miércoles, enero 14, 2015
Terrorismo islámico, terrorismo independentista.
lunes, abril 02, 2012
¿"Derecho a Decidir" quiere decir "más Libertad"?
¿De verdad alguien se cree que los ciudadanos seríamos más libres bajo la casta que -a pesar de los frenos de la Constitución o la Justicia española- impone la rotulación en un idioma, la inmersión lingüística o el esencialismo identitario? ¿Qué límite o contrapeso tendrían sus ansias uniformistas sin esa pertenencia a España cuando los máximos responsables lingüísticos de la Generalitat son capaces de afirmar que sin el freno de la Constitución la "Lengua castellana" en la escuela debería ser una optativa?
El nacionalista, cierto, siempre quiere decidir más. Pero quiere decidir él. O que las decisiones que se tomen sean las suyas. La Libertad le importa menos.
jueves, febrero 09, 2012
La dignidad del individuo frente al rebaño.
lunes, mayo 09, 2011
El ultraindependentismo, la independencia de cada uno.
miércoles, marzo 16, 2011
La libertad es lo que genera la diversidad.
miércoles, febrero 17, 2010
De ciudadanos a clientes.
Después, ciudadanos.
Ahora somos clientes.
¿Pero no decían que el "cliente" siempre tiene la razón?...pero claro, eso era cuando éramos ciudadanos...
*A partir de un micropoema de Ajo.
sábado, febrero 13, 2010
Catalán de cine.
Pero lo que no estoy es en contra de ella por “principios”.
Es decir, no veo mal las cuotas en el cine ni creo que supongan una imposición, ni vayan contra la libertad. El intervencionismo no es malo en sí. El intervencionismo malo es aquel que se inmiscuye en las costumbres, es decir, lo intolerable es el atentado contra las libertades individuales, las libertades de la persona. Pero las grandes multinacionales no son personas, y es lícito controlarlas por el bien de las personas.
No veo lo de las cuotas en el cine para nada comparable a otras medidas, como la de rotulaciones en los comercios que no se imponen a multinacionales sino básicamente a autónomos, a individuos libres y además no buscan una equiparación al 50% sino una primacía completa y absoluta de una sola de las lenguas. Ni desde luego es comparable al hecho de la inmersión en las escuelas, donde tampoco parece valerles a algunos lo de buscar el equilibrio (50%) ni la libertad de elección que tanto proclaman respecto al cine.
En este país, parece que sea más importante poder elegir una película en tu idioma que no que tu lengua materna pueda ser excluida de las instituciones y la enseñanza.
jueves, enero 14, 2010
La garantía de la Pluralidad.
viernes, octubre 16, 2009
Libertad individual, un espacio sagrado.
"Cualquiera sea la teoría que adoptemos sobre el fundamento de la unión social y sean cualesquieras las instituciones bajo las cuales vivamos, hay alrededor de cada ser humano considerado individualmente un círculo en el que no debe permitirse que penetre ningún gobierno, sea de una persona, de cuantas o de muchas;Hay una parte de la vida de toda persona que ha llegado a la edad de la discreción, en la que la individualidad de esa persona debe reinar sin control de ninguna clase, ya sea de otro individuo o de la colectividad.
Nadie que profese el más pequeño respeto por la libertad o la dignidad humana pondrá en duda que hay o debe haber en la existencia de todo ser humano un espacio que debe ser sagrado para toda intrusión autoritaria"
John Stuart Mill (1806-1873)
Principios de Economía Política
viernes, junio 05, 2009
ERC decide por ti.
El anuncio que pasan por televisión empieza diciendo; "Decidir. Quantes vegades t'han dit tens tot el dret a decidir?". La fuerza del argumento está en que se dirige al individuo, a ti y a mí. A las personas, a los ciudadanos concretos. Y ahí todos estamos de acuerdo.
¿Todos? ¿Cuál es la postura de ERC, por ejemplo en cuanto a la "inmersió"? Su postura es que los padres no pueden elegir, si someten a sus hijos a la inmersió o no. Ahí deciden ellos, decide "Catalunya", según su retórica (o sea ellos, que son la conciencia de Catalunya). El "decidir" del que habla ERC no es el "decidir" libre de las personas, sino del "Dret a decidir" de los "derechos colectivos" que se anteponen a los derechos reales de los ciudadanos.
