el rumbo ideológico de sus ideas.

Extracto de “El erial filosófico catalán", artículo contenido en la compilación "Pensar en público" Ediciones Destino, Barcelona, 2001. 

Otro post sobre el mismo asunto, con otra "víctima" (afortunadamente esta todavía viva):  Juan Marsé no es portada en Catalunya. 

*Suyo es el famoso dicho de que un día los catalanes, cuando viajemos por el mundo, lo tendremos todo pagado.

Cursivas del autor, las negritas son mías. 

jueves, noviembre 22, 2012

La Confusión entre democracia y sufragio; Por qué un referéndum puede no ser democrático.

Se está difundiendo la simplista y peligrosa idea de que la democracia consiste secamente en que “el pueblo vote”, si algo está aprobado por un referéndum ya es automáticamente “democrático”. Por otro lado demasiadas veces se objeta frente a esto que solo hay democracia si se aceptan las normas y leyes dadas, lo cuál, así expresado, tampoco es riguroso.

Una propuesta no es democrática por el mero hecho de haber sido aprobada por una mayoría mediante sufragio. Ideas votadas por una mayoría pueden ser radicalmente antidemocráticas. Lo serían por ejemplo aquellas que, en un país con mayoría blanca, fuesen discriminatorias contra una minoría negra. Lo son aquellas que discriminan a los homosexuales (en algunos países “democráticos” se llega incluso a castigar la homosexualidad con la pena de muerte). Lo son aquellas, como las repúblicas islámicas, que construyen el Estado, lo común, pensando en solo una parte de la ciudadanía. Lo fue, por poner un ejemplo claro reconocido por todos, la Alemania nazi, legitimada “en las urnas”.

Y es que se parte de un mal entendido y es que se ha confundido democracia con lo que solo es una de sus herramientas que es el sufragio, esto es, la decisión de la mayoría. Una decisión mayoritaria puede no ser más que una “dictadura de mayorías” que como el mismo nombre indica poco tiene de democrático.

La democracia no es eso, no es dictadura de las mayorías, sino el gobierno del pueblo, de TODO el pueblo, de forma que a la hora de crear el marco en que se mueve, las instituciones donde la “democracia” se ha de realizar se ha de pensar en todos, basado en el mínimo común y no en unos máximos de algunos no compartido, por más que sea mayoritario.

Es por ello que la democracia tiene unos requisitos para cumplirse, de los cuales el sufragio es solo uno, y no el más importante, pues es simplemente instrumental, es un medio y no un fin en sí mismo. Y una decisión, para ser democrática necesita:

- El ámbito de decisión, el lugar en que se producen las leyes, ha de ser COMPARTIDO, el marco democrático no puede construirse por mayorías y despreciando a las minorías. 

- Es fundamental el respeto a la LIBERTAD INDIVIDUAL. Una mayoría no puede decidir lo que solo a uno incumbe, lo que se puede someter a votación es lo común, nunca lo individual. 

- Una propuesta para ser democrática no puede atentar contra la IGUALDAD DE DERECHO Y TRATO. Esto es, si son DISCRIMINATORIAS y distingue al ciudadano en razón de lengua, cultura, raza, sexo... no son democráticas. 

- IGUALDAD PARTICIPATIVA No hay democracia si no todos los ciudadanos no están en igual disposición de defender sus puntos de vista y si todos los argumentos no tienen la misma posibilidad de ser escuchados públicamente. 

- DERECHO A LA INFORMACIÓN Y A LA VERACIDAD El ciudadano tiene derecho a saber lo que vota y a no ser manipulado. No es democrático un proceso cuando surge de la manipulación o cuando esconde informaciones relevantes y no se informa claramente de las consecuencias de su elección. 

- Toda propuesta ha de ser INTEGRADORA no es democrática ninguna idea que esté pensada solo para un colectivo y que no busque acoger las diferentes formas de ser de la ciudadanía.

viernes, octubre 26, 2012

Convergència lo tenía claro desde el principio.


