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miércoles, enero 14, 2015

Terrorismo islámico, terrorismo independentista.

Por más que algunos occidentalófilos y muchos tontos de tertúlia repitan que lo del terrorismo islámico es una guerra abierta contra Occidente, esto no va a pasar a ser verdad. Es más bien ridículo cuando en la misma semana del atentado del 'Charlie Hebdo' en Nigeria han muerto 30 personas en atentados islamistas, utilizando para ello a tres niñas bomba. Podrían decir, al menos, que la guerra es contra los valores occidentales, pero solo partiendo de un eurocentrismo inadamisible (que ellos precisamente dicen repudiar) según el cuál adjudicáramos a occidente los valores universales, se puede afirmar algo así. Es el islamismo, con una tendenciosidad interesada, el que puede hablar de "valores occidentales" refiriéndose a la libertad religiosa y de expresión. Pero si aquí se impusiesen los "valores occidentales" lo que habría no sería libertad, sino Estados fundamentalistas católicos.


Lo que quiere el fundamentalismo islámico es imponer la sharía, es decir, las leyes islamistas a los Estados (sean occidentales u orientales). Es decir, que su identidad religiosa sea asumida por las instituciones y prevalezca sobre todos, acabando con la separación iglesia-estado y acabando con las libertades individuales (religiosas, morales o axiológicas) y con la neutralidad a la que se deben las instituciones respecto a las identidades de los ciudadanos (identidad religiosa, cultural, ideológica). Es decir, contra uno de los mayores logros de la civilización (que viene de ciudad y ciudadano) que es precisamente la de hacernos "ciudadanos", tengamos la identidad que tengamos, y no meros miembros de un "pueblo" (el pueblo islámico, el pueblo israelí, el pueblo ario...).


Todo terrorismo dice hablar en nombre de la Libertad que ahora tantos han salido a defender con el  "Je suis Charlie". Pero no en nombre de la "libertad de expresión" (occidental según ellos) sino en la nombre de una libertad colectiva, la libertad de su pueblo, en este caso la libertad del pueblo islámico ("Estado islámico" es el nombre del mayor grupo terrorista actual) que está por encima de cualquier libertad individual (como pueda ser la de que puedas expresar creencias contrarias a las colectivas). 

Por todo ello, no es sólo que sea inoportuno y una salida de tono (un intento de meter una cuña para hablar de lo mío sin que se note demasiado) que Artur Mas diga en París, manifestándose por los atentados; "i quan dic la Llibertat la dic en majúscules, perquè és un valor de civilització que ens uneix a tots els europeus, però també les llibertats, que vol dir les individuals i les col·lectives, que no es poden destriar unes de les altres". No es solo un mal chiste, es que precisamente esos que han atentado lo han hecho en defensa de "sus libertades colectivas", escrito así, con el posesivo "sus" porque las libertades colectivas, fijémonos, nunca son las "libertades de todos", sino las libertades que unos (islamistas, nacionalistas...) definen que han de ser para todos. Y eso necesariamente choca contra los ciudadanos que no coinciden con esas "libertades" (así pues, no sólo libertades individuales y colectivas sí son "destriables", es que se oponen). Definir una "nación" como "islámica" no es ninguna libertad, es lo contrario. Pero de la misma forma, definir una nación en la que conviven dos lenguas propias, por UNA lengua, UNA cultura y UNA identidad, no es ninguna libertad "colectiva" (y cuando se le ponen apellidos a un valor hay que empezar a sospechar) sino una forma de intentar uniformizar, es decir, acabar con unas libertades.

Aquí en Cataluña  también hemos sufrido el terrorismo (y no sólo el etarra, también nuestro propio terrorismo alliberador). La triste diferencia con Francia, es que en Francia a nadie se le ocurriría decir que no sólo es responsable el terrorista, sino también quien provoca las causas que lo originan (vamos, sería culpar a los dibujantes por provocar) ni exigir diálogo con el islamismo porque, aunque los medios sean equivocados, hay que comprender sus motivos. 

Porque tener una religión individualmente es legítimo, convertirla en islamismo, (religión de las instituciones), no lo es porque va contra la libertad (y la vida cuando se convierte en islamismo terrorista).
...y aquí nunca comprendimos que tener una identidad es legítimo (e inevitable) pero convertirla en nacionalismo (identidad de las instituciones) no lo es, porque va contra la libertad (y la pluralidad de identidades).

lunes, abril 02, 2012

¿"Derecho a Decidir" quiere decir "más Libertad"?

