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lunes, septiembre 24, 2012

El "contra el federalismo" de un federalista.

Primero comentar que soy un federalista convencido desde hace muchos años. (Federalista, que no es lo mismo que confederalista -que se lo digan a los que murieron en la guerra civil de los Estados Unidos-). Se habría de decir a los despistados que el federalismo, al contrario que el autonomismo, implica un sistema cerrado (vamos, que hay unas competencias básicas de la federación que no se discuten, y no tienen día sí día no discusiones para conseguir mayor autogobierno o para frenarlo) y que decir federalismo no implica más o menos competencias descentralizadas, de hecho la mayoría de estados federales del mundo están menos descentralizados que lo está hoy España.

Soy federalista y ver que lo que uno cree lo mejor puede ser realizado, cuando uno lo veía tan lejano, dándose el caso de ciertas circunstancias te hace tener la tentación de taparte la nariz y no criticar nada si la crítica puede "estorbar" a ese proceso. Pero he de ser sincero y creo que abrir hoy ese debate, por las circunstancias en que se hace, puede ser algo muy negativo para el país y el propio Estado Federal que sea creado. 

Es decir, tirar al federalismo como "solución" al independentismo (no digo como solución a la diversidad, que sí sería mas razonable) sería un profundo error. Primero porque las características de ese federalismo se diseñarían en base a unas negociaciones con el continuo chantaje del independentismo, por lo que no se haría en base a una racionalidad, sino a una negociación estratégica de intereses que no miran por el resultado común sino por su propio interés en vistas a distintos fines (y el independentismo no dejará de ver el federalismo meramente como un paso intermedio a su propio fin). El resultado, podrá ser el de un inestable equilibrio entre fuerzas, pero no el de una maquinaria que funcione bien ni que vaya a perdurar. Además, el independentismo solo aceptará todas aquellas partes del federalismo que le sean propicias como acercamiento a la futura independencia, y partiendo del Estado descentralizado actual, eso significará más debilitamiento del Estado en todos los aspectos, sin que hubiese contrapartidas que diesen garantías de perdurabilidad al Estado.

¿Y después qué? Conseguido el Estado Federal (de ese modo) ¿se acabaría con el problema del "independentismo"? Pues no, no solo no se acabaría sino que se estaría más cerca de la independencia. De hecho es el mismo argumento chantajista que se ha utilizado desde hace muchos años en negociaciones de financiación (que se acababan siempre como "la mejor conseguida nunca" para ser cuestionada a los pocos meses) o del Estatut, que se suponía iba a acabar de una vez por todas con el independentismo y lo que ha hecho es fortalecerlo (pues ir otorgando poder al nacionalismo es fortalecerlo). La prueba es la falacia del Pacte Fiscal, se dice que es por el trato económico a Cataluña por lo que se genera el independentismo, cuando en Euskadi tienen el Concierto económico y es dónde más independentismo radical hay.

El nacionalismo en un Estado Federal haría exactamente lo que ha hecho siempre intentaría ganar más competencias y discutiría las propias del Gobierno Federal, para avanzar otro paso. Empezarían por decir que la Constitución Federal no reconoce la especificidad catalana en todo su sentido, que la culpa de la crisis es de España Federal, que el Estatut se incumple por parte de "Madrid", que la financiación Federal es injusta, que la identidad o la lengua es despreciada, etc, etc....y todo ello diez pasos más cerca de la independencia....

miércoles, junio 23, 2010

La Sociovergència y El Vanguariódico.

El 26 de noviembre de 2009 se publica  el editorial conjunto "La Dignidad de Catalunya". La firman 12 diarios, pero en realidad se ha elaborado entre "El Periódico" y "La Vanguardia", algún diario tiene que publicarlo un día después pues ni siquiera disponía del texto.