"La conquista del poder cultural es previa a la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados "orgánicos" infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios "

Antonio Gramsci (1891-1937)
Filósofo perseguido y encarcelado por el fascismo de Mussolini.

jueves, junio 21, 2012

España es un invento, Catalunya es una realidad (inventada).

Es muy curiosa la mítica del nacionalismo catalanista...

...según ellos, "España" no existe, es simplemente un "invento".

...y sin embargo "Catalunya" existe y es una Nación sencillamente porque se tiene conciencia de serlo. Vamos, que en este caso ser invento -de algunos- es lo que da la legitimidad para ser realidad.

viernes, mayo 06, 2011

El universo es la patria.

"Para los hombres sabios la tierra entera es accesible. El universo es la patria de un alma excelente."

Demócrito

miércoles, abril 07, 2010

Venerar como si fuera un Dios.


"Venerar al propio país como si fuera un dios supone, en realidad, maldecirlo"
Rabindranath Tagore

miércoles, marzo 17, 2010

La verdadera revolución no es la que deja las cosas tal como estaban.


El nacionalismo catalán no puede ser "facha". Eso es un dogma y peligroso. Se ha creido que como la dictadura franquista se basaba en un profundo nacionalismo español, cualquier respuesta a dicho nacionalismo es democrática y anti-totalitaria. Y como lo más contrario al nacionalismo español pudiera parecer que son los nacionalismo periféricos, éstos son "liberadores". Pero nada más absurdo. Lo que refuta al nacionalismo español es el anti-nacionalismo del no-nacionalista y no otro nacionalismo, que no deja de ser el mismo perro con distinto collar.

Albert Camus desconfiaba de las llamadas "revoluciones", pues como bien dice la etimología de la palabra, una "revolución" es un giro de 360º, y en dicho giro (al contrario del giro de 180º) de lo que se corre es el riesgo de dejar las cosas tal y como estaban.

Por ello es inconsistente la postura de aquel nacionalista que defiende siempre como legítima cualquier "discriminación positiva" amparada en abusos pasados. Lo malo es que es la postura generalizada en nuestra sociedad, en la que vemos que cualquier denuncia de una "pasada de la raya" por parte del nacionalismo acaba de forma automática en la criminalización de quien la hace y por supuesto en la calificación auomática de "españolista". De ello se deriva a su vez, la tesis dogmática de que no existen no-nacionalistas, de que los que se llaman así mismos así son nacionalistas españoles disfrazados (se supone que por algún motivo, acomplejados).

El resultado de esta posición es una espiral, donde los "más nacionalistas" van empujando a los que lo son más moderadamente en una caida en vacío donde o se aceptan sus tesis o es que se es españolista y donde cualquier abuso, por discriminatorio que sea, siempre estará justificado.


viernes, octubre 16, 2009

Libertad individual, un espacio sagrado.

"Cualquiera sea la teoría que adoptemos sobre el fundamento de la unión social y sean cualesquieras las instituciones bajo las cuales vivamos, hay alrededor de cada ser humano considerado individualmente un círculo en el que no debe permitirse que penetre ningún gobierno, sea de una persona, de cuantas o de muchas;

Hay una parte de la vida de toda persona que ha llegado a la edad de la discreción, en la que la individualidad de esa persona debe reinar sin control de ninguna clase, ya sea de otro individuo o de la colectividad.

Nadie que profese el más pequeño respeto por la libertad o la dignidad humana pondrá en duda que hay o debe haber en la existencia de todo ser humano un espacio que debe ser sagrado para toda intrusión autoritaria"

John Stuart Mill (1806-1873)
Principios de Economía Política

viernes, octubre 02, 2009

Zenón el estoico; Una Ley para todos.