Por eso, y una vez conseguida la aprobación a que "tengo derecho a decidir" se pasa, disimuladamente a un "decidim" ya sí, colectivo, sin que nos demos cuenta de que ya no están diciendo lo mismo. Porque el "todos" del nacionalismo, no es el "todos y cada uno" el que nos incluye a cada ciudadano (los que de verdad tendríamos que decidir). El "todos" es Catalunya como esencia, como ente abstracto, de cuya voluntad, claro, son ellos los intérpretes. Así, Catalunya decide, pero los catalanes no.
Pero al final del vídeo, pidiendo el voto directamente, nos aparece Puigcercós, mirando fijamente a cámara, de persona a persona y lanza un rotundo y lacónico "Decideix-te". Porque al final, saben, que quien les ha de dar el voto es cada ciudadano, uno a uno.
Centrarse en la retórica del "Dret a Decidir" es doblemente paradójico, si pensamos, además, que se trata de unas elecciones Europeas. Si se supone, dentro de su lógica, que el "Dret a decidir" es la reclamación de algo que no se tiene, de un derecho que debería tener Catalunya, frente a "España" que decide por nosotros, ¿cómo es que ERC se nos presentan como europeístas? ¿Por qué dentro de esta enorme "Europa", en cuyo seno nuestro peso demográfico es ínfimo frente al que tenemos en España, si"decidimos"? Si, como se nos recuerda tanto últimamente, el 80% de las decisiones que nos afectan, se toman en Europa ¿cómo es que decidimos? ¿cómo se nos pide el voto por ello? ¿en Europa decidimos y en España no?
La retórica del nacionalismo, no se ha sabido adaptar a los Estados democráticos del siglo XXI, nada más que así, retóricamente. Aún no entienden que la Libertad es la Libertad de las personas, y que no hay Estado libre en el que no lo sean todos sus ciudadanos y que no se puede decir de un Estado democrático, donde hay igualdad de voto entre la ciudadanía, que no exista ya el "derecho a decidir".
martes, mayo 19, 2009
Rawls; Libertad igual para todos.
John Rawls
miércoles, febrero 04, 2009
Conservadurismo y Progresismo.
La capacidad de juicio que las personas adquieren a través del aprendizaje y de las tradiciones compartidas también es el instrumento con el que pueden modificar dichas tradiciones y las limitaciones de su propio medio; la aspiración a lo mejor es una fuerza humana que impulsa a las personas hacia cierto tipo de exigencias profundamente morales, básicas para el desarrollo de la humanidad. A partir de este afán se abre la posibilidad de innovación y creación en los distintos ámbitos.
La relación entre tradiciones e individuos puede asumirse con la mirada puesta en el pasado y con una actitud de orientar la vida hacia la mera conservación de lo adquirido, o bien con la mirada puesta en el futuro y el interés de crear nuevas vías de tránsito que tiendan puentes adecuados entre las tradiciones del pasado y las necesidades del presente y del futuro"
Margarita Boladeras
"Libertad y tolerancia. Éticas para sociedades abiertas."
Ed. Universitat de Barcelona.
viernes, enero 30, 2009
Democracia y votaciones.
Hay que ser muy poco lúcido para pensar que el hecho de que un sistema se haya sometido a votación lo convierte automáticamente en más democrático.
Un sistema es más democrático en cuanto permita convivir diferentes sensibilidades juntas y las pueda estructurar con mayor o menor aceptación general.
Un Estado que margina a la mitad de la población no es democrático, por mucho que haya estado refrendado por las urnas. De hecho, "democracia" significa "poder del pueblo" -de todo el pueblo, se supone- y no "poder del voto". La votación es sólo un método necesario para la democracia (la "expresión" del pueblo), pero en absoluto es lo que la define.
Así, si ahora en un referéndum se decidiese por una mayoría católica, la obligatoriedad de la religión católica en todos los ámbitos, sería por "una mayoría" pero no sería algo democrático. Y lo digo porque hay países "democráticos" donde esto sucede, donde son discriminados legalmente personas por su religión, lengua, orientación sexual, o simplemente por nacer mujer.
También es curioso que muchos "nacionalistas" defiendan con tanto ímpetu esta "libertad" la posibilidad de elegir, (que al ser así decide una mayoría por todos) y en cambio tengan tanta alergia a que los padres decidan si la lengua vehicular de sus hijos es el catalán, el castellano o ambas (sin perjuicio, claro, de que la "llengua catalana" y la "lengua española" en cuanto materias sigan siendo obligatorias) cuando en esta decisión cada uno decide por sí mismo, y la decisión del vecino no le afecta a uno.
Son democráticos sólo para lo que les interesa.