Al grito de "Dret a Decidir" los políticos nacionalistas intentan atraer a unas mayorías a unas tesis nacionalistas a las que la mayoría es bastante indiferente.
Se dice que los catalanes debemos decidir por nosotros mismos, y que no deben ser otros los que decidan por nosotros.

En realidad se confunde aquí la "Libertad", que es el derecho a decidir que tiene una persona por sí misma, con la "Soberanía política" que es la forma en que se organizan grupos de personas en orden a elegir sus Instituciones.

Las personas no somos más libres, ni podemos decidir más, porque una unidad más pequeña sea la que "decida". Si fuese así...¿por qué quedarnos con la unidad "Catalunya"?  ¿Por qué los leridanos no pueden "decidir por sí mismos" en lugar de lo que "se decide en Barcelona"? ¿Serían más libres los ciudadanos de un "Barcelonés" independiente que de una Catalunya independiente? ¿No sucede muchas veces justo lo contrario que precisamente el caciquismo es más fácil en unidades más reducidas y la democracia y los valores universales donde se pueden precisamente defender no es en ámbitos más amplios, España, Europa? 

¿De verdad alguien se cree que los ciudadanos seríamos más libres bajo la casta que -a pesar de los frenos de la Constitución o la Justicia española- impone la rotulación en un idioma, la inmersión lingüística o el esencialismo identitario? ¿Qué límite o contrapeso tendrían sus ansias uniformistas sin esa pertenencia a España cuando los máximos responsables lingüísticos de la Generalitat son capaces de afirmar que sin el freno de la Constitución la "Lengua castellana" en la escuela debería ser una optativa?

Pero aún hay más, incluso en decisiones que directamente tomen las mayorías, no está claro que éstas necesariamente aporten más libertad a los ciudadanos. Muchas veces hay mayorías que precisamente lo que votan son las reducciones de libertades de minorías. Muchos países árabes, por ejemplo, con sufragio democrático, prohíben la homosexualidad, persiguen la libertad religiosa o discriminan a la mujer.
La Historia demuestra que son posibles democracias totalitarias y que la Libertad solo está garantizada con la libertad misma.

Que haya más margen de decisión y más libertad no depende de dónde se sitúan las instituciones (Europa, España, Catalunya, Barcelona..) sino de los márgenes de Libertad individual que esas instituciones permitan. Y unas instituciones catalanas pueden ser ultra-intervencionistas, como desgraciadamente muchas veces está demostrando una Generalitat que todavía no es independiente. En ese caso decidimos menos, somos menos libres.

La realidad es que según en que aspecto, perteneciendo a España podemos decidir más, incluso políticamente. El nacionalista catalán habla como si los catalanes no decidiésemos mas que sobre las normas que salen de la Generalitat, lo cual es falso. Los catalanes somos probablemente los españoles que más peso tenemos en la dirección y decisiones en España. No solo a través del voto, pero incluso en el voto, somos la segunda autonomía con más peso, muy por encima de las demás, incluida la Comunidad de Madrid.

El nacionalista, cierto, siempre quiere decidir más. Pero quiere decidir él. O que las decisiones que se tomen sean las suyas. La Libertad le importa menos.




jueves, febrero 09, 2012

La dignidad del individuo frente al rebaño.

August Landmessser -que fue condenado a dos años y medio de trabajos forzados en un campo de concentración por casarse con una judía- negando el saludo nazi a Adolf Hitler en un acto en Hamburgo el 1936.
La fotografía ("El hombre cruzado de brazos en medio del saludo nazi") se encuentra expuesta en el centro de documentación "Topografía del Terror" de Berlín.

lunes, mayo 09, 2011

El ultraindependentismo, la independencia de cada uno.

La mayor estafa del independentista es poner en su boca la palabra "Libertad". Si en algo no cree el independentista (al menos el que lo es desde el nacionalismo) es precisamente en eso, en la Libertad. Su independentismo lo que defiende es que triunfen y se impongan sus razones sobre las de los otros individuos. Limita la libertad a la "Nación" y no quiere ni oír hablar de "dret a decidir" o "llibertad" más allá de eso (por ejemplo no aceptaría que Barcelona decidiese por sí misma seguir siendo española).

