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sábado, marzo 19, 2011

Duran i Lleida: En lo del "concierto" si estamos de acuerdo los catalanes, NO COMO EN LO DE "NACIÓ"...

Hay cosas que no se entienden.

Duran i Lleida (en entrevista de Pedro J.Ramírez en Veo7) resulta que justifica su no-independentismo diciendo que: "en Catalunya hay mucha gente que la siente como nación, pero también mucha otra que siente a España como nación" es decir, que para los catalanes el considerar a Catalunya una "Nación" es algo controvertido, sobre lo que no hay acuerdo.
Esto era algo sabido, de hecho hasta hace bien poco (antes de que fuese surtiendo efecto el bombardeo mediático nacionalista) ese porcentaje de catalanes que no consideraba a Catalunya una Nación, era el mayoritario. Pero siempre es bueno que al menos una vez, desde el propio nacionalismo, se acepte. Aunque la controversia (de si es o no Nación) nunca haya existido en los medios de comunicación catalanes, que no solo la han acallado, es que desde mucho antes de que se aprobase el Estatut ya hablaban a diario de Catalunya como Nación, como si se tratase de un hecho.

A la pregunta de Pedro J. sobre si no puede pasar con el tema del "concierto económico" como con el del Estatut, la respuesta clara de Duran es que 'No'. No, porque en este tema  en Catalunya sí que hay una clara mayoría favorable a la medida, no como sucedía, lo dicho, con el Estatut...

...O sea que que el Estatut, la norma básica que nos ha de regir a todos, no es una norma compartida por todos, o sea que se hizo es Estatut ¿a sabiendas de que no incluía a todas las sensibilidades?.
O sea que no solo se incluyó el término "Nación" a pesar de las innumerables polémicas, a costa del desgaste de la sociedad española y catalana, de la política, y de la cohesión social... sino que se hizo a sabiendas que es una cuestión que divide a los catalanes, en la que no estamos de acuerdo?
¿Era necesaria esa inclusión que deja a tantos catalanes fuera? ¿Cómo era tan unánime la "Editorial conjunta" cuando en una cuestión en que el pueblo estaba dividido? ¿Por qué esa fingida unanimidad de "Catalunya" de los medios de comunicación? ¿Era necesario desgastar la legitimidad del Tribunal Constitucional en una cuestión en la que ni siquiera los catalanes estamos de acuerdo? ¿En quién piensa el nacionalismo cuando habla de Catalunya?¿En la mitad de Catalunya?

....y todo ¿Para qué?


jueves, agosto 05, 2010

La goma elástica independentista de El Periódico.

Después de la manipulación descarada de todos estos meses de El Vanguardiórico, los diarios colectivos de los Editoriales conjuntos y las unanimidades catalanistas para presionar sobre el Constitucional, ahora según El Periódico sólo el 16% de los catalanes es independentista. Claro, es que el Tribunal Constitucional ya ha dictado sentencia, ahora toca rebajar tensión, que se acercan las elecciones y a los señores del PSC los votan más bien seguidores de "La Roja".


Recordemos (comento sólo la  parte de El Periódico, pues como señalo todo esto era una estrategia conjunta con La Vanguardia): El 22 de diciembre El Periódico publicaba una encuesta, según la cual el 39% de catalanes diría sí a la independencia (el 40% diría no). el editorial de ese día se titula: "La desafección no es ningún invento"


El 19 de junio El Periódico vuelve a publicar una encuesta según la cual el 48% diría sí a la independencia (frente al 35% que diría no). El artículo que informa se abre con: "España es un mal negocio para Catalunya. A esta conclusión están llegando cada vez más catalanes, hasta el punto de que la mitad confiesan ahora que podrían canalizar esa desafección con un voto afirmativo en un referendo independentista."

Ahora (el pasado lunes) nos hablan de un 16% de independentismo tan tranquilamente, El Periódico no ha tenido ni la decencia de ir "rebajando" los porcentajes del independentismo poco a poco para que no se notas.


El titular de ese lunes era "Los catalanes prefieren un mayor autogobierno a la independencia". Vamos, que en una línea no se puede resumir mejor el  cambiado argumentario que se está lanzando desde los círculos de influencia del PSC tras la sentencia. El Editorial con que abre el diario es "Más autogobierno y apoyo a la Roja" . Joan Tapia publica un artículo, el mismo día, con un "Irritados y catalanistas...pero también prudentes", y un artículo nos recuerda; "El 10-J suscita una mayoritaria ola de simpatía", pese a que los datos que dan indican una clara división de la sociedad en dos mitades en su postura frente a la manifestación (nada que ver con la unanimidad mediático-política catalana). Esa circunstancia no merece el menor momento de reflexión.