Después de todo el "Referéndum" no deja de ser el método de votación favorito de las dictaduras. Y lo es por un motivo. El poder está en quién formula la pregunta. Si tienes el poder para formularla, no hace falta ser muy hábil, para acabar dictando hacia dónde debe ir la sociedad.
martes, junio 10, 2008
Patriotismo y Nacionalismo II
Menos objetable es cuando esta frontera es simplemente "jurídica" (y en base a una norma jurídica que no se sustenta en la discriminación entre ciudadanos). Es un mal inevitable, que nos permite discernir entre, por ejemplo, el turista y el ciudadano. Y formaliza cuales son los derechos y las obligaciones exigibles a cada uno. Esta frontera jurídica, para ser legítima, ha de estar limpia de prejuicios costumbrista-culturales. Es decir, no pueden limitarse ni diferenciarse los derechos de un ciudadano por ser mujer, budista, homosexual, negro... o tener una cultura o costumbres diferentes. La decisión de si alguien es o no ciudadano no puede estar condicionada por esas u otras características de ese tipo.
Por ello es inadmisible cualquier "contrato de integración" como los que propugnan el PP o Convergència i Unió. El contrato sólo puede ser aquel que nos hace iguales, es decir la ley, pero también igualmente libres. No cabe un paso previo de homogeneización para ser admitido.
La otra frontera, la exterior, también es un mal (y no conviene olvidarlo) aunque un mal de momento inevitable. Pero aquí también yace otra debilidad de este "patriotismo". Creo que la tendencia debería ser la de diluir estas fronteras en lo posible -algo que la Unión Europea a conseguido en parte- de forma que las diferencias entre derechos y deberes de la ciudadanía sean las mínimas entre los ciudadanos de un Estado y otro. La necesidad de estas fronteras no debería servir de excusa para propugnar que "querer lo bueno" para el propio país está reñido con querer lo bueno para cualquier país, y tener una concepción darwinista de las relaciones entre países, según la cual hay una lucha por la supervivencia irremediable entre países, que los países son "lobos" para los países. Y que de lo que se trata es de "tomar ventaja" con el resto, con un espíritu competitivo, más que cooperativo, pues estaríamos cayendo de nuevo en el nacionalismo y olvidando que en el fondo no hay "países" sino "personas".
Este patriotismo de "querer lo mejor" para el propio país puede ser, así, virtuoso, siempre que no se considere "lo bueno" como lo bueno de una parte del país y no de todo el país y no se enfrente a "lo bueno" de otros países, sino que considere que lo bueno para mi país, (la libertad, igualdad y prosperidad de sus ciudadanos) es lo bueno para cualquier país.
Este patriotismo así entendido, creo que se puede identificar con lo que Habermas llama "Patriotismo constitucional". (nada que ver con el uso que hace el PP de este concepto) . Se trata de un patriotismo de izquierdas, progresista y post-nacional.
domingo, junio 08, 2008
Patriotismo y Nacionalismo I
Siguiendo esta lógica se podría decir que hay un nacionalismo hasta cierto punto más "civilizado" (que no ciudadano) y sólo hasta cierto punto, que se autoafirma como "tolerante" y que vendría a decir que ese "lo bueno"es sólo relativo a cada país. No es un "bueno" absoluto, sino que cada Nación, cada cultura o tradición, tiene un "bueno" que le es propio y ese es respetable y debe ser aceptado por el resto de Naciones.
Este nacionalismo es hijo ideológico del "multiculturalismo comunitarista" aunque no debería confundirse con este. A cualquier estudioso serio del multiculturalismo le haría reír considerar los diferentes nacionalismos de la Europa occidental como "culturas" en el sentido en que se usa en las tesis "multiculturalistas". Sería un abuso semejante a aquel que se comete con la tesis del relativismo lingüístico de Sapir-Whorf según la cual, lenguas diferentes suponen visiones de la realidad diferentes.
Los límites y deficiencias de esta vieja teoría han sido más que suficientemente discutidos, pero lo que conviene recordar, al hilo de lo que hablábamos, es que a los efectos de su teoría el mismo Whorf había aclarado que debíamos entender que se trataba de una misma lengua, ya no todas las lenguas romances (como el castellano y el catalán) sino el conjunto de lenguas indoeuropeas. (Los estudios de Whorf están realizados comparando la categorización del inglés con las categorías de los indios Hopi).
