miércoles, abril 04, 2012
viernes, mayo 06, 2011
miércoles, abril 07, 2010
viernes, octubre 02, 2009
Zenón el estoico; Una Ley para todos.
Zenón de Citio (334 a.c. - 260 a.c.)
Politeia
miércoles, enero 21, 2009
Se es patriota por reacción.
Pues el patriotismo puede ser, no pocas veces, una forma de suplir la autonomía de criterio, los apoyos afectivos, y la seguridad, en fin, en uno mismo, que no se tienen y hay que compensarlos.
Se suele ser patriota en contestación, por consiguiente, a alguna cosa. El cosmopolita puede tener también, sus patologías, pero no lo es por reacción, salvo cuando le mueve el antipatriotismo."
Norbert Bilbeny, La identidad cosmopolita. Ed Kairós
miércoles, enero 07, 2009
La lealtad nacional para Nussbaum.
"La lealtad nacional es una característica moral irrelevante"
Martha Nussbaum
martes, junio 10, 2008
Patriotismo y Nacionalismo II
Menos objetable es cuando esta frontera es simplemente "jurídica" (y en base a una norma jurídica que no se sustenta en la discriminación entre ciudadanos). Es un mal inevitable, que nos permite discernir entre, por ejemplo, el turista y el ciudadano. Y formaliza cuales son los derechos y las obligaciones exigibles a cada uno. Esta frontera jurídica, para ser legítima, ha de estar limpia de prejuicios costumbrista-culturales. Es decir, no pueden limitarse ni diferenciarse los derechos de un ciudadano por ser mujer, budista, homosexual, negro... o tener una cultura o costumbres diferentes. La decisión de si alguien es o no ciudadano no puede estar condicionada por esas u otras características de ese tipo.
Por ello es inadmisible cualquier "contrato de integración" como los que propugnan el PP o Convergència i Unió. El contrato sólo puede ser aquel que nos hace iguales, es decir la ley, pero también igualmente libres. No cabe un paso previo de homogeneización para ser admitido.
La otra frontera, la exterior, también es un mal (y no conviene olvidarlo) aunque un mal de momento inevitable. Pero aquí también yace otra debilidad de este "patriotismo". Creo que la tendencia debería ser la de diluir estas fronteras en lo posible -algo que la Unión Europea a conseguido en parte- de forma que las diferencias entre derechos y deberes de la ciudadanía sean las mínimas entre los ciudadanos de un Estado y otro. La necesidad de estas fronteras no debería servir de excusa para propugnar que "querer lo bueno" para el propio país está reñido con querer lo bueno para cualquier país, y tener una concepción darwinista de las relaciones entre países, según la cual hay una lucha por la supervivencia irremediable entre países, que los países son "lobos" para los países. Y que de lo que se trata es de "tomar ventaja" con el resto, con un espíritu competitivo, más que cooperativo, pues estaríamos cayendo de nuevo en el nacionalismo y olvidando que en el fondo no hay "países" sino "personas".
Este patriotismo de "querer lo mejor" para el propio país puede ser, así, virtuoso, siempre que no se considere "lo bueno" como lo bueno de una parte del país y no de todo el país y no se enfrente a "lo bueno" de otros países, sino que considere que lo bueno para mi país, (la libertad, igualdad y prosperidad de sus ciudadanos) es lo bueno para cualquier país.
Este patriotismo así entendido, creo que se puede identificar con lo que Habermas llama "Patriotismo constitucional". (nada que ver con el uso que hace el PP de este concepto) . Se trata de un patriotismo de izquierdas, progresista y post-nacional.
domingo, junio 08, 2008
Patriotismo y Nacionalismo I
Siguiendo esta lógica se podría decir que hay un nacionalismo hasta cierto punto más "civilizado" (que no ciudadano) y sólo hasta cierto punto, que se autoafirma como "tolerante" y que vendría a decir que ese "lo bueno"es sólo relativo a cada país. No es un "bueno" absoluto, sino que cada Nación, cada cultura o tradición, tiene un "bueno" que le es propio y ese es respetable y debe ser aceptado por el resto de Naciones.
Este nacionalismo es hijo ideológico del "multiculturalismo comunitarista" aunque no debería confundirse con este. A cualquier estudioso serio del multiculturalismo le haría reír considerar los diferentes nacionalismos de la Europa occidental como "culturas" en el sentido en que se usa en las tesis "multiculturalistas". Sería un abuso semejante a aquel que se comete con la tesis del relativismo lingüístico de Sapir-Whorf según la cual, lenguas diferentes suponen visiones de la realidad diferentes.
Los límites y deficiencias de esta vieja teoría han sido más que suficientemente discutidos, pero lo que conviene recordar, al hilo de lo que hablábamos, es que a los efectos de su teoría el mismo Whorf había aclarado que debíamos entender que se trataba de una misma lengua, ya no todas las lenguas romances (como el castellano y el catalán) sino el conjunto de lenguas indoeuropeas. (Los estudios de Whorf están realizados comparando la categorización del inglés con las categorías de los indios Hopi).