O sea, que según las estadísticas del diario, los datos llevaban a un "aumento de la desafección". Y ahora resulta que el independentismo está al 16%, más o menos igual o aún por debajo de los datos que se daban antes de todo este asunto. Luego, lo que ha sucedido en realidad, según su lógica, es que la "desafección" en lugar de aumentar ha descendido con todo el asunto del Constitucional.

Relacionadas:
¿Desafección? ¿Qué desafección?
La Sociovergència y El Vanguardiórico
Los "españoles" se han tragado lo de la "desafección"

miércoles, junio 23, 2010

La Sociovergència y El Vanguariódico.

El 26 de noviembre de 2009 se publica  el editorial conjunto "La Dignidad de Catalunya". La firman 12 diarios, pero en realidad se ha elaborado entre "El Periódico" y "La Vanguardia", algún diario tiene que publicarlo un día después pues ni siquiera disponía del texto.

El 22 de diciembre El Periódico publica una encuesta, según la cual el 39% de catalanes diría sí a la independencia (el 40% diría no). el editorial de ese día se titula: "La desafección no es ningún invento"

El 3 de enero La Vanguardia publica una encuesta según la cual el 61% de catalanes rechaza que el Constitucional recorte el Estatut, mientras el 61% de españoles lo aprueba. Esto, según el diario, "demuestra" la desafección. Titula su artículo "Divorcio entre Catalunya y el resto de España por la sentencia del Estatut"

El 19 de mayo La Vanguardia publica una nueva encuesta según la cual el 37% de catalanes diría sí a la independencia (el 41% diría no), otra de las preguntas será si se cree que el TC tiene legitimidad para juzgar el Estatut, "Los catalanes creen que el TC no tiene legitimidad para juzgar el Estatut"

El pasado 19 de junio El Periódico vuelve a publicar una encuesta según la cual el 48% diría sí a la independencia (frente al 35% que diría no). El artículo que informa se abre con: "España es un mal negocio para Catalunya. A esta conclusión están llegando cada vez más catalanes, hasta el punto de que la mitad confiesan ahora que podrían canalizar esa desafección con un voto afirmativo en un referendo independentista."

Habría que preguntarse qué les ha dado a estos rotativos con esta insistencia en unas encuestas sobre un tema que durante años se podían contar con los dedos. Pero hasta para el más torpe es evidente; ponen el porcentaje, después la palabra "desafección" y después Tribunal Constitucional - Estatut.

La cuestión es que el 25 de febrero y según el CEO de la propia Generalitat sólo el 19% de catalanes desea una Catalunya independiente. (Claro que un 29% desearía un "estado dentro de una España federal" y también es cierto que puede haber quien, desde el desconocimiento, interprete eso como "una España confederal", pero yo, por ejemplo, estaría entre ese 19% de federalistas).

Pero lo peor son los resultados de las consultas, que parecen demuestran más. Tanto "català emprenyat" y "desafeccionado" -que podría provocar el voto independentista como farol, sólo para asustar/avisar- y resulta que la última convocatoria ha dado un 14% de participación.

Lo genial, el enfoque de El Periódico: "El independentismo abre una brecha en el Área Metropolitana". Es de risa, porque como muestra ponen a Mataró, que saca un escaso 23%, obviando el 6% de Sant Boi o Esplugues, el 8% se Sant Feliu o el 10% de Cornellà... ¿eso es la "brecha"? ¿eso es "desafección"?.

Para más inri, el diario no puede evitar desvelar, en el encabezamiento del artículo, cuáles son los réditos que esperaba sacar de estas consultas, buscando excusas de por qué no ha sido así:
"No es lo mismo una encuesta que un referendo. Quizá por eso, el auge del sentimiento independentista y la desafección respecto a España que se plasman en los sondeos no se trasladan a las urnas, por mucho que los partidos soberanistas se vuelquen en ellas."

jueves, mayo 06, 2010

Montilla: Carta abierta a nosotros mismos.