"No deberíamos vivir en estados o poblaciones divididas y cada uno con su derecho, sino creer que todos los hombres son nuestros compatriotas y conciudadanos; no debería haber más que una forma de vida y un orden estatal, del mismo modo que un rebaño común se cría según una misma ley"

Zenón de Citio (334 a.c. - 260 a.c.)
Politeia

martes, mayo 19, 2009

Rawls; Libertad igual para todos.


“Sólo puede tolerarse aquello que sea compatible con el principio de libertad igual para todos”

John Rawls

jueves, abril 09, 2009

Izquierda, Igualdad y Nacionalismo.

Frente al nacionalismo de derechas que defiende generalmente que el nacionalismo es transversal (no es ni de derechas ni de izquierdas) el nacionalismo de izquierdas, sin embargo, defiende muy habitualmente que el nacionalismo es de izquierdas, y así está grabado en el subconsciente de muchos ciudadanos. La afirmación no tiene ningún fundamento teórico, a poco que se la analice. (en muchos sentidos, el nacionalismo es tradicionalista, antiprogresista, retorna al ciudadano a la condición de súbdito, anti-liberal, etc) pero ahora voy a centrarme en uno de los valores básicos para la izquierda, el de la Igualdad.

Bobbio defiende que aquello por lo que se puede distinguir a la derecha de la izquierda es por el valor de la “igualdad”. La izquierda defendería la igualdad y la derecha la desigualdad.

Una variación de esta idea es propia de la socialdemocracia, en la que la igualdad se sustenta en la desaparición de igualdades, con la redistribución de la riqueza. Para esta idea, la izquierda sería aquella teoría que defiende que los recursos de los más favorecidos deben fluir hacia los más desfavorecidos.

Marx se defendia de las acusaciones contra el comunismo por querer “suprimir la patria y la nacionalidad” diciendo que los obreros no tienen patria, y que no se les puede quitar aquello que no tienen. Y añadía:
“Los particularismos nacionales y los antagonismos de los pueblos desaparecerán cada día más”.

Gramsci también denunciaba que era el capitalismo el que pretendía dividir a los trabajadores fijando los particularismos, y defendía la unidad de Italia como paso previo a una emancipación universal, reflejo de la igualdad final de todos los hombres.

miércoles, febrero 04, 2009

Conservadurismo y Progresismo.

"Hay una característica del ser humano que es compartida por autores racionalistas tan distintos como Aristóteles, Kant o Habemas, e incluso por los antirracionalistas: las personas tienen la capacidad de enfrentarse críticamente con el mundo que les rodea y consigo mismas; tienen la facultad de argumentar a favor y en contra, de enjuiciar hechos, actitudes y sentimientos, y a veces lo hacen incluso 'sin querer', como si un juez interior hablara sin pedir permiso.

La capacidad de juicio que las personas adquieren a través del aprendizaje y de las tradiciones compartidas también es el instrumento con el que pueden modificar dichas tradiciones y las limitaciones de su propio medio; la aspiración a lo mejor es una fuerza humana que impulsa a las personas hacia cierto tipo de exigencias profundamente morales, básicas para el desarrollo de la humanidad. A partir de este afán se abre la posibilidad de innovación y creación en los distintos ámbitos.

La relación entre tradiciones e individuos puede asumirse con la mirada puesta en el pasado y con una actitud de orientar la vida hacia la mera conservación de lo adquirido, o bien con la mirada puesta en el futuro y el interés de crear nuevas vías de tránsito que tiendan puentes adecuados entre las tradiciones del pasado y las necesidades del presente y del futuro"

Margarita Boladeras
"Libertad y tolerancia. Éticas para sociedades abiertas."
Ed. Universitat de Barcelona.

miércoles, enero 07, 2009

La lealtad nacional para Nussbaum.