El 22 de diciembre El Periódico publica una encuesta, según la cual el 39% de catalanes diría sí a la independencia (el 40% diría no). el editorial de ese día se titula: "La desafección no es ningún invento"

El 3 de enero La Vanguardia publica una encuesta según la cual el 61% de catalanes rechaza que el Constitucional recorte el Estatut, mientras el 61% de españoles lo aprueba. Esto, según el diario, "demuestra" la desafección. Titula su artículo "Divorcio entre Catalunya y el resto de España por la sentencia del Estatut"

El 19 de mayo La Vanguardia publica una nueva encuesta según la cual el 37% de catalanes diría sí a la independencia (el 41% diría no), otra de las preguntas será si se cree que el TC tiene legitimidad para juzgar el Estatut, "Los catalanes creen que el TC no tiene legitimidad para juzgar el Estatut"

El pasado 19 de junio El Periódico vuelve a publicar una encuesta según la cual el 48% diría sí a la independencia (frente al 35% que diría no). El artículo que informa se abre con: "España es un mal negocio para Catalunya. A esta conclusión están llegando cada vez más catalanes, hasta el punto de que la mitad confiesan ahora que podrían canalizar esa desafección con un voto afirmativo en un referendo independentista."

Habría que preguntarse qué les ha dado a estos rotativos con esta insistencia en unas encuestas sobre un tema que durante años se podían contar con los dedos. Pero hasta para el más torpe es evidente; ponen el porcentaje, después la palabra "desafección" y después Tribunal Constitucional - Estatut.

La cuestión es que el 25 de febrero y según el CEO de la propia Generalitat sólo el 19% de catalanes desea una Catalunya independiente. (Claro que un 29% desearía un "estado dentro de una España federal" y también es cierto que puede haber quien, desde el desconocimiento, interprete eso como "una España confederal", pero yo, por ejemplo, estaría entre ese 19% de federalistas).

Pero lo peor son los resultados de las consultas, que parecen demuestran más. Tanto "català emprenyat" y "desafeccionado" -que podría provocar el voto independentista como farol, sólo para asustar/avisar- y resulta que la última convocatoria ha dado un 14% de participación.

Lo genial, el enfoque de El Periódico: "El independentismo abre una brecha en el Área Metropolitana". Es de risa, porque como muestra ponen a Mataró, que saca un escaso 23%, obviando el 6% de Sant Boi o Esplugues, el 8% se Sant Feliu o el 10% de Cornellà... ¿eso es la "brecha"? ¿eso es "desafección"?.

Para más inri, el diario no puede evitar desvelar, en el encabezamiento del artículo, cuáles son los réditos que esperaba sacar de estas consultas, buscando excusas de por qué no ha sido así:
"No es lo mismo una encuesta que un referendo. Quizá por eso, el auge del sentimiento independentista y la desafección respecto a España que se plasman en los sondeos no se trasladan a las urnas, por mucho que los partidos soberanistas se vuelquen en ellas."

viernes, septiembre 18, 2009

Silbidos en castellano durante la sacrosanta Diada.

En la diada de este año, nuestros políticos se llevaron una inesperada sorpresa.La Catalunya oculta, la innombrable, la de los vampiros no-muertos, se les apareció, como en una pesadilla y en el lugar menos deseado; en la ofrenda floral a Rafael Casanova de la Diada.

Este año los políticos no fueron silbados por "poco patriotas", sino al contrario, estos minoritarios silbidos fueron apagados por aquellos que protestaban ante unos políticos que se dedican básicamente a la construcción de una "Nació" y olvidan los intereses reales de la ciudadanía. Pan, escuela y siete llaves al sepulcro de Casanova.

Estos catalanes ninguneados, indecencia de las indecencias, no sólo gritaban cosas tan terribles como "¡Más trabajo y menos Estatut!" en claro castellano sino que incluso silbaron al himno...y es que, parece que se las trae bien floja la "sacrosanta" catalanitat. Aunque ellos sean para el poder, meros espectros etéreos, sus problemas son muy reales y no los imaginarios del nacionalismo.

Duran i Lleida, asombrado y blanco como después de ver un fantasma, declaraba "Este año los abucheos son más en castellano que en catalán"

Carod-Rovira, a parte de que afirmó que "se moría de vergüenza". (¿no se moría de vergüenza cuando los que silbaban, como suele ser tradicional, eran los independentistas?), se quejó también de "la imagen deplorable que estamos dando como país." "Nosotros hagámonoslo mirar.". Y desde luego, haceróslo mirar.

Pero lo más increíble, para sorpresa de propios y extraños es lo que dijo a continuación:

"En ningún país del mundo, el día de su fiesta nacional, cuando se siente el himno nacional del país, la gente grita, abronca, silba, insulta, etc. No pasa en ningún lugar del mundo"

De una cosa nos hemos enterado; Carod debió seguir la Final de la Copa del Rey, Barça-Athletic de Bilbao a través de TVE.