En la guerra contra la resolución de la sentencia del Estatut, Montilla ha vuelto a enviar una carta a las 201 entidades que, según la prensa catalana (la de los "editoriales conjuntos") conforman la "sociedad civil". Es ya la segunda, en la primera se les pedía una clara respuesta ante el inminente (se pensaba) fallo del Tribunal Constitucional sobre el Estatut a la vez que se les agradecía a estas entidades que hubiesen dado, previamente, apoyo al Editorial Conjunto.

Parece mentira que después del
"caso Palau" se siga utilizando tan manipuladoramente el conceto "sociedad civil". El señor Fèlix Millet era uno de los máximos representantes de esa "sociedad civil", ya pudimos comprobar como los personajes que componen esa "sociedad civil" no se parecen en nada a los que componemos la "sociedad" a secas. La "sociedad civil" es sencillamente la oligarquía catalana, son sencillamente los mismos que nos gobiernan.

Por ello, no era extraño que el asunto partiese de una editorial de todos los medios (subvencionados) catalanes. El editorial fue idea política de Joaquim Nadal. conseller del Tripartit, y llevada a cabo por su hermano, entonces director de El Periódico, en conjunción con el amigo y biógrafo de Pujol, Antich, director de La Vanguardia.

Tampoco es extraño que haya 200 entidades que , en ese plan preparado, se sumen con posterioridad. Porque hay que recordar quienes ostentan cargos en dichas instituciones. Recordemos que Fèlix Millet solo, ya acaparaba 60 cargos, la mujer de Montilla 15, cosa que supimos cuando lo denunció Felip Puig (CiU) que resultó haber ostentado hasta 41... Y no olvidemos que no son precisamente entidades que pasen apuros financieros, entre ellas se encuentran las entidades más subvencionadas por nuestros impuestos, de todo el país, como Òmnium Cultural que ha recibido 8 millones de euros...

Y mientras Montilla escribe cartas que publica en diarios (sus diarios) y emisoras (sus emisoras) en lugar de decirles lo que piensa directamente a sus remitentes cuando se cruzan en los pasillos del Palau, la "sociedad", la verdadera "sociedad", queda perfectamente descrita por Félix Ovejero cuando dice:

"Yo tengo un amigo, periodista colegiado, del Barça y colombiano de origen, que se abstuvo de votar el Estatut y que descubrió que había votado a favor del editorial. Tres veces: como culé, como periodista e incluso, ya ven, a cuenta de la «Fundación de Ateneos Colombianos». Empachado de sociedad civil."

¿Por qué lo llaman "sociedad civil" cuando quieren decir "oligarquías catalanas"?.

jueves, abril 29, 2010

¿Desafección? ¿Qué Desafección?

Se supone -eso nos repiten machaconamente en nuestros medios de comunicación, en aquellos que llaman “del país”- que “Catalunya” está al borde de la sublevación por el asunto de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut

Se supone que tal asunto ha creado una “desafección” nunca vista de “Catalunya” por el trato recibido por parte de “España”.

Se supone que el independentismo ha crecido, a partir de esa “desafección” tan cacareada por nuestros políticos, hasta límites insospechados.

La oportunidad de demostrar dicha “desafección”, esa pasión levantisca, estaba servida. Una nueva oleada de consultas independentistas se preparó para el 25A.

Se suponía que en esta "consulta", a todos esos nuevos independentistas creados por la "desafección" se les habría de sumar, a parte de los independentistas que ya lo eran, los de toda la vida, una Catalunya en masa encolerizada por ese trato recibido de “España”, un aviso, aunque fuese de farol, de que o aceptan nuestro Estatut sin tocar una coma, o mejor nos vamos, Adèu Espanya…!!!

Se suponía..., claro... La realidad no es la que a ellos (políticos, periodistas, alta burguesía, establishment en general...) les gustaría. Sus avisos no son alertas, prevención ante lo que puede pasar por un "pueblo de a pie"
desafeccionado y descontrolado... Todo lo contrario, buscan crear la tensión, buscan que su idea de "Catalunya" se imponga por encima de la Catalunya real. La desafección sólo existe en aquellos que siempre la tuvieron, aquellos que incansablemente crean agravios para justificar su separatismo o sus intereses ocultos.

Los resultados de la consulta, una vez más, son contundentes. De desafección, nada de nada, de movilización revolucionaria, menos. Un 20% de participación y a la espera de que la consulta se haga en las grandes ciudades, Barcelona y su entorno, donde la cosa puede ser ya de órdago. (Sólo hay que ver que en la ciudad con más habitantes en que se ha celebrado hasta hoy, Lleida con 114 mil, la participación es del 8%).