En este sentido yo soy ultra-independentista, voy mucho más allá que el nacionalista porque creo más en la libertad y el derecho a decidir que cualquiera de ellos. Creo en la independencia de cada individuo, y en su derecho a decidir individual e intransferible.

Para el nacionalismo, en cambio, no hay peor enemigo que el individuo.

miércoles, marzo 16, 2011

La libertad es lo que genera la diversidad.

Pensar que la diversidad es buena en sí, es un gran error, la diversidad es más divertida, si se quiere, y así para quien estudia los animales, cuanto más especies haya mejor (y descubrir una más es de lo máximo a lo que se puede aspirar), para quien estudia las plantas, igual, para quien estudia el comportamiento humano, el comportamiento de una tribu contra más diverso y extravagante mejor (aunque vivir en dicha tribu sea para el aborigen un infierno) y para quien estudia las enfermedades lo más divertido es que haya muchas y a poder ser, con los síntomas más insólitos posibles. Descubrir una nueva enfermedad o un paliativo para alguna extraña, es profesionalmente lo más, aunque humanamente lo más sea desear que no existan enfermedades o que ya tengan cura.

La existencia de millones de virus, también da más "diversidad" y hace de su estudio una ocupación apasionante, pero no es algo necesariamente bueno.

Lo que es verdaderamente bueno no es la diversidad, sino la libertad y es la libertad lo que genera la diversidad social. Si podemos llegar a ser diferentes es porque en un momento dado pudimos elegir y elegimos de forma distinta, si no podemos elegir, si solo hay una opción, la diversidad es imposible.
Intentar acabar con la libertad, como hace la estrategia homogeneizadora de la inmersión obligatoria, con la excusa de la "diversidad" es falso; la falta de libertad no genera diversidad, e improcedente; lo que es deseable es la libertad, la diversidad no es ni buena ni mala, es un "efecto secundario" de la libertad.

miércoles, febrero 17, 2010

De ciudadanos a clientes.

Primero fuimos súbditos.
Después, ciudadanos.
Ahora somos clientes.
¿Pero no decían que el "cliente" siempre tiene la razón?...pero claro, eso era cuando éramos ciudadanos...

*A partir de un micropoema de Ajo.

sábado, febrero 13, 2010

Catalán de cine.

No diré que estoy a favor de la nueva ley del cine que impondrá unas cuotas de doblaje al catalán del 50%. No sería cierto porque pienso que tal y como está, puede ser muy nociva para el sector, y que buscando garantizar una “libertad de elección” pueda ser que se consiga lo contrario, que acaben llegando menos películas a nuestros cines, e incluso acelerando el cierre de muchas salas.

Pero lo que no estoy es en contra de ella por “principios”.
Es decir,
no veo mal las cuotas en el cine ni creo que supongan una imposición, ni vayan contra la libertad. El intervencionismo no es malo en sí. El intervencionismo malo es aquel que se inmiscuye en las costumbres, es decir, lo intolerable es el atentado contra las libertades individuales, las libertades de la persona. Pero las grandes multinacionales no son personas, y es lícito controlarlas por el bien de las personas.

No veo lo de las cuotas en el cine para nada comparable a otras medidas, como la de rotulaciones en los comercios que no se imponen a multinacionales sino básicamente a autónomos, a individuos libres y además no buscan una equiparación al 50% sino una primacía completa y absoluta de una sola de las lenguas. Ni desde luego es comparable al hecho de la inmersión en las escuelas, donde tampoco parece valerles a algunos lo de buscar el equilibrio (50%) ni la libertad de elección que tanto proclaman respecto al cine.

En este país, parece que sea más importante poder elegir una película en tu idioma que no que tu lengua materna pueda ser excluida de las instituciones y la enseñanza.

jueves, enero 14, 2010

La garantía de la Pluralidad.

Lo único que puede garantizar la diversidad social y erradicar el pensamiento único, no es la existencia de una pluralidad de lenguas o la multiplicación de Estados, sino la existencia de libertad para los individuos.

viernes, octubre 16, 2009

Libertad individual, un espacio sagrado.