"La lealtad nacional es una característica moral irrelevante"

Martha Nussbaum

lunes, noviembre 12, 2007

La no-resistencia a la tiranía

"Con la resistencia a la no-tiranía se pretende suplir la no-resistencia a la tiranía" [Odo Marquard].
Dictamen, por cierto, que también puede aplicarse a esa parte de nuestra izquierda que se acomoda prudentemente al fascismo batasunero pero no renuncia al heroísmo de imponerse a título póstumo sobre el franquismo.


Fernando Savater en

"La ironía escéptica de Odo Marquard"
(Babelia 10 de Noviembre de 2007)

miércoles, agosto 29, 2007

Un mundo sin esencias o, lo que sería lo mismo, sólo con esencias particulares

Extracto de:
El deseo según Deleuze

por Maite Larrauri
Editorial Tándem.



También el juicio moral aprisiona la vida. Deleuze repite a menudo una frase de Antonin Artaud: “hay que terminar de una vez por todas con el juicio de Dios”. El juicio de Dios es el juicio trascendente, aquel que en virtud de otra vida más perfecta juzga esta vida nuestra terrenal. La trascendencia consiste en creer en una realidad superior según la cual se puede creer en una realidad superior según la cual se puede establecer lo que está bien y lo que está mal. Poca importancia tiene que esa realidad superior la situemos en los cielos, en las ideas, en el futuro, en la promesa política de un mundo mejor, en el más allá del socialismo o en lo que sea. Lo que tienen en común todas las trascendencias es la voluntad de juzgar la vida desde el exterior.

¿No hay, entonces, que juzgar en modo alguno?, ¿no es posible orientarse?, ¿sólo vivir, y vivir sin más, lo que sea y lo que venga? No es eso. Se trata de liberar la vida y de no abandonar el juicio. Para ello la vida debe ser juzgada de manera inmanente. Un juicio inmanente de la vida es un juicio realizado desde dentro mismo de la vida, sin tener en cuenta nada más que la propia vida, un juicio terrenal, hecho a base de valores estrictamente terrenales.

Empecemos por poblar el universo de seres vivos diferentes, de cuerpos particulares, y pensémoslos sin el lenguaje del ser. Dicho de otra manera, no tomar en cuenta el lenguaje del ser significa no definir un cuerpo por la especie a la que pertenece, sino por los afectos de los que es capaz: definir cada planta, cada animal, cada hombre y cada mujer de manera particular, con arreglo a aquello de lo que son capaces, es decir, con arreglo a su potencia.

La “potencia” no quiere decir aquí lo que potencialmente podría hacer un individuo por el hecho de pertenecer a una especie concreta, sino que “potencia” significa lo que realmente puede este individuo, y lo que realmente puede es lo que hace. Tomemos como ejemplo una garrapata. El mundo es inmenso y no todas las cosas afectan a todos los cuerpos vivos de la misma manera. Una garrapata se siente afectada por la luz, y por eso trepa a lo alto de un arbusto; se siente afectada por el olor, y por ello se inmoviliza en una rama y espera hasta que un cuerpo caliente pasa por debajo; y, en tercer lugar, se siente afectada por el tacto y busca la zona del cuerpo en la que incrustarse. Así pues, del conjunto del mundo, las garrapatas sólo se ven afectadas por la luz, el olor de un cuerpo caliente y el tacto de una zona del cuerpo. Pero estos afectos pertenecen a la definición de lo que es una garrapata. En cuanto nos vemos enfrentados a juzgar la vida de una particular garrapata, ésta dependerá de los encuentros con arbustos y animales de sangre caliente que el azar le depare. Y la vida de dicha garrapata será el conjunto de afectos de los que haya sido realmente capaz, esto es, su potencia no es lo que podría haber hecho, sino lo que realmente ha hecho.