Pero no importa, ellos seguirán con su cantinela. Porque hablar de que existe la "desafección" ya es hacer que exista en cierta manera.



Enlaces:
La Vanguardia
Decidim.cat (datos de todos los municipios)

miércoles, abril 21, 2010

Las dos teorías del aumento del independentismo.

Hay una teoría, que se está generalizando hoy día (hasta el punto que está siendo utilizada incluso en el resto de España) según la cual sería el trato dado a "Catalunya" por España -o por los españoles, o por el PP, o por el Tribunal Constitucional, etc...- el que estaría provocando una conversión masiva de catalanes que se sienten españoles al independentismo.

Curiosamente, según esta teoría, la democratización y descentralización de las instituciones, la consecución de la autonomía y progresivo avance del autogobierno catalán desde el franquismo hacia aquí, en lugar de ir reduciendo el independentismo lo que ha conseguido es ir aumentándolo.

Otra teoría, al parecer absurda, supone que la promoción del independentismo desde medios de comunicación e instituciones es la que está generando más independentismo.

Pero claro, ésta última teoría no les sirve a los nacionalistas para chantajear al no-nacionalismo ingenuo...

lunes, enero 18, 2010

La revuelta de los catalanes.

por Antonio Elorza.

"(...)Suele decirse que la tragedia reaparece en la historia como caricatura, pero también en ocasiones la caricatura anticipa la tragedia. Recuerdo una discusión sostenida hace 10 años en Ohio con Rubert de Ventós, donde el filósofo socialista expuso la necesidad de la independencia evocando una serie de rasgos y voluntades de Catalunya, en oposición radical a España. Aprovechando que él mismo había comenzado, a costa de Lenin, rechazando la idea de que un hombre pretendiera sustituirse a un pueblo, le pregunté por qué medios Catalunya se le manifestaba, cuando el independentismo era muy minoritario y la doble identidad catalano-española prevalecía siempre en las encuestas. Desde que la caja de Pandora del nuevo Estatuto ha sido abierta, el recurso a esa sustitución ha crecido exponencialmente. Cualquier observador que ahora descubriera el tema,
pensaría que allí no existen opiniones plurales ni distanciamientos del radicalismo, y que Cataluña es como Eslovenia a la hora de situarse frente al Estado cuya incomprensión, según leemos en "La dignidad de Cataluña", produce entre los catalanes "un creciente hartazgo". "España se resentirá de un recorte", advierte Montilla, convertido en paladín de la identidad política unitaria. El que avisa, no es traidor. ¿O sí?

El riesgo político de semejante actitud resulta innegable, pero casi es más preocupante el sesgo totalista, de imposición desde una parte de la sociedad de un comportamiento y de un discurso unitarios, suprimiendo todo pluralismo. Desde que un partido catalanista pero no-nacionalista, el PSC, cruzara el Rubicón y alineándose con la visión uniforme de Catalunya, desaparecen las posibilidades de un intercambio de ideas y de un debate de proyectos con los sectores catalanes no nacionalistas, y por supuesto con cualquier español que no acepte de entrada en su totalidad lo que "Catalunya" quiere y exige. No existen matices, ni diferenciación de temas. Puedes defender, como es mi caso, que Catalunya es una nación, y que esto legitima demandas de asimetría en la configuración del Estado. Pero si estás en desacuerdo con el principio de bilateralidad, o los posibles privilegios de la financiación, queda cortado el puente aéreo (véase Unzueta). No es que Montilla y los suyos se encuentren en la estratosfera, como dice Guerra; están como los personajes de Juan Marsé "encerrados con un solo juguete". Y esto es pésimo para el conjunto de los españoles, para ellos mismos y para la democracia.(...)"

Fuente: El País 16 de enero 2010.

viernes, enero 08, 2010

Montilla el estratosférico.


Montilla ha negado hoy la acusación que ayer le hacía Alfonso Guerra de que los políticos catalanes están un poco en la "estratosfera" (al pronunciarse de forma preventiva sobre una sentencia -del Estatut- que no existe).