"Cualquiera sea la teoría que adoptemos sobre el fundamento de la unión social y sean cualesquieras las instituciones bajo las cuales vivamos, hay alrededor de cada ser humano considerado individualmente un círculo en el que no debe permitirse que penetre ningún gobierno, sea de una persona, de cuantas o de muchas;

Hay una parte de la vida de toda persona que ha llegado a la edad de la discreción, en la que la individualidad de esa persona debe reinar sin control de ninguna clase, ya sea de otro individuo o de la colectividad.

Nadie que profese el más pequeño respeto por la libertad o la dignidad humana pondrá en duda que hay o debe haber en la existencia de todo ser humano un espacio que debe ser sagrado para toda intrusión autoritaria"

John Stuart Mill (1806-1873)
Principios de Economía Política

viernes, junio 05, 2009

ERC decide por ti.

Me asombra la campaña de ERC en estas "europeas". Me asombra cómo juegan con la retórica para convencernos de lo contrario de lo que parecen decir. Su campaña se centra en el "Decidir" ¿Pero quién es el sujeto que ha de "decidir", según ellos?.

El anuncio que pasan por televisión empieza diciendo; "Decidir. Quantes vegades t'han dit tens tot el dret a decidir?". La fuerza del argumento está en que se dirige al individuo, a ti y a mí. A las personas, a los ciudadanos concretos. Y ahí todos estamos de acuerdo.

¿Todos? ¿Cuál es la postura de ERC, por ejemplo en cuanto a la "inmersió"? Su postura es que los padres no pueden elegir, si someten a sus hijos a la inmersió o no. Ahí deciden ellos, decide "Catalunya", según su retórica (o sea ellos, que son la conciencia de Catalunya). El "decidir" del que habla ERC no es el "decidir" libre de las personas, sino del "Dret a decidir" de los "derechos colectivos" que se anteponen a los derechos reales de los ciudadanos.


Por eso, y una vez conseguida la aprobación a que "tengo derecho a decidir" se pasa, disimuladamente a un "decidim" ya sí, colectivo, sin que nos demos cuenta de que ya no están diciendo lo mismo. Porque el "todos" del nacionalismo, no es el "todos y cada uno" el que nos incluye a cada ciudadano (los que de verdad tendríamos que decidir). El "todos" es Catalunya como esencia, como ente abstracto, de cuya voluntad, claro, son ellos los intérpretes. Así, Catalunya decide, pero los catalanes no.

Pero al final del vídeo, pidiendo el voto directamente, nos aparece Puigcercós, mirando fijamente a cámara, de persona a persona y lanza un rotundo y lacónico "Decideix-te". Porque al final, saben, que quien les ha de dar el voto es cada ciudadano, uno a uno.

Centrarse en la retórica del "Dret a Decidir" es doblemente paradójico, si pensamos, además, que se trata de unas elecciones Europeas. Si se supone, dentro de su lógica, que el "Dret a decidir" es la reclamación de algo que no se tiene, de un derecho que debería tener Catalunya, frente a "España" que decide por nosotros, ¿cómo es que ERC se nos presentan como europeístas? ¿Por qué dentro de esta enorme "Europa", en cuyo seno nuestro peso demográfico es ínfimo frente al que tenemos en España, si"decidimos"? Si, como se nos recuerda tanto últimamente, el 80% de las decisiones que nos afectan, se toman en Europa ¿cómo es que decidimos? ¿cómo se nos pide el voto por ello? ¿en Europa decidimos y en España no?

La retórica del nacionalismo, no se ha sabido adaptar a los Estados democráticos del siglo XXI, nada más que así, retóricamente. Aún no entienden que la Libertad es la Libertad de las personas, y que no hay Estado libre en el que no lo sean todos sus ciudadanos y que no se puede decir de un Estado democrático, donde hay igualdad de voto entre la ciudadanía, que no exista ya el "derecho a decidir".

martes, mayo 19, 2009

Rawls; Libertad igual para todos.


“Sólo puede tolerarse aquello que sea compatible con el principio de libertad igual para todos”

John Rawls

miércoles, febrero 04, 2009

Conservadurismo y Progresismo.