Yo que tengo una desconfianza natural en aquellos que se auto-denominan "patriotas" pues pienso que generalmente el "patriotismo" es la columna que suele edificar el nacionalista para esconderse detrás, y aún sin olvidar sus peligros, no puedo sino reconocer las ventajas del patriotismo así entendido -como el que quiere lo mejor para su nación- frente al nacionalismo -el que declara que lo bueno es lo propio de su nación-.
Pues lo "propio" de la Nación, siempre viene a coincidir con lo "propio" del nacionalista, en lugar de con "lo propio" de todos sus ciudadanos, de forma que se utiliza esta vulgar falacia para imponer "lo bueno" para algunos, a todos, limitando la libertad (que cuando es para todos si coincide con "lo bueno") de cada individuo a elegir que es "lo bueno" para sí mismo con total autonomía.
jueves, mayo 29, 2008
¿Qué pone en peligro la "Cohesión" en Catalunya?
La mayor objeción que se da contra la libertad de los padres de elegir la lengua vehicular en que se educan sus hijos es el de la “cohesión” de Catalunya. Se dice que una medida así causaría una “fractura social”.
No pasaré a exponer lo ridículo de este argumento. Primero porque, que yo sepa, las diferentes alternativas propuestas no hablan de una separación de los alumnos en función de su lengua, sino de un modelo de confluencia. Después porque lo que sería inadmisible es que las elecciones personales de unos ciudadanos, que sólo les afectan a ellos, irritasen tanto a otros (a los que no les afecta) que se pusiese en riesgo la cohesión del país. Esto lo que nos mostraría es la intolerancia de estos últimos, y que el problema no está en los que ejercen su libertad, sino en aquellos a los que molesta que otros la ejerzan, y tendríamos que averiguar cuál es la causa de esa intolerancia y en su caso ponerle remedio.
Pero claro yo me temo que la causa misma de esa intransigencia está en los mismos políticos que nos alertan sobre el peligro de “fractura” social. El uso de este argumento es igual de legítimo que el de aquel que defienda la obligatoriedad de la educación católica para todos los alumnos, (…o la supresión de las diferentes asignaturas optativas o la eliminación de la libertad de elegir entre Bachillerato y Formación Profesional) para así no provocar una “fractura social“…me parece que esta teoría deben creerla sólo unos sujetos extraños que durante toda su vida sólo se han relacionado con sus compañeros de clase, si no, no tiene explicación.
Pero al parecer proponer un Referendum de autodeterminación en cambio, no pone para nada en peligro la cohesión de nuestra sociedad. Y aún a sabiendas que es mayoría quién está en contra de la independencia en Catalunya (es decir que no serviría para nada más que para fracturar a la sociedad en este aspecto) y que en un futuro a medio-largo plazo no es predecible que la división de opiniones en este tema deje de existir. División de opiniones y diferencias que no pueden ser más extremas entre la población catalana y además, cuando el tema se toca, defendidas más furibundamente. (El mismo Artur Mas alertaba en TVE, cosa que calla en otros medios más cercanos, del peligro de fractura si se producía un referéndum sin tener al menos el apoyo de dos terceras partes de la población, límite en Catalunya, claramente imposible de alcanzar por el independentismo)
Concluyendo, nos encontramos con que el argumento de la “cohesión” del país sirve para anular libertades individuales (y alguna tan básica como la de no ser discriminado en función de la lengua propia) y sin embargo no sirve para contrariar unas supuestas libertades colectivas, que no son más que la voluntad de una parte (pequeña pero política y mediáticamente poderosa) de ese colectivo y no de todos y cada uno (porque digo yo que todos, y no sólo ellos, somos Catalunya).
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Relacionadas:
¡Atención!: ¡Catalunya Se Rompe!¿Es neutral el nacionalismo?
martes, mayo 27, 2008
"Cohesión" y Libertades
Lo que se objeta para negar la libertad de los padres a elegir la lengua vehicular en que se educan sus hijos es el peligro de romper la “cohesión” de Catalunya. Se dice que una medida así causaría una “fractura social”.
En cambio un Referendum por la independencia no pone en peligro la cohesión de Catalunya aunque la división de opiniones en este tema sea tan radical. División de opiniones y diferencias que no pueden ser más extremas entre la población catalana.
El argumento de la “cohesión” del país sirve para anular libertades individuales y sin embargo no sirve para contrariar unas supuestas libertades colectivas, que no son más que la voluntad de una parte de ese colectivo .
jueves, abril 24, 2008
Para gustos, ...colores.