Según Montilla, no están en la estratosfera, sino defendiendo
"lo que votó el pueblo". Debe referirse a la Constitución. Pues, que yo sepa en el Estatut votado, no hay ningún artículo que diga que el Tribunal Constitucional carecerá de validez sobre el propio Estatut, y en cambio, en la Constitución votada también por los catalanes, sí se aceptó explícitamente que toda nueva ley (y el Estatut lo es, Ley orgánica) no podía entrar en contradicción con la propia Constitución. Y que para dictaminar tal cosa es competente el Tribunal Constitucional.

Eso es lo que votamos los catalanes, y lo que han de defender nuestros señores estratosféricos.

Referéndum Constitución Española - Participación en Catalunya: 67,9% Sí: 90,4%

Referéndum Estatut 2006 - Participación en Catalunya: 48,8% Sí: 73,2%

Constitución Española. Artículo 161 Punto 1.
El Tribunal Constitucional tiene jurisdicción en todo el territorio español y es competente para conocer:
a) Del recurso de inconstitucionalidad contra leyes y disposiciones normativas con fuerza de ley. La declaración de inconstitucionalidad de una norma jurídica con rango de ley, interpretada por la jurisprudencia, afectará a ésta, si bien la sentencia o sentencias recaídas no perderán el valor de cosa juzgada.
b) Del recurso de amparo por violación de los derechos y libertades referidos en el artículo 53.2, de esta Constitución, en los casos y formas que la ley establezca.
c) De los conflictos de competencia entre el Estado y las Comunidades Autónomas o de los de éstas entre sí.
d) De las demás materias que le atribuyan la Constitución o las leyes orgánicas.


miércoles, diciembre 23, 2009

La desafección que se torna independentismo

El Periódico (ya tan descaradamente vocero del PSC-PSOE que ni siquiera tuvieron complejos de nombrar como director al hermano del Conseller Nadal) ha publicado una encuesta en la que el independentismo roza la mayoría, con un 39%.

La encuesta vendría a dar toda la razón al President Montilla con su tesis de la presunta "desafecció" de Catalunya por la no aceptación (preventiva) del Tribunal Constitucional del Estatut tal como está, sin corregir una coma. Parece más una amenaza por parte de los gestadores de la "Editorial de la Dignidad de Catalunya" como amenaza era esa misma editorial, que no otra cosa. Parecen decir, o se acepta el Estatut o los catalanes nos volvemos independentistas (en otro momento me detendré a relatar
por qué crece verdaderamente el independentismo).

Para dar más peso a la cuestión, el diario redunda en ello en su Editorial (otra) titulada, -qué genios- 'La desafección no es ningún invento'
"La desafección entre Catalunya y el resto de España, de la que han alertado algunos políticos, como Montilla, no es un invento para presionar con el objetivo de conseguir ciertas aspiraciones. La encuesta que publicamos hoy sobre las relaciones entre Catalunya y el resto de España confirma la disparidad de opiniones y el alejamiento progresivo."

Luego la "prueba" se da en el artículo, ofreciendo las "diferencias" porcentuales entre lo que piensan los catalanes y lo que piensan los "españoles" (tras una previa resta de los primeros). Parece que ahora se enteren de que existe una cosa en Catalunya llamada "nacionalismo catalán" que es inexistente en España. O que ello es culpa del Tribunal Constitucional.

El caso es que se subrayan las diferencias...olvidando las semejanzas. El sábado pasado dentro de la misma campaña de lo que esto es sólo un nuevo episodio, el President Montilla ya había afirmado que que decir que Catalunya es una nación es una "realidad" y no un "deseo constitucional". Desgraciadamente una realidad de la que al parecer, y a pesar de las cansinas campañas y empeños de políticos y medios catalanes,
no se han enterado aún cerca de la mitad de los catalanes. Que son los que piensan que Catalunya NO es una nación según la misma encuesta. Nada menos.

Yo, soy de los que piensan que lo de menos en este Estatut es si se acepta o no que diga que es una "Nación" o que es una bicicleta con ruedas cuadradas. Sin embargo, me parece muy grave todo este empeño en que el Estatut, que habría de ser un Estatut para todos, diga algo que sólo piensa la mitad de los catalanes.
¿Qué necesidad había de poner algo tan controvertido, algo que nos divide a los catalanes en dos mitades?