"Hay una característica del ser humano que es compartida por autores racionalistas tan distintos como Aristóteles, Kant o Habemas, e incluso por los antirracionalistas: las personas tienen la capacidad de enfrentarse críticamente con el mundo que les rodea y consigo mismas; tienen la facultad de argumentar a favor y en contra, de enjuiciar hechos, actitudes y sentimientos, y a veces lo hacen incluso 'sin querer', como si un juez interior hablara sin pedir permiso.

La capacidad de juicio que las personas adquieren a través del aprendizaje y de las tradiciones compartidas también es el instrumento con el que pueden modificar dichas tradiciones y las limitaciones de su propio medio; la aspiración a lo mejor es una fuerza humana que impulsa a las personas hacia cierto tipo de exigencias profundamente morales, básicas para el desarrollo de la humanidad. A partir de este afán se abre la posibilidad de innovación y creación en los distintos ámbitos.

La relación entre tradiciones e individuos puede asumirse con la mirada puesta en el pasado y con una actitud de orientar la vida hacia la mera conservación de lo adquirido, o bien con la mirada puesta en el futuro y el interés de crear nuevas vías de tránsito que tiendan puentes adecuados entre las tradiciones del pasado y las necesidades del presente y del futuro"

Margarita Boladeras
"Libertad y tolerancia. Éticas para sociedades abiertas."
Ed. Universitat de Barcelona.

viernes, enero 30, 2009

Democracia y votaciones.

Hay que ser muy poco lúcido para pensar que el hecho de que un sistema se haya sometido a votación lo convierte automáticamente en más democrático.

Un sistema es más democrático en cuanto permita convivir diferentes sensibilidades juntas y las pueda estructurar con mayor o menor aceptación general.

Un Estado que margina a la mitad de la población no es democrático, por mucho que haya estado refrendado por las urnas. De hecho, "democracia" significa "poder del pueblo" -de todo el pueblo, se supone- y no "poder del voto". La votación es sólo un método necesario para la democracia (la "expresión" del pueblo), pero en absoluto es lo que la define.

Así, si ahora en un referéndum se decidiese por una mayoría católica, la obligatoriedad de la religión católica en todos los ámbitos, sería por "una mayoría" pero no sería algo democrático. Y lo digo porque hay países "democráticos" donde esto sucede, donde son discriminados legalmente personas por su religión, lengua, orientación sexual, o simplemente por nacer mujer.


También es curioso que muchos "nacionalistas" defiendan con tanto ímpetu esta "libertad" la posibilidad de elegir, (que al ser así decide una mayoría por todos) y en cambio tengan tanta alergia a que los padres decidan si la lengua vehicular de sus hijos es el catalán, el castellano o ambas (sin perjuicio, claro, de que la "llengua catalana" y la "lengua española" en cuanto materias sigan siendo obligatorias) cuando en esta decisión cada uno decide por sí mismo, y la decisión del vecino no le afecta a uno.

Son democráticos sólo para lo que les interesa.

Después de todo el "Referéndum" no deja de ser el método de votación favorito de las dictaduras. Y lo es por un motivo. El poder está en quién formula la pregunta. Si tienes el poder para formularla, no hace falta ser muy hábil, para acabar dictando hacia dónde debe ir la sociedad.

martes, junio 10, 2008

Patriotismo y Nacionalismo II

Para pasar primero por las debilidades de este "patriotismo" -aquel que desea lo mejor para su Nación, frente al nacionalismo que es aquel que considera que "lo mejor", es ya lo "propio" de su Nación.- el primer problema de este "querer lo bueno" para el propio país está en el límite de lo que consideramos "nuestro país". Cómo delimitemos nuestro país puede hacernos llevar a dar el ligero paso que nos lleva del patriotismo al nacionalismo. Cuando el límite no sólo es externo, es decir las "fronteras" establecidas internacionalmente, sino también interno, cuando colocamos "fronteras internas" que nos hacen discernir entre los "naturales" y los "extranjeros"o los "metecos".

Menos objetable es cuando esta frontera es simplemente "jurídica" (y en base a una norma jurídica que no se sustenta en la discriminación entre ciudadanos). Es un mal inevitable, que nos permite discernir entre, por ejemplo, el turista y el ciudadano. Y formaliza cuales son los derechos y las obligaciones exigibles a cada uno. Esta frontera jurídica, para ser legítima, ha de estar limpia de prejuicios costumbrista-culturales. Es decir, no pueden limitarse ni diferenciarse los derechos de un ciudadano por ser mujer, budista, homosexual, negro... o tener una cultura o costumbres diferentes. La decisión de si alguien es o no ciudadano no puede estar condicionada por esas u otras características de ese tipo.