La especie no nos dice lo que es un individuo, sino lo que debería de ser porque es como una esencia universal, válida para todos los individuos comprendidos en ella: tomando como ejemplo esta vez un individuo del reino vegetal, juzgo según la esencia si digo “este arbusto es un viburnum y, como tal, debe crecer hasta llegar a esta altura”. Pero si no considero la especie a la que pertenece este arbusto, sino sólo su potencia particular, no condenaré un comportamiento que no se atenga al que esperaba según la especie: quizá no arranque de un seto este viburnum sólo porque es más pequeño que los demás. (Los jardines de quienes piensan con el lenguaje del ser y juzgan con un criterio trascendente se parecen bien poco a los jardines de quienes se esfuerzan por pensar en las potencias particulares de cada planta y cada árbol).

El mundo sin esencias o, lo que sería lo mismo, sólo con esencias particulares, permite agrupaciones de otro estilo. Un caballo de tiro está más cerca de un buey que de un caballo de carreras porque la potencia de un caballo de tiro –los afectos de los que es capaz- es similar a la potencia de un buey. De nuevo aquí es cuestión de percepción, de ver la vida por el medio, por donde se mueve y transita.

Influenciado por conceptos que provienen del mundo animal y vegetal, Deleuze emplea la palabra “territorio” para referirse a la potencia particular de cada individuo. En efecto, podemos inmediatamente entender qué es el territorio de una garrapata, de un arbusto, de un caballo, de un hombre o de una mujer: es el espacio que ocupa un cuerpo vivo mediante los afectos de los que es capaz.

La potencia busca crecer y anexionarse más territorio. Los seres humanos, los animales, las plantas, poseen un territorio que no se delimita por contornos fijos, sino que está en continuo movimiento porque está determinado por la fuerza vital de cada cual. Un territorio no se delimita desde fuera, no es una propiedad privada. Cuando no actúa la violencia de los otros, el territorio crece hasta el límite de sus propias fuerzas.

Así pues, el territorio no es algo cerrado, es más bien un vector que se mueve, por lo que continuamente hay en él movimientos de desterritorialización y reterritorialización. O mejor aún, el territorio es un vector de salida del territorio. El territorio es devenir, se deja invadir o invade, se puebla, se desertiza.

Cada uno busca su propio territorio hasta cuando entra en una habitación nueva: busca el lugar en el que estará mejor. La música es siempre la expresión del territorio entendido como vector de movimiento. Deleuze nos invita a recordar en qué momentos cantamos, cuándo canturreamos, cuándo repetimos una cierta musiquilla, un estribillo como si se tratara de un ritornell. En primer lugar, lo hago cuando le doy la vuelta a mi territorio: estoy limpiando mi casa, se oye una radio al fondo, tralaralarita… En segundo lugar, cuando no estoy en mi casa, estoy fuera de mi territorio, intento volver a casa, reterritorialización, cae la noche y quiero darme ánimos. En tercer lugar, me separo de un territorio y canto “adiós, me voy y siempre llevaré en mi corazón…”, desterritorialización. La música dice lo que no se deja decir de otra manera, la vida misma cuando se mueve, cuando deviene, cuando arbolea, pajarea, gusanea. Si la potencia de los seres vivos, su capacidad de ser afectados se expresara, tararearía, cantaría la canción de su territorio, haría oír sus ritornelos.

Podemos, pues, terminar de una vez por todas con los juicios trascendentes. Si prescindimos de la especie, hacemos saltar por los aires lo que está bien y lo que está mal para todos los individuos de una especie: lo que está bien para un caballo de carreras no es lo que está bien para un caballo de tiro. Es más, si tratamos a un caballo de carreras como si fuera un caballo de labranza –suponiendo que pensáramos que eso es lo que conviene a todos los caballos- quizá lográramos al final obtener que el comportamiento del caballo de carreras fuera como el del caballo de labranza, pero habríamos obtenido un caballo de labranza triste, encerrado en un territorio que no es el suyo, con escasa capacidad vital. Por el contrario, realizar aquí un juicio inmanente es entender qué es el bien y el mal para un caballo de carreras, cuáles son las cosas que le convienen, el tipo de vida que hará que se ensanche su potencia, su territorio.