(la encuesta se ha realizado sobre 500 ciudadanos catalanes inmediatamente después de los referendos independentistas del 13D)

Fuente: El Periódico.
Relacionadas: Una "Editorial" de los 400 de Millet.
Catalunya: Un sólo altavoz para distintas voces.
Por la Dignidad de Catalunya los medios catalanes deberían defender la Constitución.

lunes, diciembre 07, 2009

Una "Editorial" de los 400 de Millet.

La famosa "Editorial" de los 12 diarios catalanes, buscaba con su "unanimidad" causar el efecto de que representaba a toda Catalunya (por eso se permitía el lujo de dictar qué era la "dignidad de Catalunya". Pero realmente lo que representa es a nuestra oligarquía dirigente y ello se ha puesto pronto de relieve.

La Editorial no era algo ajeno al mundo político sino que fue impulsada desde el PSC, por Joaquim Nadal, conseller de Obras Públicas de la Generalitat y por el director de El Periódico, Rafael Nadal, que, ¡oh casualidad!, es hermano del primero. Todo queda en familia...

Incluso el mismo diario "El Periódico" negaba de forma patética, que la iniciativa fuese de las familias que nos gobiernan, en algo les traiciona el subconsciente;

"En contra de lo que han expresado algunos medios de comunicación que rechazan la iniciativa catalana, no se han sumado a esta solo los «400 de Millet», en referencia a un teórico grupo reducido de personas que controlan las principales instituciones del país."

Y como prueba de ello se decía que "numerosas asociaciones" se sumaron al "Editorial"...pero claro...teniendo en cuenta quién monopoliza la "sociedad civil", sumando cargos y más cargos, pues tampoco es de extrañar ( Millet por ejemplo tenía 60 cargos, la mujer de Montilla 15, según denunciaba Felip Puig que resultó había llegado a ostentar hasta 41 cargos)

Tan desde altas instancias venía la iniciativa que mientras en el Gobierno de Madrid estuvieron informados como mínimo un día antes, los demás diarios recibieron el escrito al que se sumaron, a última hora, tanto que en el Diari de Terrassa se tuvo que publicar con un día de diferencia, pues el texto llegó cuando la edición estaba cerrada.

jueves, noviembre 26, 2009

Por la Dignidad de Catalunya los medios catalanes deberían defender la Constitución.

Si alguien tenía dudas de que los diarios editados en Catalunya (y emisoras de radio) están supeditados a la oligarquía catalana ya queda bien claro con la famosa Editorial de hoy.

Es más de lo mismo, aunque su efecto sea multiplicador. Hablan en nombre de Catalunya y defienden su dignidad (nada menos) pero lo que representan es sólo el pensamiento de una parte de catalanes.

Lo preocupante es el cariz antidemocrático del texto. Se postulan como intérpretes de la voluntad de los catalanes. El que democráticamente el Estatut fuese aprobado no supone que los que lo aprobaron estén en contra de que el Estatut sea revisado por el Constitucional, eso es una interpretación. No supone que el Estatut pase a tener supremacía sobre la Constitución, sino al contrario, el propio Estatut ha de estar formulado de forma que, como queríamos los catalanes, se ajuste a la Constitución (y así lo dice el propio texto). Si no es así, también una mayoría de catalanes (un 90% frente al 73% del Estatut) democráticamente indicamos como debería resolverse el conflicto, y es anulando aquellos artículos que sean inconstitucionales.

Los catalanes no todos somos juristas, y por ello no se nos puede culpar si votamos ciertos parágrafos anti-constitucionales. Eso es responsabilidad de los juristas y políticos que redactaron tal chapuza. Interpretar que nuestro voto al Estatut "desmiente" al voto que dimos a la Constitución es tergiversar los hechos.

El voto al Estatut no era un voto contra la Constitución. Y la "Dignidad de Catalunya" está al menos tan representada en ella (con un 68% de la participación) como lo está en el Estatut, en el que la mayoría de catalanes ni siquiera fue a votar, y eso a pesar de todo el circo mediático que montaron estos medios tan uniformemente defensores de una idea, no compartida por todos, de Catalunya.

viernes, noviembre 06, 2009

¿La "Voluntad Nacional" o la "Voluntad de nuestros políticos".?