Por ello es inadmisible cualquier "contrato de integración" como los que propugnan el PP o Convergència i Unió. El contrato sólo puede ser aquel que nos hace iguales, es decir la ley, pero también igualmente libres. No cabe un paso previo de homogeneización para ser admitido.

La otra frontera, la exterior, también es un mal (y no conviene olvidarlo) aunque un mal de momento inevitable. Pero aquí también yace otra debilidad de este "patriotismo". Creo que la tendencia debería ser la de diluir estas fronteras en lo posible -algo que la Unión Europea a conseguido en parte- de forma que las diferencias entre derechos y deberes de la ciudadanía sean las mínimas entre los ciudadanos de un Estado y otro. La necesidad de estas fronteras no debería servir de excusa para propugnar que "querer lo bueno" para el propio país está reñido con querer lo bueno para cualquier país, y tener una concepción darwinista de las relaciones entre países, según la cual hay una lucha por la supervivencia irremediable entre países, que los países son "lobos" para los países. Y que de lo que se trata es de "tomar ventaja" con el resto, con un espíritu competitivo, más que cooperativo, pues estaríamos cayendo de nuevo en el nacionalismo y olvidando que en el fondo no hay "países" sino "personas".

Este patriotismo de "querer lo mejor" para el propio país puede ser, así, virtuoso, siempre que no se considere "lo bueno" como lo bueno de una parte del país y no de todo el país y no se enfrente a "lo bueno" de otros países, sino que considere que lo bueno para mi país, (la libertad, igualdad y prosperidad de sus ciudadanos) es lo bueno para cualquier país.

Este patriotismo así entendido, creo que se puede identificar con lo que Habermas llama "Patriotismo constitucional". (nada que ver con el uso que hace el PP de este concepto) . Se trata de un patriotismo de izquierdas, progresista y post-nacional.

domingo, junio 08, 2008

Patriotismo y Nacionalismo I

Se ha dicho que lo que diferencia al nacionalismo del patriotismo es que mientras el patriota es aquel que desea lo mejor para su Nación, el nacionalista es aquel que considera que "lo bueno", simplemente, es lo propio de su Nación.

Siguiendo esta lógica se podría decir que hay un nacionalismo hasta cierto punto más "civilizado" (que no ciudadano) y sólo hasta cierto punto, que se autoafirma como "tolerante" y que vendría a decir que ese "lo bueno"es sólo relativo a cada país. No es un "bueno" absoluto, sino que cada Nación, cada cultura o tradición, tiene un "bueno" que le es propio y ese es respetable y debe ser aceptado por el resto de Naciones.

Este nacionalismo es hijo ideológico del "multiculturalismo comunitarista" aunque no debería confundirse con este. A cualquier estudioso serio del multiculturalismo le haría reír considerar los diferentes nacionalismos de la Europa occidental como "culturas" en el sentido en que se usa en las tesis "multiculturalistas". Sería un abuso semejante a aquel que se comete con la tesis del relativismo lingüístico de Sapir-Whorf según la cual, lenguas diferentes suponen visiones de la realidad diferentes.

Los límites y deficiencias de esta vieja teoría han sido más que suficientemente discutidos, pero lo que conviene recordar, al hilo de lo que hablábamos, es que a los efectos de su teoría el mismo Whorf había aclarado que debíamos entender que se trataba de una misma lengua, ya no todas las lenguas romances (como el castellano y el catalán) sino el conjunto de lenguas indoeuropeas. (Los estudios de Whorf están realizados comparando la categorización del inglés con las categorías de los indios Hopi).

Yo que tengo una desconfianza natural en aquellos que se auto-denominan "patriotas" pues pienso que generalmente el "patriotismo" es la columna que suele edificar el nacionalista para esconderse detrás, y aún sin olvidar sus peligros, no puedo sino reconocer las ventajas del patriotismo así entendido -como el que quiere lo mejor para su nación- frente al nacionalismo -el que declara que lo bueno es lo propio de su nación-.

