martes, junio 11, 2013
El proyecto de la Direcció de Política Lingüística... desde sus orígenes.
viernes, enero 29, 2010
'Només català' en el Ayuntamiento de Barcelona.
Es la vieja política del "peix al cove" aplicada a la realidad interna catalana. Es ir dando pasos, ganando terreno progresivamente para la exclusión total del castellano de la vida pública, pero de forma no demasiado brusca (no sea que la población castellanoparlante se les revele ante el intento). Se trata de que "surta el efecto sin que se note el empeño". Las consecuencias son claras, la normalització conseguirá hacer de Catalunya un país "normal", esto es, monolingüe.
'Només català' en el Ayuntamiento de Barcelona
AGENCIAS - Barcelona - 27/01/2010
La aprobación se ha producido después de que se resolvieran las alegaciones en la Comisión de Presidencia, Territorio y Función Pública. En un principio se hablaba del "uso preferente", pero una enmienda de ERC llevó a la imposición del catalán.
En la comisión, el primer teniente de alcalde de Bienestar y Cohesión Territorial, Carles Martí (PSC), destacó que está "plenamente convencido"de la idoneidad del reglamento, porque, según él, "bebe directamente"del Estatut de 2006.
El edil de CiU Jaume Ciurana celebró el texto pese a que llega con al menos 10 años de retraso, y lamentó que en la comisión de seguimiento del reglamento no puedan participar representantes de los grupos de la oposición. También reclamó al bipartito "los medios, recursos y todos los esfuerzos y voluntad firme" para adaptar el texto a la vida municipal.
La concejal del PP Angels Esteller criticó que la nueva normativa conlleva la "expulsión de facto" del castellano y la "exclusión de mucha gente", por lo que reclamó un Consistorio bilingüe.
Con la nueva normativa el consistorio deberá usar obligatoriamente el catalán en su funcionamiento interno y que todas las comunicaciones y documentos que emita a terceros -incluso a otros puntos de España- deberán como mínimo incluir el catalán.
"El país y la ciudad es suficientemente madura para entender que el catalán debe tener una presencia segura en la capital del país y de uso preferente en relación a las otras lenguas", ha explicado el líder de ERC en el Ayuntamiento, Jordi Portabella.
Fuente: El País
viernes, abril 24, 2009
¿Por qué no te normalizas, Juan Marsé?
Por ello destaca más que en el Telenotícies de anoche la entrega del más importante premio de literatura en lengua castellana a un catalán (el primero) no ha ocupado más que unos 20 segundos y en un discreto plano al fondo -han colado por delante las más variadas e intrascendentes noticias- Incluso escritores de más que dudosa calidad (eso sí, molt nostrats) le han pasado por delante, con la ocasión de que vendían sus bazofias mediàticas en las Ramblas en este triste Sant Jordi.
Por supuesto además, se han ahorrado mencionar la más llamativa de las frases que Marsé, ese escritor catalán que según parece no pertenece a su cultura, ha pronunciado en su discurso.;
Marsé se definía como "un escritor catalán que escribe en castellano, algo que algunos consideran una anomalía"
Y para arreglar esa anomalía se inventó la "normalització", que no trata de recuperar los derechos de los catalano-parlantes, tan cruelmente robados por el franquismo (a lo que Marsé también ha referido). Sino que de lo que trata es de instaurar la "normalidad" del monolingüísmo, esta vez catalán, claro
Sobre esta "anormalidad" que nuestros mandatarios han de "normalitzar" ha continuado Marsé:
"La dualidad cultural y lingüística de Cataluña, que tanto preocupa, y que en mi opinión, nos enriquece a todos, yo la he vivido desde que tengo uso de razón, en la calle, en mi propia casa. Puede que comporte un equívoco, un cierto desgarro cultural, pero es una terca y persistente realidad"
Y sobre esa obsesión del nacionalismo (aplicable por supuesto, a todo nacionalismo, el de la "españolidad" o al de la "catalanidad") sobre la "pureza" monolingüe, ha añadido;
"muchas cosas que se dicen o escriben, en el idioma que sea y por muy auténtico que éste se presuma, deberían merecer más atención o consideración que la misma lengua en la que se expresan"
Y acerca de esa manía del nacionalismo, homogenizadora, de dictarnos cómo debemos ser, lo que podemos llamar "integrismo cultural";
"Hay desacuerdo entre lo que soy y lo que podría haber sido pero nunca he querido representar a nadie más que a mí mismo"
No ha sido suficiente la delicadeza, amigo Marsé, con que preparaste tu discurso, esa humildad que te hace decir las cosas intentando levantar la mínima polvareda, no ha sido suficiente para que los medios de comunicación de tu querida ciudad te prestasen atención, el mensaje -que es lo que importa, sí, antes que la lengua en que se dice- era demasiado subversivo, la lengua tampoco demasiado querida. Tanto que debe Barcelona a tus libros.
Jerusalem, Jerusalem, que matas a tus profetas y apedreas a quienes te son enviados.