Un pequeño resumen que sirve para desmentir el argumento sobre la "voluntad nacional" como enfrentada al Tribunal Constitucional en el asunto del Estatut se encuentra en "Cambiar el reglamento y echar al árbitro" de Félix Ovejero (El País - 03 de noviembre de 2009) del que extraigo un pequeño extracto;
···

(...)No se discute lo que pueda decir el Tribunal Constitucional, sino su legitimidad para decirlo. En Cataluña sucede cada día. Sin ir más lejos, la pasada Diada, Ernest Benach, presidente del Parlament, sostuvo que
"el TC no puede cambiar lo dicho en un referéndum". Una más de las diversas declaraciones que contraponen "la voluntad nacional de Cataluña", por utilizar la colosal expresión de Joan Saura, a la interpretación que de la Constitución pudiera hacer el máximo tribunal.

¿Es éste nuestro caso? Empecemos por la "voluntad nacional de Cataluña". Un poco de historia, que no empiece hace 10 minutos, nos remite, antes que a otra cosa, a la
"voluntad de los políticos catalanes". La idea de un nuevo Estatuto es cosa suya. De siempre. Por sus pactos de aquella hora o por lo que fuera, Pujol ya reclamaba su reforma en el instante siguiente a la aprobación del anterior. Cada vez que se acercaban las elecciones. Luego se olvidaba. Era su manera de mantener la tensión política, la letanía del victimismo y de la reclamación permanente insatisfecha, la identidad misma del nacionalismo. Naturalmente, no iba en serio. Como tampoco iba en serio Mas en octubre del 2002, cuando, sobre el horizonte de las autonómicas del año siguiente, volvió a repetir la misma cantinela, esta vez bajo la decoración de un "nuevo" Estatuto. Apenas un par de semanas antes, en el Parlament, ante una propuesta de Carod de reforma del Estatut, Pujol había silbado, alegando que en ese momento era "inviable" y "crearía frustraciones". Por supuesto, volvió a repetir, la próxima legislatura ya sería otra cosa.

Para desnudar sus intenciones, y a sabiendas de que el PP y CiU no iban a complicarse mutuamente la vida, PSC, ERC e IC recordaron a Pujol y a Mas que no hacía falta esperar a las elecciones. Maragall insistía en que con el PSOE en Madrid las cosas serían bien diferentes, que entonces sí se podría "cumplir el proyecto catalán y el de todos y cada uno de los pueblos de España, comenzando por el vasco". Muy bonito pero, con las perspectivas electorales de aquellas horas, simple fantasía. A sabiendas. Y es que todos estaban convencidos de que el PP ganaría y, sobre ese trasfondo, el nuevo Estatuto no era más que un entretenimiento electoral. CiU pedía el cielo, el mismo de siempre; eso sí, para después de las elecciones. También como siempre. Y los otros, lo mismo, pero antes, para dejar a cada cual en su sitio, y porque, a qué engañarse, no daban un duro por Zapatero. Acabadas las elecciones, las cosas volverían a donde estaban.

Nadie creía entonces que el juguete iba a durar mucho más. Porque, a pesar de vivir en el eco de su propia voz, ni los más trastornados ignoraban que tampoco esta vez la vida de verdad se rozaba con sus entretenimientos. Ramoneda lo escribía en aquellos días:
"Los catalanes están mucho más preocupados por el trabajo, por las pensiones, por la seguridad, por la inmigración, por la vivienda, por la carestía de la vida, por la sanidad y, en determinados momentos, por el terrorismo (...). Sin embargo, el principal debate que entretiene a la clase política catalana es la reforma del Estatuto (...). Se entiende por parte de la coalición nacionalista gobernante (...). Tampoco es extraño que Esquerra juegue esta carta (...). Es, sin embargo, difícil de comprender que entre al trapo el PSC. ¿A estas alturas todavía, de verdad, creen que necesitan competir en nacionalismo con Convergència i Unió?". En resumen, voluntad de la clase política.

La temperatura de
"la voluntad nacional" la tomaba una investigación realizada por diversas universidades: entre las autonomías investigadas tan sólo los andaluces se sentían más satisfechos con su nivel de autonomía. A comienzos de 2003, según el CIS, tener un mayor grado de autogobierno sólo preocupaba al 3,9% de los catalanes. Resultados que no se vieron desmentidos tres años más tarde, cuando, después de una campaña de propaganda sostenida y atosigante, lo que se presentaba como la respuesta a las demandas del pueblo catalán recibió el refrendo, sobre el total del censo, del 35% de los ciudadanos, con una participación de menos de la mitad de los ciudadanos, una cifra inferior a la de las elecciones en plena guerra en Afganistán. Por situarnos.