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viernes, diciembre 13, 2013

El lugar de la lengua castellana en el proceso independentista.

La presentación de la pregunta (las preguntas) para la consulta y la fecha (9 de Noviembre de 2014) ha sido presentada por los grupos políticos que la lideran (CDC. UDC, ERC, ICV-EUiA, CUP) con euforia y todo el ceremonial de un pacto histórico. Así lo han reflejado todos los medios de la caverna nacionalista.

Es un momento histórico y trascendental de la historia de Catalunya. La han presentado unidos y uno tras otro, los representantes de todas las formaciones han declarado con frases grandilocuentes, su satisfacción por vivir algo así. 

Todos ellos son, por otro lado, campeones de "la identitat". Siempre han denunciado lo vilipendiada e ignorada que ha estado y está la cultura catalana. Pero a pesar de el montón de minutos y palabras dedicados en tan insigne momento, no ha habido ni un solo segundo, ni una sola frase en castellano. Queda bien claro en qué lugar está el castellano para los independentistas y en qué lugar estará en la Catalunya independiente. 

EN NINGUNO. O para ser más exactos, en el meramente instrumental, de usar, cuando se acerque el momento y les vengan los miedos de perder, para ganar el voto de aquellos a lo que ignoran, y después tirar al olvido.


martes, agosto 25, 2009

La Generalitat confirma la prohibición de examinarse en castellano a los aspirantes a profesores de autoescuela

Cuando se defiende la necesidad de instaurar el catalán en ámbitos donde no está, y alguien dice que no es una necesidad, puesto que todos los catalanes lo entendemos en castellano, acertadamente se recuerda, que no es por motivos de inteligibilidad, sino de no discriminación y de reconocimiento de aquellos usuarios que tienen como propia la lengua catalana. Sin embargo, parece que la misma Generalitat niega estas razones a los castellanoparlantes, debe ser que estos no tienen identidad, o que no está mal discriminarlos. Esa es la idea de bilingüísmo de la Generalitat y se muestra una vez más en el siguiente hecho:

Los exámenes de los aspirantes a profesores de autoescuela en Cataluña deben hacerse exclusivamente en catalán, y esa es, también, la única lengua para el material didáctico, según ha confirmado el conseller d'Interior, Joan Saura.

Saura ha confirmado que los exámenes de la fase de enseñanza a distancia para profesor de autoescuela ‘se hacen exclusivamente en catalán, ya que es la lengua utilizada tanto en el desarrollo del curso como en el material didáctico de apoyo’, puesto que el catalán ‘es la lengua vehicular del curso’.

Un centenar de aspirantes a profesores de autoescuela en Catalunya protestó ante la Conselleria d'Interior el pasado mes de mayo porque la Generalitat les negó la posibilidad de realizar el examen en castellano.

Fuente: vozbcn

lunes, junio 02, 2008

"Identidades" es el Plural de Identidad.

No se puede hablar de "Identidad Nacional" en singular.
Naturalmente no se puede hablar de "la identidad española" si con esto no somos capaces de entender que la "identidad" la conforman "identidades" diversas. Es algo que el nacionalismo catalán descubrió muy pronto. Y lo afirmó sobre la base de la lengua. Pero entonces también es absurdo hablar de "identidad catalana" en singular cuando se sabe que al menos la mitad de los catalanes tenemos como lengua propia precisamente aquella que les permitió afirmar la diferencia respecto al resto de España.


No es posible negar que se pueda hablar de "identidad española" en singular porque "ellos" hablan castellano y "nosotros" catalán, y seguidamente hablar de una "identidad catalana" negando que la misma dualidad persiste a nivel de Catalunya y aún muchísimo más profunda, pues aquí la mitad de los catalanes somos castellano-parlantes. (porcentaje mucho más alto que el de catalano-parlantes en España).

Mientras no haya un reconocimiento de esta pluralidad de forma que se vea reflejada en el día a día de las instituciones catalanas, la denuncia de que las instituciones españolas no reflejan suficientemente la pluralidad del Estado quedará como una grotesca y ridícula paradoja.

martes, mayo 20, 2008

No existís. Integraros.