Pues lo "propio" de la Nación, siempre viene a coincidir con lo "propio" del nacionalista, en lugar de con "lo propio" de todos sus ciudadanos, de forma que se utiliza esta vulgar falacia para imponer "lo bueno" para algunos, a todos, limitando la libertad (que cuando es para todos si coincide con "lo bueno") de cada individuo a elegir que es "lo bueno" para sí mismo con total autonomía.


jueves, mayo 29, 2008

¿Qué pone en peligro la "Cohesión" en Catalunya?

La mayor objeción que se da contra la libertad de los padres de elegir la lengua vehicular en que se educan sus hijos es el de la “cohesión” de Catalunya. Se dice que una medida así causaría una “fractura social”.

No pasaré a exponer lo ridículo de este argumento. Primero porque, que yo sepa, las diferentes alternativas propuestas no hablan de una separación de los alumnos en función de su lengua, sino de un modelo de confluencia. Después porque lo que sería inadmisible es que las elecciones personales de unos ciudadanos, que sólo les afectan a ellos, irritasen tanto a otros (a los que no les afecta) que se pusiese en riesgo la cohesión del país. Esto lo que nos mostraría es la intolerancia de estos últimos, y que el problema no está en los que ejercen su libertad, sino en aquellos a los que molesta que otros la ejerzan, y tendríamos que averiguar cuál es la causa de esa intolerancia y en su caso ponerle remedio.


Pero claro yo me temo que la causa misma de esa intransigencia está en los mismos políticos que nos alertan sobre el peligro de “fractura” social. El uso de este argumento es igual de legítimo que el de aquel que defienda la obligatoriedad de la educación católica para todos los alumnos, (…o la supresión de las diferentes asignaturas optativas o la eliminación de la libertad de elegir entre Bachillerato y Formación Profesional) para así no provocar una “fractura social“…me parece que esta teoría deben creerla sólo unos sujetos extraños que durante toda su vida sólo se han relacionado con sus compañeros de clase, si no, no tiene explicación.

Pero al parecer proponer un Referendum de autodeterminación en cambio, no pone para nada en peligro la cohesión de nuestra sociedad. Y aún a sabiendas que es mayoría quién está en contra de la independencia en Catalunya (es decir que no serviría para nada más que para fracturar a la sociedad en este aspecto) y que en un futuro a medio-largo plazo no es predecible que la división de opiniones en este tema deje de existir. División de opiniones y diferencias que no pueden ser más extremas entre la población catalana y además, cuando el tema se toca, defendidas más furibundamente. (El mismo Artur Mas alertaba en TVE, cosa que calla en otros medios más cercanos, del peligro de fractura si se producía un referéndum sin tener al menos el apoyo de dos terceras partes de la población, límite en Catalunya, claramente imposible de alcanzar por el independentismo)

Concluyendo, nos encontramos con que el argumento de la “cohesión” del país sirve para anular libertades individuales (y alguna tan básica como la de no ser discriminado en función de la lengua propia) y sin embargo no sirve para contrariar unas supuestas libertades colectivas, que no son más que la voluntad de una parte (pequeña pero política y mediáticamente poderosa) de ese colectivo y no de todos y cada uno (porque digo yo que todos, y no sólo ellos, somos Catalunya).

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Relacionadas:

Autodeterminación en España

¡Atención!: ¡Catalunya Se Rompe!

¿Es neutral el nacionalismo?

martes, mayo 27, 2008

"Cohesión" y Libertades

Lo que se objeta para negar la libertad de los padres a elegir la lengua vehicular en que se educan sus hijos es el peligro de romper la “cohesión” de Catalunya. Se dice que una medida así causaría una “fractura social”.

En cambio un Referendum por la independencia no pone en peligro la cohesión de Catalunya aunque la división de opiniones en este tema sea tan radical. División de opiniones y diferencias que no pueden ser más extremas entre la población catalana.

El argumento de la “cohesión” del país sirve para anular libertades individuales y sin embargo no sirve para contrariar unas supuestas libertades colectivas, que no son más que la voluntad de una parte de ese colectivo .

jueves, abril 24, 2008

Para gustos, ...colores.

Me ha vuelto a sorprender este Sant Jordi que aún haya comentarios rechazando que haya rosas de colores tan artificiales. Criticando que las rosas del Día de la Rosa no sean "las de toda la vida".

Este argumento es el fundamento en el que se apoya el nacionalismo y el conservadurismo. Falaz, porque no es ninguna razón.