Me ha vuelto a sorprender este Sant Jordi que aún haya comentarios rechazando que haya rosas de colores tan artificiales. Criticando que las rosas del Día de la Rosa no sean "las de toda la vida".
Este argumento es el fundamento en el que se apoya el nacionalismo y el conservadurismo. Falaz, porque no es ninguna razón.
Uno puede cuestionar las rosas de colores no tradicionales, por ejemplo, porque sean peligrosas para la salud. Eso es un argumento (verdadero o falso pero un argumento). Pero que sean "las de toda la vida" no es ningún argumento.
Claro que a uno, personalmente, le pueden parecer una horterada las rosas multicolor. Pero sobre gustos, no hay disputas, y eso no es un valor universalizable, no tengo ningún derecho a imponer mis gustos sobre los demás. Que algo me guste a mí, precisamente tiene valor porque es mi gusto, y porque otra gente puede tener gustos distintos. El paso que realiza el tradicionalismo, el nacionalismo y el conservadurismo del "me gusta a mí" al "pues nos gusta a nosotros" no sólo es ilegítimo, ataca directamente a la libertad individual e impide de hecho la posibilidad del gusto. Si a todos nos ha de gustar lo mismo, nadie tiene "gusto" .
El valor de las cosas no está en que se vengan haciendo de antiguo, o en que se hayan hecho "siempre". (Qué cosa esta. Hasta la tradición más antigua tuvo una primera vez en que se realizo, y entonces era novedad, entonces no podía recurrir a la tradición para justificarse, entonces se practicó contra las tradiciones del momento).
Que algo sea tradición no es argumento ni en pro ni en contra de nada, la esclavitud era tradicional y convenimos en abolirla. Y tampoco no hay nada más tradicional que los poderosos estén en su lugar, dirigiendo y los humildes en el suyo, siendo explotados. Seguramente no hay tradición más antigua que esta.
viernes, abril 11, 2008
Lo tengo yo hablado con todo el Pueblo (vídeo)
Esto es lo que sucede cuando se enfrenta la lógica comunitaria del nacionalismo, las libertades colectivas abstractas contra la libertad individual concreta:
"Después se compró un sombrero espantoso y anduvo con él todo el invierno; un sombrero que no nos gustaba a nadie... ¡lo tengo yo hablado con todo el pueblo!. Pregunte..., pregunte por ahí si quiere... ¡A nadie nos gustaba aquel sombrero!"
La Comunidad (La Nación, La Patria) se cree con el derecho de decidir lo que es o no aceptable lo que es o no bueno-moral para cada uno. Las diferencias admisibles y las que no.
De ahí se llega al multiculturalismo barato, les gusta vanagloriarse de tolerantes porque un día comen Couscous y otro escuchan música étnica, pero no soportan que "estos no-catalanes" no hablen la "lengua propia" o vistan diferente cambiando la "imagen tradicional" del país.
La Comunidad, por supuesto, no es nadie, su opinión se dicta desde el poder y no tiene ni porqué coincidir con lo que piensa la mayoría. Y cuando coincide, es la imposición de la voluntad de una mayoría a las minorías disidentes (Igual que una República Islámica democrática se cree legitimada para imponer el Islam a todos los ciudadanos. Profesen la religión que profesen.)
El último ejemplo de esta lógica puede verse en la mentalidad de estos vecinos en Lleida, un caso digno del surrealismo de J.L. Cuerda.
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TRANSCRIPCIÓN DEL VÍDEO:
La imagen pertenece a "Amanece que no es poco" una película totalmente genial de J.L. Cuerda. Transcribo el texto del extracto, el Guardia Civil (hoy podría ser un Mosso d'escuadra) está interpretado por el entrañable "Saza".
"Le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo, que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. Son cosas vistosas, no hacen mal a nadie, y llaman la atención lo justo, sin armar escándalo.
Pero parece que a usted lo que le gusta precisamente son los escándalos y las extravagancias. De entrada, se casó usted con la Paddington que había estado casada otras tres veces cuando había muchas que no se habían casado ninguna y usted podía haber elegido. Después se compró un sombrero espantoso y anduvo con él todo el invierno; un sombrero que no nos gustaba a nadie... ¡lo tengo yo hablado con todo el pueblo!. Pregunte..., pregunte por ahí si quiere... ¡A nadie nos gustaba aquel sombrero!
Y ahora, para rematar, me dicen estos amigos que ha escrito usted "Luz de agosto", la novela de Faulkner, de William Faulkner. Y.. ¿no podía usted haber plagiado a otro? ¿Es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?"