Me sorprende alguna objeción que se me ha hecho sobre lo que comentaba en el último post. Lo comento porque es muy indicativo sobre lo que la “cosmovisión” nacionalista ha logrado introyectarnos a base de bombardeos ideológicos.

En concreto sobre la posibilidad de existencia de una comunidad (grupo decía yo) castellano-parlante en Catalunya. Al parecer esta comunidad no existe, pues los castellano-parlantes no vivimos formando un colectivo aparte sino fusionados en una misma sociedad con catalano-parlantes, o sea, no hay dicha comunidad sino individuos concretos que hablan castellano.

La paradoja está en que sí se habla de la comunidad “catalana” que tiene como lengua propia el catalán. pero claro, con los mismos presupuestos esta comunidad tampoco existe, pues igual de diseminados en la sociedad estamos los catano-parlantes que los castellano-parlantes.

La cuestión es entonces, por qué parece tan chocante hablar de “comunidad” castellano-parlante catalana y es tan habitual hablar de “comunidad” catalano-parlante.

El motivo es el más grave atropello (junto al de la “inmersió”) que el nacionalismo esta cometiendo contra los ciudadanos “castellano-parlantes”. Es la negación tácita de nuestra existencia. Esta negación es continua y sistemática, y como muchas veces es implícita, nos deja en la indefensión, y aún peor, a muchos nos pasa inadvertida en el día a día. Y es la más feroz arma que el nacionalismo ejercita para la limpieza cultural de Catalunya.

Esta negación es tan continuada que está, implícita en casi la totalidad de afirmaciones identitarias que se formulan hoy desde el nacionalismo. Desde luego cuando se dice que “La lengua propia de Catalunya es el catalán” (o aún peor, “de los catalanes”) o simplemente se habla de “la nostra cultura”, “la nostra identitat”, etc. Como si cultura o identidad en Catalunya sólo hubiera una (en pensamiento quizá, si que estamos cerca de que sea “único”).

Con este ejercicio, de un sólo golpe e imponiéndonos una premisa que no se pone en cuestión, se da como cierto y no expuesto a discusión que cultura y lengua catalana hay una, y el resto no somos catalanes, somos extranjeros que se han de “integrar”, es decir han de peder su identidad propia, su cultura, y disolverse en la uniformidad, acabando con la diversidad real.

lunes, marzo 31, 2008

Necesidad de Reconocimiento de la "Nación".

La realidad de la “Nación” es algo sumamente alejado de la cotidianidad, del día a día de las personas.

Por ello mismo, porque su realidad no es visible ni evidente de por sí, el nacionalismo necesita para poder subsistir, un reconocimiento activo y continuo, tanto por los propios nacionales (auto-reconocimiento) como por los “extranjeros” (reconocimiento en sí).
Esta es la verdadera función de los símbolos (banderas, himnos, insignias, fiestas...). Los símbolos son por ello, más un síntoma que no nacionalismo en sí.

También este es el motivo que hace que los símbolos diferentes a los que representan a la propia nación sea inadmisibles para el nacionalista, dichos símbolos “transforman” a los propios nacionales a otra nación. El nacionalista sólo acepta una bandera. (sólo una que represente a una nación, no resultan antagónicas aquellas que simbolicen otras realidades, como sociedades, clubs de fútbol, consistorios, etc).

Estas circunstancias nos proporcionan ya una primera forma de reconocer personas que son nacionalistas (a) y de constatar una primera actitud impositiva e intolerante del nacionalista (b);

a) Reconocer al nacionalista, porque el nacionalista tiene la necesidad, no ya de sentirse representado por unos símbolos sino de exponerlos continuamente de exteriorizarlos y a la vez de negar símbolos, negar aquellos símbolos por los que no siente apego.

b)
Constatar una primera actitud intolerante del nacionalista, porque esta negación de símbolos se pretende no como algo que sólo le afecte a él y a los que piensen como él, sino a todo lo que él considera la "Nación", piensen o sientan lo que sientan el resto de los "nacionales". El nacionalista, así, pretende no sólo (de forma activa) tiene derecho a que las instituciones (de todos) exhiban sus símbolos sino que también tiene derecho a que las instituciones no exhiban los símbolos de aquellos que tienen una sensibilidad nacional diferente a la suya, es decir, a negar a otros aquel derecho que reclama para sí.