Yo que tengo una desconfianza natural en aquellos que se auto-denominan "patriotas" pues pienso que generalmente el "patriotismo" es la columna que suele edificar el nacionalista para esconderse detrás, y aún sin olvidar sus peligros, no puedo sino reconocer las ventajas del patriotismo así entendido -como el que quiere lo mejor para su nación- frente al nacionalismo -el que declara que lo bueno es lo propio de su nación-.
Pues lo "propio" de la Nación, siempre viene a coincidir con lo "propio" del nacionalista, en lugar de con "lo propio" de todos sus ciudadanos, de forma que se utiliza esta vulgar falacia para imponer "lo bueno" para algunos, a todos, limitando la libertad (que cuando es para todos si coincide con "lo bueno") de cada individuo a elegir que es "lo bueno" para sí mismo con total autonomía.
martes, abril 08, 2008
Niños e Himnos
Carta de una lectora a La Vanguardia:
"La última emisión del programa de Julia Otero, No em ratllis,dedicado a Catalunya, terminó con la presentadora y los niños invitados cantando Els segadors con la mano en el pecho. Me parece bien que los ciudadanos hagan uso de su libertad de expresión y manifiesten de tal modo sus sentimientos. Ahora bien, me gustaría saber qué diría Julia Otero si en un programa de niños de una cadena de ámbito estatal o, ¿por qué no?, en TV3, se acabase el programa con el presentador cantando el himno de España con la mano en el pecho."
Isabel González de Gispert
Dejando de lado la utilización de niños, cuyo sentido crítico aún no está formado, para estas explosiones patrioteras, la pregunta de esta mujer es totalmente pertinente.
¿Cuál sería la respuesta mediático-política si en un programa de TV3 se hiciese cantar el himno español a un grupo de niños con esa misma actitud?
Como prueba del nueve de si uno es nacionalista o no lo es se puede auto-formular a sí mismo cuál sería su propia respuesta ante ese supuesto programa.
En su contestación a la carta, Julia Otero, no ha respondido, claro está a la pregunta directa que le hacía esta buena mujer:
"No es bueno proyectar nuestras obsesiones sobre los niños. Es una lección que hemos aprendido al visitar más de doscientos colegios de Catalunya. Las criaturas son el espejo de su familia, pero sin el filtro, a veces perverso, de la corrección política. Como son y se sienten libres, dijeron, por ejemplo en el programa al que usted se refiere, que la Moreneta es negra por su origen inmigrante, confundieron a Carod-Rovira con el rey de España, no tuvieron reparos en afirmar que la senyera es poco fashion...y, sí, cantaron el himno con la mano en el pecho. Sabrá que tal cosa no es tradición catalana, sólo puede ser una imitación de las películas norteamericanas que tanto les gustan. Dejemos que los niños crezcan en paz..., habrá tiempo para que unos u otros o los de más allá les hielen el corazón, que diría Machado."
La verdad es que no creo que se pueda calificar a Julia Otero de "nacionalista", pero el hecho de vivir inmersos en este país bajo "La Costra mediática", nos hace que veamos como "normal" lo que quizá no lo es tanto.
No es bueno, efectivamente, que proyectemos nuestras obsesiones sobre los niños (que ni saben ni entienden, ni falta les hace, conceptos tan abstractos y poco naturales como son "Nación", "Catalunya" o "España", y al programa me remito). No es bueno, porque demasiado es ya lo que proyectan sus obsesiones los padres en sus hijos (una niña dice en el programa que su madre le canta muchas veces el himno, muchos con cortísima edad lo cantan con la misma fluidez, y tropiezos, que una canción de una serie de la tele).
Una de las dos Españas ha de helarte el corazón, cierto querida Julia, pero la educación y adoctrinamiento en la exhibición de símbolos nacionalistas (sean estos españoles o catalanes) no es la mejor manera de intentar evitarlo.
jueves, febrero 28, 2008
Un Mundo Tranquilo
“Nunca habrá un mundo tranquilo a menos que extirpemos el patriotismo de la raza humana”
George Bernard Shaw
O'Flaherty V.C.
lunes, noviembre 19, 2007
Extirpar la estupidez
-En cualquier parte puedo morirme de hambre.
Pero un día en que pasaba por una ciudad ocupada por el enemigo del país en que vivía, se topó con un oficial del enemigo, que le obligó a bajar de la acera. Tras hacer lo que se le ordenaba, el señor K. se dio cuenta de que estaba furioso con aquel hombre, y no sólo con aquel hombre, sino que lo estaba mucho más con el país al que pertenecía aquel hombre, hasta el punto que deseaba que un terremoto lo borrase de las superficie de la tierra.
"¿Por qué razón -se preguntó el señor K.- me convertí por un instante en un nacionalista? Porque me topé con un nacionalista. Por eso es preciso extirpar la estupidez, pues vuelve estúpidos a quienes se cruzan con ella."
"Historias del señor Keuner"
Bertold Brecht