Uno puede cuestionar las rosas de colores no tradicionales, por ejemplo, porque sean peligrosas para la salud. Eso es un argumento (verdadero o falso pero un argumento). Pero que sean "las de toda la vida" no es ningún argumento.

Claro que a uno, personalmente, le pueden parecer una horterada las rosas multicolor. Pero sobre gustos, no hay disputas, y eso no es un valor universalizable, no tengo ningún derecho a imponer mis gustos sobre los demás. Que algo me guste a mí, precisamente tiene valor porque es mi gusto, y porque otra gente puede tener gustos distintos. El paso que realiza el tradicionalismo, el nacionalismo y el conservadurismo del "me gusta a mí" al "pues nos gusta a nosotros" no sólo es ilegítimo, ataca directamente a la libertad individual e impide de hecho la posibilidad del gusto. Si a todos nos ha de gustar lo mismo, nadie tiene "gusto" .

El valor de las cosas no está en que se vengan haciendo de antiguo, o en que se hayan hecho "siempre". (Qué cosa esta. Hasta la tradición más antigua tuvo una primera vez en que se realizo, y entonces era novedad, entonces no podía recurrir a la tradición para justificarse, entonces se practicó contra las tradiciones del momento).

Que algo sea tradición no es argumento ni en pro ni en contra de nada, la esclavitud era tradicional y convenimos en abolirla. Y tampoco no hay nada más tradicional que los poderosos estén en su lugar, dirigiendo y los humildes en el suyo, siendo explotados. Seguramente no hay tradición más antigua que esta.

viernes, abril 11, 2008

Lo tengo yo hablado con todo el Pueblo (vídeo)

Esto es lo que sucede cuando se enfrenta la lógica comunitaria del nacionalismo, las libertades colectivas abstractas contra la libertad individual concreta:

"Después se compró un sombrero espantoso y anduvo con él todo el invierno; un sombrero que no nos gustaba a nadie... ¡lo tengo yo hablado con todo el pueblo!. Pregunte..., pregunte por ahí si quiere... ¡A nadie nos gustaba aquel sombrero!"

La Comunidad (La Nación, La Patria) se cree con el derecho de decidir lo que es o no aceptable lo que es o no bueno-moral para cada uno. Las diferencias admisibles y las que no.

De ahí se llega al multiculturalismo barato, les gusta vanagloriarse de tolerantes porque un día comen Couscous y otro escuchan música étnica, pero no soportan que "estos no-catalanes" no hablen la "lengua propia" o vistan diferente cambiando la "imagen tradicional" del país.

La Comunidad, por supuesto, no es nadie, su opinión se dicta desde el poder y no tiene ni porqué coincidir con lo que piensa la mayoría. Y cuando coincide, es la imposición de la voluntad de una mayoría a las minorías disidentes (Igual que una República Islámica democrática se cree legitimada para imponer el Islam a todos los ciudadanos. Profesen la religión que profesen.)

El último ejemplo de esta lógica puede verse en la mentalidad de estos vecinos en Lleida, un caso digno del surrealismo de J.L. Cuerda.




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TRANSCRIPCIÓN DEL VÍDEO:

La imagen pertenece a "Amanece que no es poco" una película totalmente genial de J.L. Cuerda. Transcribo el texto del extracto, el Guardia Civil (hoy podría ser un Mosso d'escuadra) está interpretado por el entrañable "Saza".

"Le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo, que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. Son cosas vistosas, no hacen mal a nadie, y llaman la atención lo justo, sin armar escándalo.

Pero parece que a usted lo que le gusta precisamente son los escándalos y las extravagancias. De entrada, se casó usted con la Paddington que había estado casada otras tres veces cuando había muchas que no se habían casado ninguna y usted podía haber elegido. Después se compró un sombrero espantoso y anduvo con él todo el invierno; un sombrero que no nos gustaba a nadie... ¡lo tengo yo hablado con todo el pueblo!. Pregunte..., pregunte por ahí si quiere... ¡A nadie nos gustaba aquel sombrero!

Y ahora, para rematar, me dicen estos amigos que ha escrito usted "Luz de agosto", la novela de Faulkner, de William Faulkner. Y.. ¿no podía usted haber plagiado a otro? ¿Es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?"